
Brad Anderson (en la imagen) nació en Connecticut en 1964 pero lleva instalado en España desde 2004 donde parece, ha encontrado su lugar ideal. Regularmente es requerido por Estados Unidos sobre todo, para dejar impreso su nombre en algún capítulo de alguna serie de televisión como ocurrió con "Master of Horror" y su formidable episodio "Sounds Like", pero es en España, bajo la sombra de Filmax y su máximo responsable, Julio Fernández, donde Anderson parece sentirse más a gusto.
No obstante, antes de descubrir el paraíso fílmico de Filmax y España, Anderson rodó en Estados Unidos tres películas, que pasaron sin hacer demasiado ruido, "The Darien Grap", "Proxima parada Wonderland" y "Happy Accident". Las películas gozaron de cierto renombre, eran pasadas por los festivales y moderadamente aplaudidas pero Anderson seguía siendo un completo desconocido para el gran público y casi, casi, también para la industria.
El asunto cambio sustancialmente con el estreno de "Session 9", para un servidor, una de las mejores películas de terror que se filmaron en su día. La película funcionó moderadamente bien (o moderadamente mal, en función de lo malicioso que sea uno), pero Anderson no debía de sentirse bien en Estados Unidos que saltó el charco para filmar "El maquinista". Con un alarmantemente escuálido Christian Bale como protagonista, "El maquinista" era un film mucho más hermético que "Session 9" y tal vez, también, algo más pretencioso. Pero lo que sin duda era "El maquinista" era un film de atmósfera, creada en torno a una grisácea fotografía, un formato cercano al granulado y una extraña frialdad que dotaban a la película de una enrarecida sensación de sueño inacabado que era al fin y al cabo, el objetivo final del film.
Cuatro años tardó Anderson para ponerse detrás de otra cámara de cine (la televisión en Estados Unidos también se rueda con cámaras de cine, pero entiendan la expresión) de nuevo bajo la sombra de Julio Fernández. "Transsiberian" se estrenó en 2008 y la película suponía una arriesgada vuelta de tuerca puesto que no se trata de una película de terror, ni si quiera fantástica, y penetra abiertamente en los derroteros del thriller. De nuevo "Transsiberian" es un film, fundamentalmente de atmósfera, que encierra toda su trama y buena parte de su poder de claustrofobia entre los vagones del mítico tren ruso y la mortecina blancura de la nieve que cubre buena parte de paisaje.
El problema es que "Transsiberian" no llega a cuajar del todo. Es verdad que Anderson consigue algo muy difícil como que Woody Harrelson al final, y sólo al final, parezca un hombre normal y corriente con esa cara de psicópata asesino que tiene y con la pesada sombra de "Asesinos natos" cada vez que uno lo mira a la cara. Es verdad también que Eduardo Noriega convence muy bien como extraño compañero de viaje de turbias intenciones y por su puesto, es verdad que la mera presencia de Ben Kingsley, una vez hemos visto como se las gasta, inquieta al más pintado, pero "Transsiberian" no termina de cuajar. Tarda en arrancar, sus personajes aunque moderadamente bien trabajados no llegan a interesar lo suficiente porque durante la primera mitad sospechamos con escaso margen de error qué es lo que va a pasar, y cuando el asunto se pone verdaderamente interesante ya es un poco tarde.
De todos modos el film funciona bastante bien como inusual propuesta de suspense, y digo inusual, porque se trata de una película extraña para venir de un productor como Fernández que ha dicho en no pocas ocasiones que su interés fundamental con Filmax es hacer películas que hagan dinero con salida al mercado extranjero y "Transsiberian" es en ese sentido, un largometraje difícil. Inusualmente pausado por el género, la película de Anderson plantea un perfil muy poco halagüeño del ser humano y no digamos de las relaciones matrimoniales de una pareja modelo americana que hasta el final, no terminarán de decirse toda la verdad. Todo el mundo miente, ¿no es eso lo que dice el celebérrimo doctor. House?
No obstante, antes de descubrir el paraíso fílmico de Filmax y España, Anderson rodó en Estados Unidos tres películas, que pasaron sin hacer demasiado ruido, "The Darien Grap", "Proxima parada Wonderland" y "Happy Accident". Las películas gozaron de cierto renombre, eran pasadas por los festivales y moderadamente aplaudidas pero Anderson seguía siendo un completo desconocido para el gran público y casi, casi, también para la industria.
El asunto cambio sustancialmente con el estreno de "Session 9", para un servidor, una de las mejores películas de terror que se filmaron en su día. La película funcionó moderadamente bien (o moderadamente mal, en función de lo malicioso que sea uno), pero Anderson no debía de sentirse bien en Estados Unidos que saltó el charco para filmar "El maquinista". Con un alarmantemente escuálido Christian Bale como protagonista, "El maquinista" era un film mucho más hermético que "Session 9" y tal vez, también, algo más pretencioso. Pero lo que sin duda era "El maquinista" era un film de atmósfera, creada en torno a una grisácea fotografía, un formato cercano al granulado y una extraña frialdad que dotaban a la película de una enrarecida sensación de sueño inacabado que era al fin y al cabo, el objetivo final del film.
Cuatro años tardó Anderson para ponerse detrás de otra cámara de cine (la televisión en Estados Unidos también se rueda con cámaras de cine, pero entiendan la expresión) de nuevo bajo la sombra de Julio Fernández. "Transsiberian" se estrenó en 2008 y la película suponía una arriesgada vuelta de tuerca puesto que no se trata de una película de terror, ni si quiera fantástica, y penetra abiertamente en los derroteros del thriller. De nuevo "Transsiberian" es un film, fundamentalmente de atmósfera, que encierra toda su trama y buena parte de su poder de claustrofobia entre los vagones del mítico tren ruso y la mortecina blancura de la nieve que cubre buena parte de paisaje.
El problema es que "Transsiberian" no llega a cuajar del todo. Es verdad que Anderson consigue algo muy difícil como que Woody Harrelson al final, y sólo al final, parezca un hombre normal y corriente con esa cara de psicópata asesino que tiene y con la pesada sombra de "Asesinos natos" cada vez que uno lo mira a la cara. Es verdad también que Eduardo Noriega convence muy bien como extraño compañero de viaje de turbias intenciones y por su puesto, es verdad que la mera presencia de Ben Kingsley, una vez hemos visto como se las gasta, inquieta al más pintado, pero "Transsiberian" no termina de cuajar. Tarda en arrancar, sus personajes aunque moderadamente bien trabajados no llegan a interesar lo suficiente porque durante la primera mitad sospechamos con escaso margen de error qué es lo que va a pasar, y cuando el asunto se pone verdaderamente interesante ya es un poco tarde.
De todos modos el film funciona bastante bien como inusual propuesta de suspense, y digo inusual, porque se trata de una película extraña para venir de un productor como Fernández que ha dicho en no pocas ocasiones que su interés fundamental con Filmax es hacer películas que hagan dinero con salida al mercado extranjero y "Transsiberian" es en ese sentido, un largometraje difícil. Inusualmente pausado por el género, la película de Anderson plantea un perfil muy poco halagüeño del ser humano y no digamos de las relaciones matrimoniales de una pareja modelo americana que hasta el final, no terminarán de decirse toda la verdad. Todo el mundo miente, ¿no es eso lo que dice el celebérrimo doctor. House?

5 comentarios:
Para mí "Session 9" es la mejor película de terror desde "Escalofrío" (película que en una revisión no aguanta tan bien). Es de las pocas películas que tiene escenas inquietantes. "El maquinista" merece la pena, ya solo por Christian Bale. También resulta divertido ver como han manipulado las calles para que parezcan de una ciudad americana... En "Eyes wide shut" ocurre lo mismo, pero si te fijas un poco no dan el pego, je,je.
Vaya! alguién que como yo le gusta "Escalofrío", ¡¿quien lo iba a decir, eh? Bill Paxton!!; qué cosas!! es verdad que las revisiones las lleva regular esta película, pero en cualquier caso, qué ojo tuvo allí el señor Paxto. En fin...
En cuanto al Nueva Yok de "Eyes Wide Shut", a esa película se le perdona lo que haga falta.
Saludillos.
Pues hablando de "escalofrío", hacía tiempo que no veía una escena tan impactante como las de esta película: la de la plancha de "Cuestión de honor". ¿Qué te pareció? Bueno, sí ha habido una película con escenas "duras" que he visto hace poco: "Funny games".
"Eyes Wide Shut", muy buena y las veces que haga falta. Ahora, mi favorita de todas es "Dos en la carretera"... y, casualmente, del mismo guionista.
La verdad es que "Funny Games" es un impacto emocional de principio a fin. En cuanto a "Cuestión de honor" no la he visto y "Dos en la carretera" es una de esas películas que tengo que volver a ver porque no tengo yo el recuerdo muy afinado, osea que has dado en el clavo macho, me has pillado por todos lados...
Saludillos.
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