
El pasado 18 de diciembre, cumpleaños de Steven Spielberg, fui padre. Lucía nació a las diez y cuarto de la mañana del sábado, después de doce horas de hacerse de rogar. Tras doce horas esperando en una sala de espera completamente sólo tuve tiempo de hacer un par de amistades fugaces con las que probablemente no me vuelva a encontrar y si me los encuentro será el típico rostro de de qué diablos me suena esa cara.
En fin, que todos muy bien, la niña, la madre y bueno, el que menos importa, yo también. De momento el balance es de 2-1; dos noches sin pegar ojos (pero sin pegar ojo literalmente) y otra de sueños intermitentes pero lo cierto es que sin pretender ser tópico, vale la pena.
14 comentarios:
Enhorabuena, querido Ramón, de todo corazón. Y a la madre también, por supuesto. Un fuerte abrazo.
¡Enhorabuena! Me encanta el nombre de Lucía, que tenga dulces y reconfortantes sueños.
Aún a riesgo de ser repetitivo, ¡Enhorabuena!. Un abrazo
Enhorabuena por esa baba que se os cae, y espero que el único parecido de Lucía (precioso nombre) con Spielberg sea su talento para contar historias y que no le salga barba ni dioptrías.
un abrazo muy fuerte!!!!
Muchas gracias a todos de todo corazón. Ahora sólo me queda... ¡sobrevivir!!!
Mis mas sinceras felicitaciones. Yo también estoy a la espera del macimiento de mi segunda hija a mediados de abril.
Pues gracias y ánimo Pepe.
Lo primero, enhorabuena. Lo segundo es esta pregunta: ¿en quién pensaste a la hora de elegir (o, perdón, co-elegir) el nombre? Lo digo porque alguien para quien el cine es su vida no puede despachar un momento como ese sin que se le pase una estrella por la cabeza. Y no creo que sea en honor a Luis Lucía, el director español aquel... Seguro que pensaste en "Laura". A que no me equivoco...
¡Enhorabuena, Ramón! Pues sí, un día especial, muy cinéfilo y ligado a la esperanza...
Que seáis superfelices y que tengáis un muy buen año 2011.
Mi mujer tenía la patente indiscutible del nombre si era niña, de haber tenido alguna posibilidad yo le hubiera puesto, en efecto, Rebeca...
De haber sido niño si tenía más posibilidades pero ahí me hubiera inclinado por una cuestión más sentimental..., cuando yo nací la primera opción fue David, y a mí me hubiera gustado más que Ramón, de modo que hubiera llamado así a mi hijo.
Y gracias Wunder... de no haber sido una fecha tan cinéfila seguramente hubiera buscado la cinefilía a la fuerza...
un abrazo a todos y feliz año!
Querido Ramón: a mí me iban a poner Rebeca por la peli. La cinefilia viene de familia :)
Ay...! ¡Qué cosas!
Felicidades, Ramón. Yo viví ese momento el pasado año y fue algo inolvidable. Saludos. Borgo.
Si, lo cierto es que es algo inolvidable, si...
Gracias.
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