miércoles, 15 de julio de 2009

"La última casa a la izquierda" de Denis Iliadi (2009)


Partamos de la premisa de que hacer un remake del dudoso film de Wes Craven "La última casa a la izquierda" es una decisión tan o más dudosa que la propia película. Dicho esto, la actualización de un film de la naturaleza de "La última casa a la izquierda" tiene su sentido en el actual contexto cinematográfico de Hollywood en el que no se hace más que recuperar películas de éxito o de moderado culto de los 80 y finales de los 70 y visto que dichas aproximaciones están siendo muy bien recibidas por el público contemporáneo. Además, si tenemos presente el remake que Alexandre Aja hizo de otra película de Wes Craven, "Las colinas tiene ojos" o incluso la revisión de Zack Snyder de "Zombie" de George A. Romero, en ocasiones, un remake, viene muy bien.
El caso concreto de "La última casa a la izquierda" parte de un origen casi calcado al de "Las colinas tienen ojos", es decir, largometraje filmado con mínimos recursos, una violencia que roza el mal gusto y una tosca textura que dota a la película, como ocurrió con "La matanza de Texas" y "La noche de los muertos vivientes" de una inesperada crudeza y un inquietante sentido del horror. Además, como todos los títulos citados antes, "La última casa a la izquierda" surgió en un momento de depresión post-bélica en unos Estados Unidos marchitados y traumatizados por la barbarie de Vietnam. El pesimismo por la raza humana se deja sentir en cada una de estas películas.
Trasladar estos discursos y estas formas al año 2009 son una empresa siempre delicada, que en función de los intereses del realizador al frente, podrán retomar su nivel de repulsión aunque con discursos sensiblemente alterados. "La última casa a la izquierda" versión 2009, no llega a revitalizar estos miedos, si bien es cierto que se queda, al menos, a medio camino, exponiendo uno de los terrores más generalizados en estos días como es la violación de nuestra intimidad. Pero aún así, el film de Iliadi tampoco termina por aporta nada particularmente novedoso más allá de una colección de escenas bastante crudas pero con escaso nivel de aversión moral, salvo quizá, una violación a una adolescente que en cierto modo recupera el extremo horror del film original con un momento filmado con crudeza y buen pulso.
Pese a todo, insisto, "La última casa a la izquierda" de Denis Iliadi, se queda a medio camino. Resulta inevitable, si es de violación de la intimidad de lo que estamos hablando, recordar ese excelente film que se estrenó hace poco titulado "Los extraños", mucho más arriesgados, valiente y revulsivo narrativa y moralmente. De igual modo, la película de Iliadi tampoco llega a consumar la fuerza narrativa del otro remake de un film de Craven, "Las colinas tienen ojos" y al contrario que el largometraje de Aja, tampoco llega a concretar un nuevo demoledor discurso moral.
"La última casa a la izquierda" no llega a los nefastos extremos de "La morada del miedo" (otro remake, este de "Terror en Amytiville") pero no llega tampoco mucho más lejos. Película entretenida en el mejor de los casos con una galería de escenas considerablemente sangrientas que quizá, salvo la mencionada violación, tampoco llegan mucho más allá de otras memorables escenas de violencia como, sin ir más lejos, el "Amanecer de los muertos" de Snyder o "Las colinas tiene ojos" de Aja. En suma, una vez más, a medio camino de ninguna parte...

3 comentarios:

Tigretón dijo...

Ramón un abrazote, chaval, hace tiempo que no visitaba tu blog (últimamente no paro y eso que hay crisis, y sobre todo ahora que se acaba el mundo el día 31 de Julio, aunque también lo hace el 31 de Diciembre). Sabía que habías vuelto al blog, pero no había tenido tiempo hasta hoy de entrar, y me alegro. A ver si nos vemos, antes o después del veraneo (en vista de que no resucita el Maratón, claro). Lo dicho, unas cervezas a la próxima.

Miguel dijo...

Más o menos lo que me esperaba de esta película, buena crítica. Saludos.

Ramón Monedero dijo...

Graccie a ambos.... Un abrazo.