Mostrando entradas con la etiqueta Actualidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Actualidad. Mostrar todas las entradas
viernes, 28 de enero de 2011
Las 10 mejores películas de 2010
Los colegas de Miradas.net han elaborado una lista de las mejores películas del año pasado. Habrá quien le aburran estas historias de listas y rankings pero a un servidor siempre le ha parecido interesante y hasta curioso. Yo he colaborado con la lista de rigor y con un artículo sobre ese películón de Martin Scrsese que atiende al título de "Shutter Island". No obstante hay textos específicos y generales de un buen número de colaboradores de modo que no será una visita en balde. Que lo disfrutéis.
viernes, 3 de abril de 2009
Una proposición inquietante

El asunto es serio, y lo tenemos encima. No me resigno a no considerar la cuestión, máxime, cuando algunos tiburones de Hollywood aseguran que el cine en 3-D es el último gran paso del séptimo arte, tanto, como el paso del mudo al sonoro o del blanco y negro al color, "toda una revolución" asegura Jerry Katzenberg, y Jerry Katzenberg no es cualquier hijo de vecino. El estreno de "Monstruos contra alienígenas" le toma así la delantera a Pixar al erigirse como la primera película de la historia del cine concebida, creada y rodada expresamente para ser proyectada en una sala de 3 dimensiones. Hasta, según aseguran los expertos en la materia, Hollywood sólo había adaptado películas en 2-D a 3-D, pero lo de "Monstruos contra alienígenas" es, al parecer, bien distinto. Por primera vez un estudio ha comenzado la creación de una película, desde su concepción sobre el papel hasta su posproducción para ser un film en 3-D.
Y a mi esto, qué quieren que les diga, me preocupa. Me preocupa porque en el fondo yo soy un purista. Soy de los que defienden a ultranza el cine clásico por encima de las vanguardias (también según qué vanguardias y todo con muchos matices), los que destacan la valía de gente como Howard Hawks, John Ford, Henry Hathaway o George Cukor y la habilidad de productores como Carl Leamme, Louis B. Mayer, Irving Thalberg o David O. Selznick, por tiránicos que fueran frente a cineastas teóricamente más libres y mejor considerados por ciertos sectores. Es por esto, que el hecho de que el cine deje de verse en un pantalla plana que pese a todo logra crear la ilusión de que hay un fondo, una profundidad de campo, se convierta en un espectáculo tridimensional, gafas incluidas, me resulta un poco extraño.
Pero lo cierto es que, por puristas que seamos, yo el primero, creo que en el fondo, el cine en 3-D no va a atentar contra los pilares básicos del cinematógrafo. Es decir, al fin y al cabo, una película en 3-D no va a dejar de ser una pantalla plana que va a crear la ilusión de una tercera dimensión, aunque para ello haya que ponerse unas gafas. Que una proyección en 3-D se vaya a convertir en un espectáculo de feria, tampoco creo que atente demasiado contra un medio de expresión que al fin y al cabo, nació como una atracción de feria. De hecho, no es nuevo eso de tratar de hacer del cine una expresión en 3-D ("Los crímenes del museo de cera" está muy bien aunque el sistema en si fuera un fisco) ni si quiera la idea de hacer sentri al espectador en sus propias carnes las sensaciones que se veían reflejadas en la pantalla (William Castel).
Sin embargo, también existe otra cuestión intrigante. ¿Se estará ferializando demasiado el cine? Quiero decir, ¿qué le puede aportar el cine en 3-D a un director como, pongamos por caso, Woody Allen? Ya me imagino que alguien como Allen seguro que terminaría por sacarle las cosquillas al chisme, pero no estoy tan seguro de que pasara los mismo con otros cineastas más minimalistas. Quiero decir, ¿vamos camino de contemplar una trascendental conversación entre dos personajes sentados el uno frente al otro dando la impresión de que están sentados en mitad de la sala? Y de ser así, ¿qué aportaría eso? De todos modos, imagino que hasta llegar hasta dicho momento tienen que pasar todavía muchos años. De entrada nos espera un torrente de producciones de Hollywood embotadas en 3-D, unas buenas ("Monstruos contra alienígenas" no está recibiendo malas críticas, de momento...) y otras seguro que no tan buenas.
Pese a todo, existe otro problema, la adecuación de las salas a este nuevo sistema que no saldría nada barata, mal asunto para una industria que mira cada euro con lupa y que depende del éxito o el fracaso de cada producción. De momento, todavía queda mucho para que todos los cines sean en 3-D, pero lo importante es que parece, que llevamos ese camino. Puede que ahora se nos haga improbable ver un film de Jim Jarmusch en 3-D pero la amenaza, está ahí y no está mirando a los ojos.
Y a mi esto, qué quieren que les diga, me preocupa. Me preocupa porque en el fondo yo soy un purista. Soy de los que defienden a ultranza el cine clásico por encima de las vanguardias (también según qué vanguardias y todo con muchos matices), los que destacan la valía de gente como Howard Hawks, John Ford, Henry Hathaway o George Cukor y la habilidad de productores como Carl Leamme, Louis B. Mayer, Irving Thalberg o David O. Selznick, por tiránicos que fueran frente a cineastas teóricamente más libres y mejor considerados por ciertos sectores. Es por esto, que el hecho de que el cine deje de verse en un pantalla plana que pese a todo logra crear la ilusión de que hay un fondo, una profundidad de campo, se convierta en un espectáculo tridimensional, gafas incluidas, me resulta un poco extraño.
Pero lo cierto es que, por puristas que seamos, yo el primero, creo que en el fondo, el cine en 3-D no va a atentar contra los pilares básicos del cinematógrafo. Es decir, al fin y al cabo, una película en 3-D no va a dejar de ser una pantalla plana que va a crear la ilusión de una tercera dimensión, aunque para ello haya que ponerse unas gafas. Que una proyección en 3-D se vaya a convertir en un espectáculo de feria, tampoco creo que atente demasiado contra un medio de expresión que al fin y al cabo, nació como una atracción de feria. De hecho, no es nuevo eso de tratar de hacer del cine una expresión en 3-D ("Los crímenes del museo de cera" está muy bien aunque el sistema en si fuera un fisco) ni si quiera la idea de hacer sentri al espectador en sus propias carnes las sensaciones que se veían reflejadas en la pantalla (William Castel).
Sin embargo, también existe otra cuestión intrigante. ¿Se estará ferializando demasiado el cine? Quiero decir, ¿qué le puede aportar el cine en 3-D a un director como, pongamos por caso, Woody Allen? Ya me imagino que alguien como Allen seguro que terminaría por sacarle las cosquillas al chisme, pero no estoy tan seguro de que pasara los mismo con otros cineastas más minimalistas. Quiero decir, ¿vamos camino de contemplar una trascendental conversación entre dos personajes sentados el uno frente al otro dando la impresión de que están sentados en mitad de la sala? Y de ser así, ¿qué aportaría eso? De todos modos, imagino que hasta llegar hasta dicho momento tienen que pasar todavía muchos años. De entrada nos espera un torrente de producciones de Hollywood embotadas en 3-D, unas buenas ("Monstruos contra alienígenas" no está recibiendo malas críticas, de momento...) y otras seguro que no tan buenas.
Pese a todo, existe otro problema, la adecuación de las salas a este nuevo sistema que no saldría nada barata, mal asunto para una industria que mira cada euro con lupa y que depende del éxito o el fracaso de cada producción. De momento, todavía queda mucho para que todos los cines sean en 3-D, pero lo importante es que parece, que llevamos ese camino. Puede que ahora se nos haga improbable ver un film de Jim Jarmusch en 3-D pero la amenaza, está ahí y no está mirando a los ojos.
viernes, 20 de marzo de 2009
Monstruos reales

Cosas así parecen impensables si no es dentro de una película. Josef Fritzl ha sido condenado a cadena perpetua, pero ya ha saltado la noticia de que podría ganar un pastón si se le ocurriera relatar su experiencia como monstruo y estamparla en un libro. Yo, dicho sea de paso, ese dinero por ley, se lo quitaba y se lo hacía llegar a la hija, pero el caso es que ya se sabe que de un libro a una película hay sólo un paso. Y la verdad es que por mucho que detestemos y condenemos a un degenerado enfermo como Fritzl, sus aberrantes ocurrencias son caldo de cultivo para una película que bien llevada, podría arrasar en taquilla pues el caso Frtizl no sólo ha escandalizado a todo el mundo sino que además, ha sido uno de los fenómenos mediáticos de lo que llevamos de año. Las imágenes de Frtizl de vacaciones, bromeando con sus amigos sabiendo lo que estaba haciendo en esos mismos momentos, resultan inevitablemente perturbadoras.
Bien llevada, una película sobre el monstruo de Amstetten podría ser todo un acierto dejando a un lado la polémica de si se está mercadeando con el sufrimiento de una persona, cuestión moral interesante sin duda pero que ahora, no es mi intención comentar, porque la figura de Josef Fritzl es una de las representaciones más claras que he tenido el horror más clásicos. Los monstruos no viven en Transilvania, sino entre nosotros. El propio Bram Stoker, ya lo he dicho un millón de veces, situó a su vampiro en medio del Londres victoriano no porque éste fuera el entorno idóneo para la entrada en escena de un vampiro (ya saben, Londres, brumoso, callejones oscuros...), sino porque aquella ciudad era la ciudad que conocía Stoker, era su cotidianidad. Es decir, Drácula se mezclaba entre los ingleses como uno más, hasta que fijaba a una víctima y su sed de sangre lo perdía. Pues algo así ha sido Fritzl, no ha llegado de ningún país lejano pero la alimaña se había confundido con la gente corriente y moliente.
De modo que una vez más se demuestra aquello que el buen cine de terror (así como la buena literatura) han ido insistiendo durante décadas, lo verdaderamente horrible no es que existan monstruos, sino que esos monstruos vivan entre nosotros como un ser humano más. Pero además, que los monstruos sean seres humanos, gente con dos brazos y dos ojos que necesita comer e ir al baño, que puede ponerse triste y sonreír, gente con miedo y con sentimientos, algo que ya hizo de forma ejemplar Oliver Hisrschbiegel en "El hundimiento" cuando retrató a Adolf Hitler como un hombre, amante de su perro, que comía y temblaba como cualquiera. Pues bien, eso es también el monstruo de Amstetten.
Bien llevada, una película sobre el monstruo de Amstetten podría ser todo un acierto dejando a un lado la polémica de si se está mercadeando con el sufrimiento de una persona, cuestión moral interesante sin duda pero que ahora, no es mi intención comentar, porque la figura de Josef Fritzl es una de las representaciones más claras que he tenido el horror más clásicos. Los monstruos no viven en Transilvania, sino entre nosotros. El propio Bram Stoker, ya lo he dicho un millón de veces, situó a su vampiro en medio del Londres victoriano no porque éste fuera el entorno idóneo para la entrada en escena de un vampiro (ya saben, Londres, brumoso, callejones oscuros...), sino porque aquella ciudad era la ciudad que conocía Stoker, era su cotidianidad. Es decir, Drácula se mezclaba entre los ingleses como uno más, hasta que fijaba a una víctima y su sed de sangre lo perdía. Pues algo así ha sido Fritzl, no ha llegado de ningún país lejano pero la alimaña se había confundido con la gente corriente y moliente.
De modo que una vez más se demuestra aquello que el buen cine de terror (así como la buena literatura) han ido insistiendo durante décadas, lo verdaderamente horrible no es que existan monstruos, sino que esos monstruos vivan entre nosotros como un ser humano más. Pero además, que los monstruos sean seres humanos, gente con dos brazos y dos ojos que necesita comer e ir al baño, que puede ponerse triste y sonreír, gente con miedo y con sentimientos, algo que ya hizo de forma ejemplar Oliver Hisrschbiegel en "El hundimiento" cuando retrató a Adolf Hitler como un hombre, amante de su perro, que comía y temblaba como cualquiera. Pues bien, eso es también el monstruo de Amstetten.
Josef Frtizl es algo así como Hannibal Lecter pero sin su aura de seducción, es como Lecter pero sin el filtro de Hollywood, el mal sin atractivo, burdo y tosco, desagradable incluso. Uno de esos villanos que reflejan su maldad en su aspecto exterior (el hombre lobo, la Momia...), como he dicho antes, un villano con muchas referencias clásicas. El personaje, lo tiene todo para configurarse como un genial (pero doloroso, porque es real y un ser vivo lo ha sufrido durante décadas) villano cinematográfico, otra cuestión es desde luego, la conveniencia de trasladarlo a la gran pantalla. Esto como digo, lo dejamos para otra ocasión pero no sin antes dejar caer una pulla al respecto; aquello que nos incómoda reproducir en una gran pantalla por ejemplo, es porque nos dice algo que no nos gusta de nosotros mismos, y yo creo que es que el ser humano es capaz de lo mejor, pero también de lo peor y de lo más degradante.
lunes, 23 de febrero de 2009
"Slumdog Millionaire" barre los Oscar

Pues ya está. Un año más. Nuestra Penélope Cruz se llevó el Oscar a la mejor actriz de reparto y hasta donde he podido ver esta mañana todo sigue igual, el cielo es azul, el sol brilla, el agua moja, el cine español continua dependiendo de las subvenciones públicas, porque sino se iría al traste y los productores seguirán exigiendo que por ley, una película aguante en cartel durante semanas aunque nadie vaya a verlas. Así nos va, mientras, Penélope, será laureada y agasajada como la nueva apuesta de Hollywood, empezarán a lloverle ofertas y a ver lo que elige la niña porque hasta ahora, ha tenido más bien poco ojo.
En cuanto al resto, nada que objetar, al contrario. Los Oscar cantados, fueron eso, Oscar cantados, el de la propia Cruz, el de mejor film de animación para "Wall-e" o el Oscar al mejor actor de reparto para Heath Ledger, aunque a mi, el que me sorprendió verdaderamente fue el de mejor actor de reparto que no fue para Mickey Rourke, sino para Sean Penn, que es un actor como la copa de un pino, bastante más listo que Rourke y que además se metía en la piel de un político homosexual lo que para una institución tan conservadora como Hollywood llama la atención, le hayan dado el premio aunque claro, ahora que un negro ha llegada a la Casa Blanca imagino que Hollywood se habrá puesto más progresista y habrá dejado a un lado prejuicios estúpidos como la orientación sexual o la raza de un político, al menos..., en el cine.
De haberme apostado algo con mi quiniela, todo iba por buen camino al principio de la gala. Oscar técnicos para "Benjamin Button" y los más serios para "Slumdog Millionaire" (en la imagen). El asunto empezó a torcerse, a ojos de mi quiniela, cuando el film de Danny Boyle tomó carrerilla y empezó a llevárselos todos, incluyendo algunos de esos menores que yo en principio había adjudicado al film de David Fincher; Banda Sonora, montaje, fotografía... El tema se iba de las manos, la distancia entre "Benjamin Button" y Slumdog Millionaire" se hacía cada vez más grande, cuando me fui a dar cuenta le dieron el oscar al mejor director a Danny Boyle (entregado por cierto, a mi juicio, demasiado pronto), en ese momento, ya no había ninguna duda, era la noche de "Slumdog Millionaire". En total ocho Oscar, tres menores para "Benjamin Button".
Como suele ocurrir cuando uno se equivoca en estas cosas, después se empiezan a atar cabos y en efecto, las cosas cuadran, sólo que no nos dimos cuenta antes. Recientemente Dreamworks ha firmado un acuerdo millonario con Bollywood para que el cine indio llegue a Hollywood más y mejor, y no por casualidad, fue el propio Steven Spielberg quien salió a entregar el Oscar a la mejor película del año. Llegado cierto momento, cuando se estaban presentando las canciones que optaban al Oscar a la mejor canción (que por cierto, sólo se presentaron las tres canciones, tres, de "Slumdog Millionaire"), la gala de los Oscar empezó a apestar, en el buen sentido, a fiesta multicultural de muy buen rollo, y ahora que Bush se había ido de la Casa Blanca, pues parecía un bueno momento para hacer las paces con todo el mundo, incluyendo la India que como sabrán, es una de esas potencias emergentes a la que nadie quiere perder de vista y Hollywood, el primero. Además, insisto, por más que el film de Boyle sea una producción independiente dirigida por un británico y un buen pedazo de equipo indio, la película fue salvada de los vidoeclubs por Fox y eso, siempre, se ha de tener en cuenta.
Por lo demás, pues todo más o menos como siempre. Como casi todos los años, hubo un sector intermedio preñado de publicidad, premios de segunda de los que por aquí, nos cuesta tener referencia, número musicales y en suma, todo, se hizo bastante agónico. Por su parte, Hugh Jackman, qué quieren que les diga. No me lo imaginaba cantando y bailando (Jackman tiene un apreciado pasado por Broadway) y sus números fueron los mejores de la noche. Ben Stiller con barba y gafas de sol como ausente estuvo de premio y Jerry Lewis, recibiendo el Oscar honorífico fue una de esas justas lecciones que de vez en cuando da la Academia de Hollywood. Por lo demás, pues lo dicho, la pareja del año (Pitt y Joline) a casa sin Oscar, David Fincher a casa sin Oscar. Frank Langella, ya mayor el hombre, a casa sin Oscar. Meryl Streep acumulando y acumulando nominaciones como quien colecciona chapas. "El caballero oscuro" con dos Oscar en el bolsillo, "Frost/Nixon" ni uno, The Reader" y "Revolutionary Road" de vacío y otro tanto se puede decir de las películas más comerciales generalmente idóneas para los técnicos como "Hellboy II" y "Iron Man" que no consiguieron ni una bolsa de palomitas de consolación. Pues nada, qué se le va hacer, el año que viene más.
En cuanto al resto, nada que objetar, al contrario. Los Oscar cantados, fueron eso, Oscar cantados, el de la propia Cruz, el de mejor film de animación para "Wall-e" o el Oscar al mejor actor de reparto para Heath Ledger, aunque a mi, el que me sorprendió verdaderamente fue el de mejor actor de reparto que no fue para Mickey Rourke, sino para Sean Penn, que es un actor como la copa de un pino, bastante más listo que Rourke y que además se metía en la piel de un político homosexual lo que para una institución tan conservadora como Hollywood llama la atención, le hayan dado el premio aunque claro, ahora que un negro ha llegada a la Casa Blanca imagino que Hollywood se habrá puesto más progresista y habrá dejado a un lado prejuicios estúpidos como la orientación sexual o la raza de un político, al menos..., en el cine.
De haberme apostado algo con mi quiniela, todo iba por buen camino al principio de la gala. Oscar técnicos para "Benjamin Button" y los más serios para "Slumdog Millionaire" (en la imagen). El asunto empezó a torcerse, a ojos de mi quiniela, cuando el film de Danny Boyle tomó carrerilla y empezó a llevárselos todos, incluyendo algunos de esos menores que yo en principio había adjudicado al film de David Fincher; Banda Sonora, montaje, fotografía... El tema se iba de las manos, la distancia entre "Benjamin Button" y Slumdog Millionaire" se hacía cada vez más grande, cuando me fui a dar cuenta le dieron el oscar al mejor director a Danny Boyle (entregado por cierto, a mi juicio, demasiado pronto), en ese momento, ya no había ninguna duda, era la noche de "Slumdog Millionaire". En total ocho Oscar, tres menores para "Benjamin Button".
Como suele ocurrir cuando uno se equivoca en estas cosas, después se empiezan a atar cabos y en efecto, las cosas cuadran, sólo que no nos dimos cuenta antes. Recientemente Dreamworks ha firmado un acuerdo millonario con Bollywood para que el cine indio llegue a Hollywood más y mejor, y no por casualidad, fue el propio Steven Spielberg quien salió a entregar el Oscar a la mejor película del año. Llegado cierto momento, cuando se estaban presentando las canciones que optaban al Oscar a la mejor canción (que por cierto, sólo se presentaron las tres canciones, tres, de "Slumdog Millionaire"), la gala de los Oscar empezó a apestar, en el buen sentido, a fiesta multicultural de muy buen rollo, y ahora que Bush se había ido de la Casa Blanca, pues parecía un bueno momento para hacer las paces con todo el mundo, incluyendo la India que como sabrán, es una de esas potencias emergentes a la que nadie quiere perder de vista y Hollywood, el primero. Además, insisto, por más que el film de Boyle sea una producción independiente dirigida por un británico y un buen pedazo de equipo indio, la película fue salvada de los vidoeclubs por Fox y eso, siempre, se ha de tener en cuenta.
Por lo demás, pues todo más o menos como siempre. Como casi todos los años, hubo un sector intermedio preñado de publicidad, premios de segunda de los que por aquí, nos cuesta tener referencia, número musicales y en suma, todo, se hizo bastante agónico. Por su parte, Hugh Jackman, qué quieren que les diga. No me lo imaginaba cantando y bailando (Jackman tiene un apreciado pasado por Broadway) y sus números fueron los mejores de la noche. Ben Stiller con barba y gafas de sol como ausente estuvo de premio y Jerry Lewis, recibiendo el Oscar honorífico fue una de esas justas lecciones que de vez en cuando da la Academia de Hollywood. Por lo demás, pues lo dicho, la pareja del año (Pitt y Joline) a casa sin Oscar, David Fincher a casa sin Oscar. Frank Langella, ya mayor el hombre, a casa sin Oscar. Meryl Streep acumulando y acumulando nominaciones como quien colecciona chapas. "El caballero oscuro" con dos Oscar en el bolsillo, "Frost/Nixon" ni uno, The Reader" y "Revolutionary Road" de vacío y otro tanto se puede decir de las películas más comerciales generalmente idóneas para los técnicos como "Hellboy II" y "Iron Man" que no consiguieron ni una bolsa de palomitas de consolación. Pues nada, qué se le va hacer, el año que viene más.
viernes, 20 de febrero de 2009
Mi quiniela para los Oscar

Si, ya se que son política y si, ya se que son a deshoras y si, ya se que no son más que una herramienta de promoción del cine de Hollywood, pero que queréis que os diga, yo me lo paso bien viéndolos y me parece una escusa perfecta para respirar, comer, beber y fumar cine durante tres o cuatro horas. Y ya se sabe, una vez al año, no hace daño...
Este año, el asunto parece estar bastante claro, salvo sorpresas que nunca se sabe. Últimamente los Oscar no ha sorprendido demasiado de modo que nada hace pensar que este año vaya a ser distinto. De modo que aquí va mi quiniela para este año cuya gala tendrá lugar el próximo domingo de madrugada, ya lunes para nosotros. Vaya por delante que es una quiniela y por tanto su objetivo es acertar, no dar los premios que a mi me gustaría que se diesen. No, eso no, aquí va los que yo creo van a caer.
MEJOR PÉLÍCULA
"El curioso caso de Benjamin Button". Simple y llanamente porque es el film más Hollywood que hay. Producida por Warner y Paramount, con estrellas, director de prestigio ascendente y lo más importante, moderados resultados en taquilla. La película no ha sido un fracaso pero nada le vendría mejor que unos cuantos Oscar para reavivar su vida comercial.
MEJOR DIRECTOR
Cuando Hollywood premia a su película pero el mundo entero tiene la suya, ocurren cosas como la que probablemente ocurrirá en la próxima gala, que el Oscar a mejor película vaya para un film, y el Oscar a mejor director vaya para otro, en este caso Danny Boyle, responsable de la sorpresa de la temporada. Cabe la opción de que a "Slumdog Millonaire" sólo le den el Oscar al mejor guión, que suele ser otro Oscar de consolación que van para las películas verdaderamente buenas, pero David Fincher, director de "El curioso caso de Benjamin Button" es un cineasta poco acorde con un Oscar, su cine, sus formas y sus intereses, no cuajan con el conservadurismo de la Academia y aunque Boyle es un macarra cinematográfico con películas en su haber como "Trainspotting" no se trata tanto de reconocer su carrera como la de estimular un film, al fin y al cabo europeo, aunque eso si, distribuido por la Fox, que la salvó de ir directamente a los videoclubs.
MEJOR ACTOR
Como he dicho, un Oscar es un empujo comercial. ¿Quien lo necesita más, Brad Pitt o Mickey Rourke? Está claro, ¿no? Además la historia de superación personal de Rourke gusta mucho en Hollywood de modo que yo personalmente, no creo que haya sorpresas. No obstante, que nadie pierda de vista a Sean Penn aunque es un tipo demasiado incendiario y eso de interpretar a un político gay en Estados Unidos....
MEJOR ACTRIZ
Kate Winslet. Se ha llevado todos los premios previos. Prácticamente, no hay otra opción.
MEJOR ACTOR SECUNDARIO
Heath Ledger. No creo que haya que argumentar esto demasiado, ¿no?
MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA
Penélope Cruz. Lo mismo se puede decir de esta categoría. Además no está la Winslet que le ha quitado sistemáticamente casi todos los premios previos a los Oscar.
MEJOR GUIÓN
Pues aquí tenemos el primer caso verdaderamente complicado. Yo diría que el asunto va a estar entre "WALL-E" y "Mi nombres es Harvey Milk", probablemente la segunda, dado que todos han concluido que es una película que está bastante bien y probablemente, éste sea el único Oscar que se lleve.
MEJOR GUIÓN ADAPTADO
Pues aquí el asunto va estar entre "Benjamin Button" y "Slumdog Millonaire". Yo me inclino por la segunda, la de Fincher huele más a Oscar técnicos, otra salida cuando el Oscar a mejor película y director se lo llevan dos películas distintas, una acapara los suficientes técnicos para superar en número de galardones a la película que se hizo con el Oscar al mejor director. Pues eso...
MEJOR PELÍCULA DE ANIMACIÓN
Bueno, aquí el asunto también creo que está bastante claro. "WALL-E".
El resto pues eso, los Oscar se dividirán de modo que "Benjamin Button" termine llevándose al final entre cinco y seis estatuillas y "Slumdog Millonaire" una o dos menos, aunque esta se lleve los de mejor director y guión y el film de Fincher los de mejor películas y cuatro o cinco técnicos, pero así es Hollywood. Por lo demás, algún Oscar impensable al vestuario o al mejor montaje de sonido a un "Iron Man" un "Wanted" o a un "Hellboy II" o incluso un "Revolutionary Road" al mejor vestuario y esas cosas y poco más.
Por lo demás, por ver está que es lo que hace el hombre más sexy del mundo (según la revista "People") Hugh Jackman como maestro de ceremonias. El hombre desde luego, es guapo, ahora carismático y simpático, fluido y ocurrente, habrá que verlo. Yo como no lo se, de momento, no lo voy a juzgar. De momento…
Este año, el asunto parece estar bastante claro, salvo sorpresas que nunca se sabe. Últimamente los Oscar no ha sorprendido demasiado de modo que nada hace pensar que este año vaya a ser distinto. De modo que aquí va mi quiniela para este año cuya gala tendrá lugar el próximo domingo de madrugada, ya lunes para nosotros. Vaya por delante que es una quiniela y por tanto su objetivo es acertar, no dar los premios que a mi me gustaría que se diesen. No, eso no, aquí va los que yo creo van a caer.
MEJOR PÉLÍCULA
"El curioso caso de Benjamin Button". Simple y llanamente porque es el film más Hollywood que hay. Producida por Warner y Paramount, con estrellas, director de prestigio ascendente y lo más importante, moderados resultados en taquilla. La película no ha sido un fracaso pero nada le vendría mejor que unos cuantos Oscar para reavivar su vida comercial.
MEJOR DIRECTOR
Cuando Hollywood premia a su película pero el mundo entero tiene la suya, ocurren cosas como la que probablemente ocurrirá en la próxima gala, que el Oscar a mejor película vaya para un film, y el Oscar a mejor director vaya para otro, en este caso Danny Boyle, responsable de la sorpresa de la temporada. Cabe la opción de que a "Slumdog Millonaire" sólo le den el Oscar al mejor guión, que suele ser otro Oscar de consolación que van para las películas verdaderamente buenas, pero David Fincher, director de "El curioso caso de Benjamin Button" es un cineasta poco acorde con un Oscar, su cine, sus formas y sus intereses, no cuajan con el conservadurismo de la Academia y aunque Boyle es un macarra cinematográfico con películas en su haber como "Trainspotting" no se trata tanto de reconocer su carrera como la de estimular un film, al fin y al cabo europeo, aunque eso si, distribuido por la Fox, que la salvó de ir directamente a los videoclubs.
MEJOR ACTOR
Como he dicho, un Oscar es un empujo comercial. ¿Quien lo necesita más, Brad Pitt o Mickey Rourke? Está claro, ¿no? Además la historia de superación personal de Rourke gusta mucho en Hollywood de modo que yo personalmente, no creo que haya sorpresas. No obstante, que nadie pierda de vista a Sean Penn aunque es un tipo demasiado incendiario y eso de interpretar a un político gay en Estados Unidos....
MEJOR ACTRIZ
Kate Winslet. Se ha llevado todos los premios previos. Prácticamente, no hay otra opción.
MEJOR ACTOR SECUNDARIO
Heath Ledger. No creo que haya que argumentar esto demasiado, ¿no?
MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA
Penélope Cruz. Lo mismo se puede decir de esta categoría. Además no está la Winslet que le ha quitado sistemáticamente casi todos los premios previos a los Oscar.
MEJOR GUIÓN
Pues aquí tenemos el primer caso verdaderamente complicado. Yo diría que el asunto va a estar entre "WALL-E" y "Mi nombres es Harvey Milk", probablemente la segunda, dado que todos han concluido que es una película que está bastante bien y probablemente, éste sea el único Oscar que se lleve.
MEJOR GUIÓN ADAPTADO
Pues aquí el asunto va estar entre "Benjamin Button" y "Slumdog Millonaire". Yo me inclino por la segunda, la de Fincher huele más a Oscar técnicos, otra salida cuando el Oscar a mejor película y director se lo llevan dos películas distintas, una acapara los suficientes técnicos para superar en número de galardones a la película que se hizo con el Oscar al mejor director. Pues eso...
MEJOR PELÍCULA DE ANIMACIÓN
Bueno, aquí el asunto también creo que está bastante claro. "WALL-E".
El resto pues eso, los Oscar se dividirán de modo que "Benjamin Button" termine llevándose al final entre cinco y seis estatuillas y "Slumdog Millonaire" una o dos menos, aunque esta se lleve los de mejor director y guión y el film de Fincher los de mejor películas y cuatro o cinco técnicos, pero así es Hollywood. Por lo demás, algún Oscar impensable al vestuario o al mejor montaje de sonido a un "Iron Man" un "Wanted" o a un "Hellboy II" o incluso un "Revolutionary Road" al mejor vestuario y esas cosas y poco más.
Por lo demás, por ver está que es lo que hace el hombre más sexy del mundo (según la revista "People") Hugh Jackman como maestro de ceremonias. El hombre desde luego, es guapo, ahora carismático y simpático, fluido y ocurrente, habrá que verlo. Yo como no lo se, de momento, no lo voy a juzgar. De momento…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)