
Siguiendo la tónica de "Grindhouse", ya saben, ese intento del tándem Tarantino-Rodriguez de emular las sesiones dobles de los auto-cines de los 70 que Harvey Weinstein truncó, no si mal juicio, forzando a ambos realizadores a estirar ambas películas para estrenarlas por separado, "Death Proof" y "Planet Terror" (¿se imagina ver ambas películas de una tacada?), Manga Films ha hecho una cosa similar. La propuesta ha sido la de dos largometrajes con un nivel de hilaridad similar y profusamente atiborrados de hemoglobina; "Desmembrados" y "Ovejas asesinas" (esta segunda no la he visto aún pero con ese título y habiendo visto el trailer aunque dicen que es inferior a "Desmembrados", tiene que ser una propuesta sin desperdicio).
El punto de partida no puede ser más simple: un grupo de trabajadores de una empresa armamentística salen a pasar un fin de semana a una remota casa de lujo en mitad de Hungría. Llegado cierto momento la carretera aparece cortada, el conductor húngaro del autobús se niega a seguir por un camino alternativo y los trabajadores, deciden seguir a pie. Entonces llegan a una casa bastan te destartalada donde pasaran unos días mientras uno (o unos) asesino bien pertrechado de armas les irá dando caza. Como digo, nada del otro mundo, ahora bien.
Si por algo destaca "Desmembrados" es por su singular sentido del humor, un cometido que su director Christopher Smith (también coguionista) lleva con notable pulso, consiguiendo no desmerecer a los momentos de terror y a la vez, proponiendo hilarantes propuestas ciertamente divertidas.
Y esto, está muy bien, porque me imagino que "Desmembrados" tuvo que ser la típica película que puesta sobre el papel, debió de interesar bien poco, pero que una vez vistos sus resultados en pantalla, resulta ser una de las propuestas más divertidas e interesantes de la temporada. Su director, que se estrenó en esto del largometraje con la interesante pero mal resulta "Creep", demuestra con "Desmembrados" que es un cineasta con interés e inquietudes. Conociendo el género en el que se mueve, Smith desmonta algunos tópicos con estimable habilidad y plantea otras cuestiones de forma y contenido que pueden pillar a más de uno fuera de lugar y todo proponiendo además, algunas soluciones visuales ciertamente estimables.
Con la seriedad justa, "Desmembrados" se ve como un largometraje divertido, sangriento, pero todo con la extendida sensación de que no hay que tomarse nada a la tremenda, por más que a uno le rebanen la cabeza, a otra la quemen viva y a otro le arranquen una pierna. En suma, cine de serie B bien hecho, sin las pretensiones de nuestro amigo Quentin Tarantino y su "Death Proof", y bastante más sano como propuesta insustancial, pero muy bien resulta.
El punto de partida no puede ser más simple: un grupo de trabajadores de una empresa armamentística salen a pasar un fin de semana a una remota casa de lujo en mitad de Hungría. Llegado cierto momento la carretera aparece cortada, el conductor húngaro del autobús se niega a seguir por un camino alternativo y los trabajadores, deciden seguir a pie. Entonces llegan a una casa bastan te destartalada donde pasaran unos días mientras uno (o unos) asesino bien pertrechado de armas les irá dando caza. Como digo, nada del otro mundo, ahora bien.
Si por algo destaca "Desmembrados" es por su singular sentido del humor, un cometido que su director Christopher Smith (también coguionista) lleva con notable pulso, consiguiendo no desmerecer a los momentos de terror y a la vez, proponiendo hilarantes propuestas ciertamente divertidas.
Y esto, está muy bien, porque me imagino que "Desmembrados" tuvo que ser la típica película que puesta sobre el papel, debió de interesar bien poco, pero que una vez vistos sus resultados en pantalla, resulta ser una de las propuestas más divertidas e interesantes de la temporada. Su director, que se estrenó en esto del largometraje con la interesante pero mal resulta "Creep", demuestra con "Desmembrados" que es un cineasta con interés e inquietudes. Conociendo el género en el que se mueve, Smith desmonta algunos tópicos con estimable habilidad y plantea otras cuestiones de forma y contenido que pueden pillar a más de uno fuera de lugar y todo proponiendo además, algunas soluciones visuales ciertamente estimables.
Con la seriedad justa, "Desmembrados" se ve como un largometraje divertido, sangriento, pero todo con la extendida sensación de que no hay que tomarse nada a la tremenda, por más que a uno le rebanen la cabeza, a otra la quemen viva y a otro le arranquen una pierna. En suma, cine de serie B bien hecho, sin las pretensiones de nuestro amigo Quentin Tarantino y su "Death Proof", y bastante más sano como propuesta insustancial, pero muy bien resulta.