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jueves, 30 de abril de 2009

La BSO que nunca sonó...


Con más frecuencia de lo que solemos pensar, muchos compositores ven aterrados como su música no forma parte del montaje final de una película. Sin duda, el ejemplo más recurrido de esto es la partitura que Alex North compuso para "2001" que Kubrick desestimó en favor de obras clásicas. Cuentan que cuando Noth fue al estreno de la película no tenía ni idea de que su música había sido descartada, de modo que cuando arrancó la película y comenzó a percatarse de que no había una sola nota compuesta por él, el hombre quedó bastante hundido allí, en plena sala de cine, en pleno estreno. Imaginen la cara que le debió poner a Kubrick cuando se encendieron las luces. Por fortuna, años después, Jerry Goldsmith recuperó la partitura original de Roth que se editó en un CD imprescindible para todos los amantes de la película, el cine y la música.
Pero esto, sigue pasando, y mucho. Hace unas semanas les contaba en este, mi humilde blog, como David Arnold veía como su música para "La isla de las cabezas cortadas" se veía desterrada por un Renny Harling que al parecer, desde un principio, no encajó con Arnold. Yo, cuando pensé que había por ahí una BSO rechaza de esa película compuesta por David Arnold casi me da un infarto, pero el propio compositor dijo que no, que sólo llegó a componer un tema, que en todo caso, mataría por escuchar...
Otro caso curioso fue Alan Silvestri que, que yo recuerde ahora mismo, ha visto dos partituras suyas mandadas a la basura. La primera fue la de "Mission: Impossible" que al final terminó componiendo Danny Elfman, de forma apresurada en un par de semanas. Por lo visto, Silvestri (que dicho sea de paso, es un monstruo componiendo) no quería utilizar en su score el célebre tema de Lalo Schifrin para la serie original. Yo, particularmente creo que aquello fue un error por parte de Silvestri y de hecho, Tom Cruise, productor del evento, debió de pensar lo mismo y le indicó a Silvestri, ignoró el nivel de cortesía, donde estaba la puerta. Yo, he escuchado la BSO rechazada de Silvestri para "Mission: Impossible" (en la imagen la portada del CD con la música de Silvestri rechazada para "Mission:Impossible") y, con todos mis respetos a Elfman, nada que ver... Silvestri se come con creces a Elfman con su extraordinario dominio de la orquesta y sus excepcionales temas de acción. Lo que digo, nada que ver...
Otra partitura de Silvestri que terminó en paradero desconocido fue "Piratas del Caribe". El temible Jerry Bruckheimer, con muy buen juicio, eso si, contrató a Sivestri para que compusiera la BSO de la película, pero resultó que cuando el compositor le enseñó a Bruckheimer la música que había compuesto, el temible productor de la película considero que aquello no sonaba a película de piratas... Yo también he escuchado ese tema y la verdad sea dicha, aunque resulta una música muy singular, tiene un punto de riesgo que me parece lógico, un tipo tan mass media como Bruckheimer rechazara. ¿Plan B? Echar mano de la tropa Zimmer. Por lo visto, Hans Zimmer o estaba hasta el cuello de trabajo o simplemente no le apetecía y entonces el propio compositor alemán le pasó el testigo a uno de sus más recientes pupilos, Klaus Badelt. Pero en realidad, dada la complejidad y el volumen de música de una película como "Piratas del Caribe" y dado el poco tiempo del que se disponía, en realidad, Badelt, más que el compositor con todas las palabras, fue algo así como el coordinador de una BSO que terminó componiendo mucha gente con multitud de compositores encargados de la música adicional y con Hans Zimmer produciendo el desaguisado. ¿Resultado? Una BSO perfectamente encuadrada dentro de los denominados Mediaventure, con todos sus tics, tópicos y aciertos. ¿Quien es el autor de ese pegadizo tema principal de la película? ¡Ah! Esa es la pregunta del millón de dólares aunque muchos apostarían su alma al diablo a que el autor del mencionado tema es, sin ningún género de dudas, Hasn Zimmer. Yo, no lo tengo tan claro.
Y ya termino con otro caso que a mi me resulta particularmente curioso, "El guerrero nº13", fantástica aunque menospreciada película de John McTiernan. Resulta que el montaje de "El guerrero nº13" se atascó un pelín y McTiernan y el otro productor del invento, Michael Crichton, autor también de la novela en la que se basaba el film, tuvieron algún que otro problemilla. A McTiernan se le echaba el tiempo encima que ya se había comprometido para rodar "El secreto de Thomas Crow" y aunque asegura que en la postproducción de la película todo fue más o menos normal y nunca ha renegado del film, según cuentan algunos la película terminó siendo montada por Crichton. Y una de las decisiones salomónicas que tomó el autor de "Parque Jurásico" fue descartar la partitura compuesta por Graeme Revell, un autor un pelín gris que ha compuesto mucha música no editada dado que suele ser un asiduo a películas con demasiadas canciones ("El cuervo", "Abierto hasta el amanecer"...) por lo que sus BSO rara vez ven la luz con moderada normalidad. Yo también he podido escuchar la BSO de Revell para "El guerrero nº13" y la verdad sea dicha, se trata de una obra muy extraña. Claro que esto respondería a algunas incógnitas, como los supuestos choques de opiniones entre McTiernan y Crichton y unas declaraciones que dejó caer Antonio Banderas en su día que afirmaba que "El guerrero nº13" era una película de aventuras arriesgada, porque lo cierto es que la BSO de Revell encaja a la perfección con eso, con un film de aventuras, arriesgado. Música muy rítmica, poca orquesta, escasamente épica... Todo lo contrario que terminó componiendo Jerry Goldsmith, dicho sea de paso, a mi parecer, una de sus últimas grandes partituras. Aunque tal vez un poco repetitiva con su leit motiv, lo cierto es que el trabajo de Goldsmith en conjunto es impecable, épico, sinfónico, violento, bien adecuado a las imágenes... en suma formidable lo que resulta un poco extraño al suponer que el compositor de "Rambo" no debió de disponer de demasiado tiempo para componer esta nueva BSO.
En fin, cosas de Hollywood y de sus célebres diferencias creativas...

martes, 31 de marzo de 2009

Maurice Jarre


Tengo que admitir que mi relación con Maurice Jarre siempre ha sido muy limitada. Aunque soy un enamorado de la música de cine, Maurice Jarre y yo hemos mantenido siempre una relación correcta. La aparición de su nombre en los título de crédito, siempre me resultaba agradable, aunque no despertaba en mí el interés de pongamos por caso, John Williams o Jerry Goldsmith. Esto no quita, obviamente, que sea un absoluto enamorado de sus trabajos para David Lean, director con el que creo yo, alcanzó su cumbre; "Doctor Zhivago", "La hija de Ryan", "Pasaje a la India" pero sobre todas las cosas existentes, "Lawrence de Arabia" que además, es para un servidor, una obra maestra sin paliativos.
Maurice Jarre, que siempre fue un profesional, se caracterizó, creo yo por dos cuestiones bien claras, la primera, su constante necesidad de auto-reciclarse, probando sonidos nuevos y experimentado con los sintetizadores y en segundo lugar, por ser capaz de ponerle música, y por lo general, muy buena, a películas imposibles, como "Top Secret!". Aunque en realidad, lo de "Top Secret!" tenía su sentido, porque una de las virtudes de aquella descacharrante comedia era precisamente que estaba vestida como si de un film serio se tratase, es decir, su planificación aspiraba a imitar a los clásicos (aunque mediara un abismo), su reparto también quería emparentarse con los clásicos bélicos (la propia presencia de Omar Sharif) y claro, su música no podía ser menos, articulándose en función de una gran orquesta interpretando temas y melodías de sabor añejo.
Aunque Jarre contribuyó a resucitar esa música para el cine construida en torno a las grandes orquestas y los leit motiv (que luego explotarían Williams, Goldsmith, Horner y prácticamente todo el mundo), Jarre se fue desvinculando poco a poco de esa tendencia más llamativa y más popular, para ir acercándose a un universo musical mucho más minimalista, casi abstracto. De este modo, sin hacer mucho ruido, pero con una presencia en el fondo fundamental, Maurice Jarre compuso las BSO de algunos de los éxito más sonados del cine de los 80 y los 90 como "Único testigo", "Enemigo mío", "Mad Max. Más allá de la cúpula del trueno", "Atracción fatal", "La costa de los mosquitos", "Gorilas en la niebla", "El club de los poetas muertos" y sobre todo "Ghost", no porque sea su mejor trabajo sino porque es sin duda, su éxito más estruendoso.
Al final de su carrera, el compositor fetiche de Peter Weir (con quien más a gusto trabajaba entre otras razones, porque podía explotar la vertiente más electrónica de sus creaciones musicales), Maurice Jarre dejó de componer en 2001, con un drama bélico para televisión dirigido por Jon Avnet, su penúltimo trabajo había sido "Soñé con África", con Kim Basinger. Se dice que estaba harto de los tacaños que habitaban este Hollywood moderno que preferían música de consumo rápido con mucho sinte o en su defecto a cuatro músicos que imitaban que detrás, había una gran orquesta.
Nos deja por tanto un hombre con más de 150 partituras a sus espaldas, algunas de ellas absolutamente inolvidables. Nos deja eso sí, a su hijo, Jean-Michel Jarre, que ha seguido explotando esa fascinación por la experimentación musical. Poco importa que para un servidor, no sea uno de los preferidos, porque insisto, algunos de sus temas, serán imposibles que desaparezcan, algunos temas, como este. Imprescindible.

martes, 3 de marzo de 2009

"Wanted" de Danny Elfman

Absolutamente asombrosa. Toda una sorpresa. Y se lo dice uno que se había enemistado con Danny Elfman. El habitual colaborador de Tim Burton que dejó a todos los aficionados a la BSO con la boca abierta con partituras como las de "Bitelchus", "Los fantasmas atacan al jefe", "Batman", "Dick Tracy", "Eduardo Manostijeras", "Batman Returns", "Pesadilla antes de Navidad" y a partir de aquí la cosa empezó a ponerse chunga. Composiciones como "Agárrame esos fantasmas", "Mars Attacks!", "Men in Black" o "Flubber", los fans de Elfman dirán lo que quieran pero para un servidor, no aguantaban la más mínima comparación con sus primeras obras. BSO excesivamente caóticas, con mucho sintetizador, una orquesta barroca, con un buen tema principal por lo general, eso es verdad, pero poca chicha por dentro, literalmente, mucho ruido y pocas nueces.
"Sleepy Hollow" mantuvo cierta dignidad, pero la cosa no mejoró con cosas como "Instinct" o "El planeta de los simios". Entonces, alguien decide que Elfman es el compositor ideal para los cómics que son trasladados al cine y el compositor americano le pone música a películas como ("Spider-Man", se mire por donde se mire, mediocre), "Hulk" o "Spider-Man 2". Por esta época yo sólo rescataría "El dragón rojo" que fue una partitura ciertamente imponente.
En plena rabieta personal con Elfman el compositor estrena "Charlie y la fábrica de chocolate" y sobre todo, "La novia cadáver", obras que no hacía otra cosa que demostrar que en Elfman había un compositor de primera. Contaban las malas lenguas que Elfman le silbaba a Shriley Walker las melodías y ella las trasladaba al pentagrama y posteriormente a la orquesta. No se si el asunto era tan extremo, pero que en Elfman había un preocupante desinterés, aunque sólo fuera de vez en cuando, es a mi modo de ver obvio.
"Conoce a los Robinson" mediocre, "La sombra del reino" no hay quien la escuche, en fin..., eso, que Elfman me había desencantado por completo. De pronto, empiezo a escuchar muy buenas críticas sobre sus dos últimas obras, "Wanted" y "Hellboy II" (lo de "Hellbo II" me afectó particularmente al sustituir por un compositor con el que yo estaba peleado como Elfman por un músico al que personalmente le tengo tanta simpatía como confío en su potencial como Marco Beltrami), pero yo no me lo terminaba de creer. Existen ciertos compositores, como Elfman, Howard o Doyle o Powell que hagan lo que hagan todo parece fabuloso de modo que no me fié. Pero entonces pasé por unos grandes almacenes, no había gran cosa, vi "Wanted", precio razonable... y decidí darle una oportunidad a Elfman.
Absoluta sorpresa. "Wanted" es una de esas BSO que suponen todo un descubrimiento, una partitura verdaderamente imaginativa y ocurrente para un film de la naturaleza de "Wanted", de acción estruendosa y referencias a la estética Matrix. Y en cambio, la obra de Elfman es comedida, aunque eso no quita que posea una poderosa fuerza potenciada principalmente por la cuerda de la orquesta, sólida y con fuerza, pero no estruendosa. Elfman también utiliza los sintetizadores, pero con mesura, e incluso los coros, pero alejado de esas voces tan propias del universo Elfman, que siempre, matiz arriba, matiz abajo, parecían ser las mismas.
El impresionante tema principal de "Wanted" ya es toda una declaración de principios de que esta BSO, no es lo mismo de siempre. Su melodía es apabullante, de ribetes de cierta influencia rusa diría yo (y estoy hablando sin haber visto la película, no se si el hecho de que su director sea el ruso Timur Bekmambetov -"Los guardianes de la noche"- ha tenido algo que ver en todo esto). El resto del CD es una verdadera sinfonía para cuerda y ritmos y percusión aunque siempre, sin eclipsar el potencial de violines y violonchelos. Elfman también había empezado a abusar de los sintes pero no, en "Wanted" lo hace con mucho tacto, con intención melódica, no con intención caótica como lo ha hecho en no pocas ocasiones ("Men in Black"). Variaciones formidables del tema principal, explosiones sinfónicas aliñadas con un toque de sintetizador, arrebatadores temas de acción, en fin... que me ha gustado tanto, que me ha sabido a poco. Sólo 14 temas.
Ahora, no me quedará más remedio que escuchar (ya la estoy buscando) "Hellboy II", que será inevitable compararla con "Hellboy" y por si fuera poco, pues uno que empieza a frotarse las manos con los próximos trabajos de Elfman, nada menos que "Terminator. Salvation" y "The Wolf Man". De modo que espero expectante, siempre con reservas y consciente de que Elfman pero me la puede dar al final con queso, pero expectante al fin y al cabo.

martes, 27 de enero de 2009

Shirley Walker


El 29 de noviembre de 2006 fue un día normal para casi todo el mundo, salvo en Reno, Nevada, donde fallecía debido a un accidente cerebrovascular Shirley Walker (en la imagen), a los 61 años de edad. Es posible que su nombre no diga gran cosa a la mayoría, pero este personaje ha sido la primera mujer de la historia de Hollywood que ha ostentado el deber y la responsabilidad de componer música para cine. Nunca antes, una mujer había compuesto en solitario una Banda Sonora Original (BSO). Walker, además de una prolífica compositora, fue una activista defensora de los derechos del compositor en un film, casi siempre condicionados por un presupuesto que cuando llega la hora de componer, a penas queda dinero, y forzado por las decisiones del productor, entienda o no de música. Walker publicó diferentes artículos sobre el tema y fue presidenta y vicepresidenta de la Sociedad de Compositores y Autores.

La primera vez que Shirley Walker tocó un instrumento para un película lo hizo nada menos que para "Apocalipsey Now" (1979) para tocar en el teclado la composición de Carmine y Francis Coppola. En 1982 Walker compondría su primera banda sonora en solitario para la película "The End of August" pero nadie se fijó en ella y Shirley Walker seguía alternando sus labores de composición en solitario, con la dirección de orquestas con partituras ajenas. De hecho, fue gracias a esta última labor, a través de la cual Walker conocería a Danny Elfman, para quien condujo las partituras de películas como "Los fantasmas atacan al jefe" o "Batman". Elfman reclinó la oferta de componer la BSO de un episodio piloto sobre el superhéroe The Flash, y le pasó el testigo a Walker. En "The Flash", un episodio de dos horas que en España llegó en forma de largometraje a los videoclubes, Shirley Walker puso en evidencia lo mucho que le había influido Elfman en una partitura sacada al dictado de los patrones del compositor de "Eduardo Manostijeras". Walker seguiría entonces componiendo música para la serie Flash y dadas las afinidades entre Elfman-Walker, se le ofreció a la música componer la BSO de la serie de animación "Batman". A partir de este momento su asociación a los superhéroes fue tal que desde DC Comic, Walker se convirtió en todo un estandarte de la música para los cómics.

Shriley Walker también tuvo la oportunidad de trabajar con John Carpanter en uno de esos proyectos de encargo que de vez en cuando le encargan al director de "La cosa". Por lo general, esas películas suelen venir con un compositor elegido por el estudio, y en este caso la elegida fue Walker. Carpenter, que como es sabido es aficionado a componer sus propias BSO con resultados efectivos pero musicalmente muy limitados, hizo migas con Shirley Walker y años después la requirió para la BSO de "2012. Rescate en Los Angeles". El resultado fue ciertamente curioso, una música entre la simplicidad rítmica de Carpenter y la ampulosidad sinfónica de Walker.

A estas alturas Shirley Walker denotaba una obvia influencia de Danny Elfman pero ya ejercía de un estilo mucho más depurado y menos condicionado a la obra de Elfman, entre otras cosas porque Walker siguió componiendo fantásticas BSO frente a las cada vez menos interesantes obras de Elfman (y aún tendría que escuchar "Hellboy II" y "Wanted" que dicen que están muy bien pero yo francamente, visto lo visto, no me fío...).

En 2000 Shirley Walker se haría con una de las franquicias más exitosas del cine de terror, "Destino Final". Siempre, dignificando la serie B con música muy cuidada y efectiva, Walker compuso la BSO de la curiosa "Willard", donde volvería a demostrar el excelente uso que Walker tiene de la orquesta y su capacidad de inquietud, algo que de nuevo dejaría bien patente en el simpático film de acción "Turbelence", donde además dejó meridianamente claro que además de conocer muy bien a un orquesta, sabe como insuflarle ritmo y vitalidad. Su última obra fue para un pequeño film de terror titulado "Black Christmas".

Shirley Walker se fue sin hacer ruido, aunque se pasará la vida provocándolo a través de bellas melodías. Su nombre se fue dejando tras de si una obra aún por revalorizar. Su condición de compositora asociada al cine de serie B y a las series de animación, jugó en su contra dado que nunca llegó a despuntar como su maestro y mentor Danny Elfman y además, debió de enfrentarse como nadie a las mismas inclemencias de producción que durante años estuvo denunciando. El otro día me acordé de Shirley Walker, cuando escuchando por enésima vez "Batman", me percaté del absoluto dominio de la orquesta que por aquellos años tenía Danny Elfman, ¿o era Shirley Walker? En realidad, era Walker. De hecho, las malas lenguas, contaban que Elfman silbaba las melodías y Walker les daba forma orquestal. Yo sólo, transmito un rumor...

jueves, 8 de enero de 2009

La (¿nueva?) música de Indiana Jones


Recientemente me he hecho con un pack de música dedicado a la trilogía de Indiana Jones. Como es bien sabido, George Lucas es un experto en eso exprimir limones que en principio ya parecían agotados. Las BSO de las cuatro películas de Indiana Jones ya habían sido editadas, pero bien es verdad que habían sido ediciones bastante limitadas y con una significativa ausencia de música. Únicamente, "En busca del arca perdida" había tenido una edición comercial, oficial, con toda la música que aparece en el film y digo, oficial, porque circulaban por ciertos sectores ediciones oficiosas tanto de "Indiana Jones y el templo maldito" como de "Indiana Jones y la última cruzada" que según afirmaban quienes las habían escuchado, sonaban a huevos fritos. La única BSO incluida en el paquete y que aparece tal cual es "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal", de modo que no sería extraño que dentro de unos años, Lucas edite una nueva BSO de la última (des)ventura de Indiana Jones con más música. Además, el pack viene con jugosísimas fotos del rodaje de las cuatro películas y un cd adicional con más música aún de "Indiana Jones y el templo maldito" e "Indiana Jones y la última cruzada", las auténticas ignoradas en estos tiempos de reediciones y packs conmemorativos y interesantes entrevistas con los padres de la criatura, Steven Spielberg y John Williams -en la imagen- (no recuerdo haber visto el nombre de Lucas, pero francamente, me extraña que el responsable último de la saga no se deje ver).
Yo, aún, no he tenido la oportunidad de escuchar todos los cd´s, pero mi experiencia en esto de las reediciones me hace sospechar con un margen de error bastante limitado por donde pueden ir los tiros. No parece que los cd´s de "En busca del arca perdida" e "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal" vayan a ofrecer más música, lo cual tampoco importa demasiado. La edición publicada del primer film de la serie no sólo es formidable, sino que además lleva hasta la última nota (y alguna adicional) que se puede escuchar en la película, lo cual, no deja de ser un viejo placer reinventado para la ocasión. En cuanto a "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal", bien saben los que me conocen que la música de Williams para la ocasión, considero estaba por debajo de la media ofrecida en las anteriores películas de modo que creo, francamente, que tampoco nos perdemos gran cosa. Porque insisto, las verdaderas joyas de la corona de este pack son "Indiana Jones y el templo maldito" e "Indiana Jones y la última cruzada".
"Indiana Jones y el templo maldito" es una verdadera barbaridad de BSO. Frenética, cargada de ritmo y emoción, la partitura de Williams es una verdadera orgía de ingenio como corresponde a un John Williams que estaba en su momento más pletórico. Por aquellos años Williams había compuesto la BSO de "El retorno del Jedi" y estaba a punto de componer "Las brujas de Eastwitch". La BSO está repleta de temas de lo más variado, acción, romance, humor, épica, tenebrismo, todo, lo tiene todo, por tener, el cd incluye también una versión orquestada por Williams del famoso tema de Cole Porter "Anything Goes" que abre la película. Esta nueva edición por tanto, incluye algunos temas inéditos hasta la fecha, como la negociación inicial de Jones en el cocktail donde arranca el largometraje, y multitud de temas de acción y aventuras, donde no falta el celebérrimo "Raiders March".
"Indiana Jones y la última cruzada" es otra cosa. Más divertida, menos frenética, pero también más madura. También paralela a una etapa algo menos hilarante y más seria ("El imperio del sol", "Nacido el 4 de julio" o "Always"), "Indiana Jones y la última cruzada" ofrece no obstante alguno de los momentos musicales más celebres de la saga; la primera aventura del joven Indiana Jones, la persecución en motocicletas o la escena final del tanque en el desierto (escena filmada por cierto en Almería). Esta edición de la BSO ofrece además momentos ciertamente sublimes, que confirmar lo que en realidad, todos sabemos desde hace tiempo, que John Williams es el más grande. O al menos, lo fue...

lunes, 15 de diciembre de 2008

Zimmer & Powell


El tipo que ven en la parte inferior de la imagen es Hans Zimmer, obligado nombre de referencia en el mundo de la música de cine contemporánea. Zimmer revolucionó la BSO al regresar al uso y abuso de los sintetizadores, la percusión y los ritmos frenéticos en bandas sonoras como "Días de trueno", "La roca" o "La asesina". De pronto, el mundo recordó que un sintetizador y una buena caja de ritmos, bien empleada, podía dar mucho de si. De Zimmer nacieron los estudios Media Venture, capitaneados por el propio compositor y donde han salido una nutrida tropa de pupilos de Zimmer. Leáse Harry Gregson- Williams ("Spy Game"), Mark Maccina ("Speed"), Steve Jablonsky ("Transformers"), Klaus Badelt ("Constantine"), Trevor Rabin ("La búsqueda") y John Powell, a quien vemos con gafas en la parte superior de la imagen y de sobra, el alumno más aventajado de Zimmer si es que a estas alturas tiene algo que ver con Zimmer.
John Powell saltó a la escena internacional con la BSO de "Cara a cara" de John Woo. Era una música muy mediaventure pero con un matiz que a mí al menos, me llamó mucho la atención: la increíble belleza de su tema principal. Aquello era algo más que una BSO de acción. Que también. El siguiente paso de Powell importante fue su asociación con otro alumno de Zimmer, Harry Gregson-Williams para componer -bajo la supervisión de Zimmer- las BSO de las, por entonces, incipientes producciones de animación de Dreamworks. De Powell y Gregson-Williams son "Hormigaz", "Chicken Run" y "Shreck". Como se puede apreciar, el asunto empezaba a ganar consistencia. Son tres bandas sonoras formidables, sobre todo la segunda, el problema claro está es que al ser BSOs compuestas por dos compositores, era difícil discernir qué es de quien. Pero había una constante en todas esas BSO, y era su frescura, su ritmo y su asombroso uso de la melodía muy por encima de la media.
En realidad, la respuesta a quien era el bueno de los dos ya la teníamos, sólo que no nos habíamos percatado. Entre estas películas de animación, por un lado Gregson-Williams compusto "Simbad", una BSO divertida y emocionante pero sin garra y además repetitiva, mientras que John Powell compuso la música para un documental titulado "Endurance". Simple y llanamente, maravillosa. Después de "Shreck" (cuyo tema principal tiene todos los tics de Powell) John Powell inició su andadura en solitario y fue entonces cuando empezó lo bueno. La frescura y la hilaridad de "Ratas a la carrera" es simplemente abrumadora, la belleza de un dramón a priori tan poco atractivo para el oído como "Yo soy Sam" es desconcertante, sin obviar BSO de escucha obligada como la trilogía Bourne, "Pluto Nash" (ya se que la película es una basura pero la música es rematadamente buena), "El agente Cody Banks", "Paycheck", etc...
Powell, que se inició en este mundillo trabajando nada menos que para Patrick Doyle (compositor de "Frankenstein de Mary Shelley"), ha ido a lo largo de estos años puliendo sus sonidos. Ahora, el compositor de "Hancock se mueve con tanta soltura con la música de sintetizadores, como con la orquesta, elemento éste, que utiliza de manera formidable y todo, sin renunciar a un endiblado ritmo, cargado de fuerza y de pasión. Lo bueno, lo realmente bueno de Powell, es que al menos su música, es un trabajo lleno de sensibilidad, de emotividad, de belleza y de épica.
Tras su primera etapa animada en compañía de Harry Gregson-Williams, Powell está ocupando poco a poco, y muy merecidamente, el primer puesto como compositor obligado en toda producción animada que se precie tras sus deslumbrantes trabajos en películas como "Robots", "La edad de hielo 2", "Happy Feet", "Horton" y ahora "Bolt". Además Powell ya está trabajando en "La edad de hielo 3".
Pues bien, Hans Zimmer y John Powell se han vuelto a ver las caras en la BSO de "Kung Fu Panda", tras haber compuesto años atrás la -excelente- BSO de "La ruta hacia el Dorado". La comunión Zimmer-Powell es interesante por definición. Zimmer, desde hace años, lleva alejándose de esos ritmos que lo dieron a conocer para fundir en una sola melodía sintetizadores y orquesta en BSO como "El rey león" o "Gladiator". Pero todos parecen estar de acuerdo en que Zimmer ha perdido buena parte de la fuerza que lo caracterizó. "El pacificador" fue tal vez la última BSO verdaderamente Zimmer, porque a partir de ahí el asunto ha sido un constante vaivén; "La delgada línea roja" es un peñazo, "Mission: Impossible II" es desconcertante, "Pearl Harbor" es un rollo, "Batman Begins" y "El caballero oscuro" son un caos, "Los Simpson. La película", está bien pero para el juego que daba el film, Zimmer se quedó a medio camino. Si, también ha hecho BSO ciertamente interesantes como "Black Hawk derribado", "Hannibal" o las dos últimas partes de "Piratas de Caribe" (atención al detalle, la primera entrega de "Piratas del Caribe" se le encargó a Alan Silvestri -"El regreso de la momia"- pero el temido Jerry Bruckheimer no quedó satisfecho con la música de este porque decía, no sonaba a piratas, de modo que rápido y corriendo se le encargo la BSO de la película al equipo Zimmer y éste, encargó el trabajo a Badelt, después si, Zimmer se hizo con las dos secuelas en solitario). Pero ese Zimmer que dinamitaba los esquemas, bailaba al son de los clásicos y reinventaba la épica parece haberse diluido entre tanto experimento y riesgo. De hecho, nada que ver con obras de Powell como la impresionante "X-Men III", por no repetirme en otros títulos.
"Kun Fu Panda", que me la compré el otro día, y de ahí tanta historia, está muy bien. Ahora, no tiene la riqueza de matices de "Horton", ni el ritmo de "La edad de hielo 2" o "Robots", ni la sensibilidad ni la fuerza de "Happy Feet". A cambio, lo mejor que ofrece "Kun Fu Panda" son sus matices orientales, ese añadido propio del folklore chino que combinado con algunas melodías ciertamente bellas (atención al principio), configuran una obra con más sensibilidad de la que se esperaría de un film de las características de "Kun Fu Panda". En conjunto es una BSO divertida de escucha -salvo 4 ó 5 temas centrales bastante anodinos-, que alternan con bastante acierto belleza, ritmo, frenetismo y acción. Uno no se puede quejar, si pedir más, pero no quejarse.
Lo de este reencuentro Zimmer y Powell tiene además otra curiosidad. Y es que según parece, ambos compositores habían terminado no muy bien. John Powell, fue otro de los compositores que pude conocer en persona en Úbeda. Desgraciadamente, ya lo he dicho alguna vez, el hombre era un personaje bastante seco y distante, ligeramente antipático e incomprensiblemente soso, si uno lo retiene en mente con esa música que hace. ¿Por qué hace música de cine? le preguntó un asistente, porque necesito pagar para comer... El caso es que fue el mismo Powell, que al menos ofreció una charla en un auditorio quien me dijo en una ronda de preguntas, lo último que me dijo Zimmer no lo voy a decir aquí, en público...
Vamos, un "lanzao". Personalidades a un lado, para un servidor, John Powell es lo mejor que deambular por el Hollywood moderno en apretada competición con mi otro gran nombre, David Arnold (y sin entrar en clásicos como John Williams o Alan Silvestri). Desde luego, la pena es que Powell sea un aburrido (no fue a la gala final del congreso de Úbeda porque estaba cansado, aunque su esposa si que fue...), porque lo cierto es que su evolución como compositor no ha hecho más elevarse mientras sus admiradores nos preguntamos, ¿cuando dejará de subir? Quien sabe.