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lunes, 11 de mayo de 2009

"Hellboy II" de Guillermo del Toro


"Hellboy II" es un buen ejemplo de un cineasta que cae bien a todo el mundo, incluida a la crítica, y muy especialmente a la española. Al fin y al cabo Guillermo del Toro ha hecho cuadrar los números de la industria del cine español, por lo menos un par de veces, una con "El espinazo del diablo" y sobre todo con "El laberinto de Fauno". Eso si, nadie quiere mencionar demasiado una película como "Mimic", que además de desigual resulta que no fue un éxito. Lo de "Balde 2" se lleva con más dignidad, fundamentalmente porque fue un éxito y al lado del primer "Blade" parecía toda una obra maestra y además, fue la condición que le puso Hollywood a Del Toro si quería sacar adelante su personal "Hellboy". Dicho y hecho.
Lo curioso del caso es que "Hellboy" no fue ningún éxito, no fue un fracaso, pero tampoco fue un éxito. La película costó 66 millones de dólares y sólo en Estados Unidos recaudó poco más de 59 millones. Mal asunto. Pero en el resto del mundo (que es realidad donde los productos de Hollywood recaudan más de la mitad del dinero que amasan) el asunto fue peor aún, "Hellboy" no llegó a los 40 millones. O dicho de otro modo, la película de Del Toro costó 66 millones y en todo el mundo se quedó en unas recaudaciones de algo más de 99 millones de dólares, es decir, una simple resta nos confirma un beneficio de 33 millones, poco dinero para un film de la naturaleza y las aspiraciones de "Hellboy".
Pero como he dicho antes, es que Guillermo del Toro es un tipo que cae bien, y no sólo al público y a la crítica, sino que también debe caer bien a alguien allí en Hollywood, sobre todo en la Universal, para que le dieran el visto bueno a una secuela de "Hellboy" con más de 20 millones adicionales de presupuesto ("Hellboy II" costó en total 85 millones). Y lo cierto es que en esta ocasión, el asunto, le salió más cuadrado a Del Toro. "Hellboy II" recaudó en todo el mundo más de 160 millones de dólares y no sólo eso, el film, al menos aquí en España fue recibido por la crítica con un inusitado entusiasmo. Yo de hecho, llegué a leer que la película era tan, tan buena, que su único error podría ser en todo caso, que resultará tal vez demasiado apabullante...
En fin, veamos... Vaya por delante que a mi Guillermo del Toro, siguiendo la tónica general, es un director que también me cae bien. Me gusta ese todo disparatado que tienen los dos Hellboys y que en "Hellboy II" se ve si cabe acrecentado aún más (ese momento de Hellboy exclamando ¡¡pero que se lo va a comer!!! a una anciana/troll en referencia a un gato), también me gusta la seriedad justita con la que Del Toro se toma el asunto, pero sobre todo me gusta lo bien que Del Toro sabe humanizar a sus fantásticos personajes a través de momentos aparentemente banales (como esa escena de Hellboy y Abe Sapiens los dos, cantando una canción de amor...) y también me gusta la disparatada imaginación de Del Toro, en donde criaturas, decorados e intenciones, cuadran todas bastante bien, sin desentonar demasiado, con otros universos y criaturas del cosmos deltoriano.
Ahora bien, caballeros, los hallazgos de "Hellboy II" terminan ahí. Independientemente de que Del Toro filme muy bien sus películas, no abuse de los malabarismo visuales y ruede con bastante eficacia las escenas de acción, "Hellboy II" no pasa de ser un disparate destinado a un público, mayoritariamente infantil y en conjunto, una película bastante menos oscura que el original. Lo curioso del caso es que la jugada haya dado sus frutos. Recuerdo que cuando se estrenó "Hellboy", un amigo me dijo que no le terminó de gustar la película porque siempre salía el mismo monstruo (¿?). Yo me quedé un poco a cuadros, pero el caso es que así debió de pensar mucha gente pues en este "Hellboy II" las criaturas se han multiplicado y los ingresos también, cuando en el fondo esta secuela no es un film significativamente mejor que el original.

Paralelamente, este "Hellboy II" también se ha reducido en intensidad dramática, pues el popular demonio rojo ya tiene a su amada Liz y no se ve amenazado por la presencia de otro personaje que también la corteja, más guapo, más joven y, lo más importante, más humano. Tampoco hay en "Hellboy II" una dramática pérdida, como si la había en el film original, al menos, no una pérdida de la intensidad dramática de la muerte del profesor Trevor, padre adoptivo de Hellboy. A cambio, no obstante, "Hellboy II" deja caer alguna que otra cuestión interesante aunque no termine de profundizar en ellas. Por ejemplo, se menciona el creciente rechazo de los ciudadanos hacia Hellboy, pero como digo, no se entra de lleno en la cuestión. También se aprecia una interesante reflexión por parte de Hellboy hacia a alguna de las criaturas que elimina a golpe de cañonazo, pero insisto, sin entrar demasiado en detalles. Y también hay un interesante apunte de convivencia entre lo extraordinario y lo ordinario, con ese plano del príncipe Nauda practicando con su mortal arma a la vez que un metro pasa a gran velocidad por el fondo, un apunte que unifica sobrenatural y natural dentro de un mismo espacio, aunque en realidad, el discurso de del Toro vaya en la dirección opuesta. Todos los espacios fantásticos están detrás de pesadas puertas y profundos agujeros que mantienen la prudencial distancia, pues según Del Toro, lo cotidiano y lo extraordinario, no tienen una relación demasiado estrecha. Existen ciertos puntos de conexión si, pero no exactamente una relación.