miércoles, 15 de octubre de 2008

"El ejército de las tinieblas"


Como sabrán todos los -insensatos, yo el primero- seguidores de Sam Raimi y más concretamente, de su popular saga "Evil Dead", "El ejército de las tinieblas", la tercera y más descacharrante secuela de la serie, no está editada en DVD en España. A mi, "El ejército de las tinieblas", o para abreviar, "Evil Dead III", es un film que me resulta particularmente simpático por varias razones, entre ellas, mi conexión, digamos, sentimental con el universo de Raimi. La historia es la siguiente, cuando yo rondaba los ingenuos 16 años, mi incomprensible afición por las Bandas Sonoras me llevaba en mi ignorancia, a pasearme por los pasillos de El Corte Inglés en busca de alguna novedad que siempre implicaba, arriesgarme a cosa sólo Dios sabe que cosas, como de hecho ocurrió en más de una vez. Aquel día, recuerdo que era Semana Santa, andaba yo no se muy bien cómo ni por qué, con el dinero suficiente en mi bolsillo como para dejármelo en una generosa BSO. Aquellos billetes me picaban en el bolsillo.


Entre cientos de BSO, unas que tenía y otras que no me interesaban (tenía 16 años, recordarlo), me topé con la siguiente carátula (en la imagen). Yo no tenía ni la más extraordinaria idea de quien era Sam Raimi y mucho menos Bruce Campbell y todavía menos, el compositor de la BSO, Joseph LoDuca, pero había un nombre que si conocía que me inspiró confianza, Danny Elfman componía un tema, "La marcha de la muerte". Esto y con semejante carátula me hicieron deducir una BSO de aventuras, divertidas y siniestra. Justo lo que necesitaba. Dicho y hecho, en cuestión de segundo aquella cinta, porque lo de los CDs todavía era ciencia ficción para mi, no tardó en suplantar mis antiguas pesetas, que por lo que recuerdo valían las BSO en ptas porque aquellos años, fácil, fácil, fueron casi 2.000 pelas fijo.


Y en eso que llego yo a mi casa, me coloco la cinta y..., ¡jo-pe!, aquello era estupendo. La BSO de "El ejército de las tinieblas" era un curioso ejercicio orquesta entre lo heroico y lo macabro repleto de una amplia variedad de temas todos, divertidos y tremendamente ágiles. Era cuestión de tiempo. En breve y sin internet, me puse a buscar quien era esa Sam Raimi y cómo podía yo ver "El ejército de las tinieblas". No tardé en descubrir que era Raimi porque meses después, ese mismo verano, se estrenaba "El ejército de las tinieblas" y todas las revistas de cine empezaron a recordar la saga "Evil Dead". ¡Jolín!, pensé yo. Afortunadamente, "El ejército de las tinieblas" encontró una sala donde estrenarse en Murcia, el Salzillo A, fui a verla con mi querido amigo de la infancia Kiki (Jesús en realidad) y me lo pasé pipa.


Ahora, una vez he visto, comprado, escrito y hasta meditado (algunos dirían que más de la cuenta) sobre la saga "Evil Dead", tenía en mi adorada filmoteca las dos primeras entregas pero ¡ay!, me faltaba la tercera, una película que reconozco, de vez en cuando me gusta ver. No me deja de sorprender la absoluta falta de prejuicios, de vergüenza con la que Raimi afrontó este "Evil Dead III". Con un poco más de dinero del preconcebido (debido al moderado éxito de "Darkman"), Raimi hizo, literalmente, lo que quiso y como quiso, y eso se nota en las desmedida frescura del film, aunque esto implique que el resultado final resulte ciertamente, desigual. Pero su hilaridad lo supera todo y lo mejor es remontarse a nuestra niñez, dejarse embaucar por los toscos trucos de Raimi, la desconcertantes composiciones, o mejor, descomposiciones, de su rostro y zambullirse en ese torrente de calaveras y esqueletos polvorientos que ríen, tosen y cargan contra un castillo de cartón piedra a ritmo del mejor Harrihaussen.


Pues bien, yo, seguí sin mi "El ejército de las tinieblas". Pero ¡ah!, una vez más, la inmensidad de la red de redes, en la que tengo que admitir, no tengo una gran confianza, encontré en una página web llamada PiceMinister una edición en DVD en Alemania, lógicamente de zona 2, con audio en español. Audio en mono si, pero en español al fin y al cabo (no en sudamericano como se ha dado en alguna ocasión el caso). Con poco menos de tres euros de gastos de envío y fiabilidad, porque al menos a mi, me ha llegado tal cual se anunció el producto.


De modo que ya soy un poco más feliz, con mi flamante trilogía de "Evil Dead" y todo cuando han resurgido los rumores, primero de un remake de la película original y luego de un "Evil Dead IV", aunque esto último ha sido más un deseo expresado en voz alta por parte de Bruce Campbell que una realidad. En fin... Para el que esto firma, una pena.

martes, 14 de octubre de 2008

"The Hire"


Todos hemos oído y hasta sufrido la temible publicidad subliminal, ya saben, esas anotaciones al pie de página de una película que así, como el que no quiere la cosa, se dejan caer sobre la trama con mayor o menor sutileza. Ejemplos los hay a pares, pero tal vez los más vistosos sean lo de las marcas de coche. Por ejemplo, algunas de las principales marcas de automoviles del mundo pujaron a ver quien daba más para diseñar y colocar en todo lo alto el logo correspondiente, de la marca vencedora del coche que condiciría Will Smith en "Yo, robot". Al final, el gato al agua se lo llevó Audi.

Legendarios han sido las relaciones que James Bond ha mantenido sobre todo con Aston Martin, pero también con BMW o Porsche se ha dejado ver con el agente secreto más famoso del mundo. Hace poco, hemos podido ver como BMW se hizo con el coche que nuestro querido Jason Statham conducía en "Transporter" para, acto seguido, cuando la saga empezó a ganar adeptos, presupuesto y en suma, tirón comercial, llegar Audi y besar el santo del patrocinio del coche protagonista en "Transporter 2" y la inminente "Trasponerter 3".


Pues bien señores, hace ya unos añitos, en concreto siete, la marca BMW puso en marcha una particular campaña de publicidad. Sin escatimar en gastos y contratanto a figuras de primera línea, le empresa de automóviles fichó a algunos de los nombres más representativos y creativos de Hollywood para que filmaran, cada uno, un corto de unos seis minutos. Todos los cortos, bajo el genérico "The Hire" (literalmente, "el alquiler") fueron protagonizados por Clive Owen que interpreta a un enigmático conductor que "alquila" sus servicios tras el volante (al estilo "Transporter", vamos...) para casi cualquier tipo de trabajo. Además de Owen, con "The Hire" no se andaron con minucias, y entre sus intérpretes contó con la particulación de actores como Michael Rourkey, Forest Whitaker, Madonna, Stellan Skarsgard, Gary Oldman, James Brown, Marilyn Manson, Don Cheadle, F. Murray Abraham y Ray Liotta entre otros.

Además, los espisodios por BMW han contado con la insignie producción de nombres como los hermanos Ridley y Tony Scott y David Fincher. De hecho, Tony Scott llegó a dirigir uno de los cortos, "Beat the Devil" basado en un "concepto" original del propio Fincher. También, el guionista de "Seven" y "Sleepe Hollow", Andrew Kevin Walker escribió un par de libretos para esta singular campaña de publicidad, "The Follow" dirigido por Kar Wai Wong y "Ambush", dirigido por, y aquí quería yo llegar, nuestro queridísimo John Frankenheimer en un trabajo cuasi desconocido anterior a la que sería su última película, el -interesante- telefilm "Camino a la guerra", editado en nuestro país directamente en DVD. Porque esa es otra, los directores elegidos son tela marinera. Además de Scott y Frankenheimer, otros cineastas que pusieron al servicio de BMW su talento fueron Ang Lee con el corto "Chosen", Guy Ritchie con "Star", Alejandor González Inárritu con "Powder Keg", John Woo con "Hostage", Joe Carnahan con "Ticker".

Todos los cortos tienen una estrutura similar articulada en torno a un intrigante conductor (Clive Owen) que con un BMW entre las manos, sale de más de un apurado entuerto. Yo no los he visto todos, pero los que he visto son un excelente aperitivo del buen hacer de algunos directores (otros cortos en cambio, me dan miedo, léase el de Tony Scott). Por fortuna, la inmesidad de la red de redes nos da la posibilidad de verlos todos o casi todos en Youtbe de modo que..., ya están perdiendo el tiempo.

viernes, 10 de octubre de 2008

De cine, libros y fuego


Hoy es viernes, glorioso día de estreno. Y hoy, llega a los cines españoles la última, esperada y en general aplaudida película de los hermanos Coen, "Quemar después de leer" (en la imagen). En general, el film ha sido calificado como una especia de oda a la estupidez, un canto supremo a la idiotez humana que, aseguran, está perfectamente encarnada por todos y cada uno de los actores, encabezados por Brad Pitt y George Clooney. "Quemar después de leer" ha sido definida incluso como un cruce entre "Fargo" y "El gran Lewobsky", como me parece mucho definir. Y todo esto a mi, la verdad, es que me llama la atención. Tras el éxito y los oscar de "No es país para viejos", en donde todos parecían ponerse de acuerdo en que era un peliculón, la fe en los populares hermanos de Minessota ha vuelto a la palestra tras una etapa, en general, moderadamente satisfactoria cuando no, directamente decepcionante ("Ladykillers").

A mi, "Quemar después de leer" me apetece mucho verla, porque salvo una contada excepción, todo lo que han hecho los Coen me ha gustado entre el entusiasmo y la agradecida satisfacción. Si además, resulta que nos ponemos ante una película intrascendente (al menos a priori, porque también dicen que el film tiene sus migas) que tiene como protagonistas a ese tipo de personaje memo y un poco idiota que tan bien saben describir los Coen, es posible que nos encontremos ante una película genial.

Por la parte que nos toca, es decir, el cine español, tenemos dos propuestas ciertamente singulares que acaban de pasar por Sitges (si, ese festival que por enésimo año consecutivo me estoy perdiendo) sin generar demasiado alboroto aunque eso si, generando bastante expectación mediática. Y lo cierto es que el asunto, al menos sobe el papel, no es para menos. "Santos" nos cuenta una historia de superhéroes, pero al revés. Ni el villano quiere ser un villano ni el héroe está muy por la labor en eso de salvar al mundo. Vistosos efectos especiales y un tono costumbrista de este que denominados, "muy nuestro", conforman está película que nace para ridiculizar el cine de superhéroes de Hollywood pero de cuya materia prima se nutre y por tanto, se beneficia. La otra propuesta es si cabe, más interesante, "Sexykiller". Con la sombra de Jess Franco renqueando por los flancos, un toque Tarantino, y el acostumbrado costumbrismo "Made in Spain", "Sexykiller" es, aseguran, un film entretenido, lleno de sangre y una pasmosa resolución con zombis de por medio. Película maratoniana donde las haya que completamente ausente de cualquier trascendencia (como en el caso de "Santos"), manifiesta al menos, que en el cine español hay también gente interesada en hacer cosas distintas al noventa por ciento de la producción nacional. Y esto, es bueno.

miércoles, 8 de octubre de 2008

El protegido II


Los que me conocen saben de mi entusiasta admiración por M. Night Shyamalan. Debo de ser uno de los pocos mortales que defiende con uñas y dientes películas como "La joven del agua" y ahora "El incidente". Yo, con "El protegido", inicié mi particular etapa de desconcierto con Shyamalan. Desde este film hasta "La joven del agua", cuando fui al cine a verlas, salía absolutamente desconcertado. No sabía como tomármelas. El tiempo me ha demostrado que en efecto, es una buena costumbre ver más de una vez una película, sobre todo cuando un largometraje nos deja en la estacad sin saber, exactamente que pensar.


A mi, con "El protegido", me pasó probablemente lo que ha mucha gente. El film se vendió casi, casi, casi, como una secuela de "El sexto sentido" y en efecto, la película arrancaba como tal. El accidente del tren del que sale ileso un único superviviente (un zombificado Bruce Willis) otorgaba a la película esa reconocible sensación de que nos encontrábamos ante las andanzas de un nuevo muerto de permiso por la Tierra. Pero la película, poco a poco, de forma muy sutil pero tremendamente significativa, comenzó a distanciarse de aquella aplaudida premisa de "El sexto sentido". Conforme "El protegido" avanzaba nos dábamos cuenta de que nos estábamos introduciendo en toda una mitología de la cultura pop contemporánea. Es decir, estábamos hablando de comics. Yo, que nunca he sido un ávido lector de novelas gráficas (ahora se dice así porque parece que queda más culto), me descolocó todavía más si cabe, la propuesta de Night. Ahora bien...


Partiendo de la base que por lo que se de comics y de superhéroes, lo que he leído al respecto y por lo que he podido charlar con verdaderos eruditos en la materia (aquí Antonio Rentero y yo tenemos un trabajillo pendiente), creo poder afirmar que "El protegido" es la mejor películas de superhéroes jamás realizada (¡toma moderación en mis afirmaciones!). Bueno, bah, sin extremismos, que es la hostia de buena. Pero a mi, además, hay otras cosas que me interesan quizá más.


Hablo de esas particularidades señas de identidad de M. Night Shyamalan, se su visión del mundo y en el fondo, de su mensaje de esperanza. Me interesan porque dados estos mundos posmodernos dominados por las -lúcidas- divagaciones de Jean Baudrillard, que un director joven en Hollywood y además, con prestigio, se dedique a hacer películas en donde la esperanza, es el motor de fondo que fundamenta todos sus relatos es una osadía no exenta de riesgos (ya hay quien lo tacha de sensiblero, ultraconservador, religioso, sermoneador, etc...) Pero a mi me gusta, me estimula. Me resulta agradecido ver como Night dibuja un film oscuro, presuntamente pesimista y desesperanzador para finalmente desembocar en una luz al final de túnel. Y me gusta como hace esto Shyamalan, recurriendo a una cuestión esencial y universal, presente en toda la historia del hombre, la convivencia de los ordinario con lo extraordinario.

David Dunn (como todos los superhéroes, el protagonista de "El protegido" tiene un nombre onomatopéyico) es un hombre gris. Su vida no tiene demasiado sentido. Su matrimonio esta al borde de la quiebra y su hijo un día de estos, terminará cometiendo alguna locura. Pero un día, alguien, no por casualidad, su opuesto (la simetría siempre ha sido un elemento fundamental en la obra de Night), le hace una propuesta descabellada. Esta, será la mecha que prenda un camino que le llevará a David a descubrir que en su interior, dentro de una existencia mediocre como la suya, existe algo extraordinario.

Poco más que añadir. Planificada con un considerable sentido del riesgo, unos movimientos de cámara pensados y fundamentados al milímetro (atención a cuando David rescata a una familia acosada por un desequilibrado), una partitura escandalosamente buena de James Newton Howard, un montaje de libro de estilo de Dylan Tichenor y una cuidadísima dirección de fotografía de Eduardo Serra, un profesional de la luz portugués con contadas incursiones en el cien de Hollywood. Todo medido y bien medido, pero con una virtud adicional que descarta toda la frialdad propia de este tipo de productos concebidos con escuadra y cartabón, una película con calor, con humanidad, para nada fría.

Lo de "El protegido" y su reacción en el público fue muy curioso. Muchos, yo incluido esperaban una película que encajara sin demasiados problemas en los mismos parámetros de "El sexto sentido", pero como me dijo un buen amigo mio, "Shyamalan es un genio, y como todos los genios, nos lleva un paso por delante y eso, nos desconcierta". Y la primera señal significativa de esto fue "El protegido". El film fue recibido con cierta tibieza por el público aunque recaudó más de 400 millones de dólares (lejos pese a todo de los más de 600 de "El sexto sentido"). Night, en un principio se achacó la culpa, pensaba que había hecho una película gris y que por eso, había obtenido una respuesta gris.

Afortunadamente, el tiempo le ha hecho cambiar de opinión a Shyamalan. Al público le ha llevado su tiempo valorar en su justa -y merecida- medida a "El protegido" hasta tal extremo, que podemos afirmar, se ha terminado por convertir en un film de culto. El propio Shyamalan asegura que no pasa un día que salga a la calle y que alguien le pregunta "¿para cuando una secuela de "El protegido"? (somo es sabido la película nació con la pretendida intención de ser el primer capítulo de una trilogía) y cuando un chaval le pide que le firme un DVD, ese suele ser "El protegido".

Me anuncia mi buen amigo Antonio Rentero que "El protegido II" es una realidad confirmada por el propio M. Night Shyamalan. ¿Un Protegido II? A mi me parece una excelente idea. Ahora bien, también me da miedo. Mantener el nivel de la otra y no sólo eso, desarrollar sus planteamientos, es una tarea ardua y difícil. ¿Estará Shyamalan a la altura? Yo sinceramente, creo que si, pero eso, no me termina de quitar el miedo. Cuando una película ha crecido tanto con el paso del tiempo y más aún, ha sido adorada y mimada por la mitología, las secuelas, siempre dan un poco de miedo. Y que nadie me saque a relucir la nueva trilogía de "Star Wars" que podemos tener un problema... (broma)

lunes, 6 de octubre de 2008

El barco fantasma


Producida por Val Lewton (principal responsable del formidable revival del cine de terror que protagonizó la RKO en los años 40) "El barco fantasma" (1943) es una película dirigida por Mark Robson, un habitual de la casa que pasó de montador a dirigir varias películas con Lewton como productor. Yo no había visto esta película hasta que afortunadamente ha sido reeditada en DVD e imagino que como casi todos, si había visto el remake del mismo título del año 2002, dirigido por Steve Beck y producido po Robert Zemeckis y Joel Silver.

Aunque "El barco fantasma" de Beck es un film mediocre llama la atención que ambas versiones, la de 1943 y la de 2002 no se parezcan ni en el blanco de los ojos y esto es así hasta tal punto que una vez vista la versión de Robson estoy haciendo un esfuerzo de memoria para recordar sin en realidad, la versión de Beck fue vendida como un "remake" algo que juraría, así fue.

Pero es que, lo más llamativo de todo es que pese a la trabada atmósfera del film de Mark Robson y a su inquietante trama, "El barco fantasma" de Robson llama a engaño, si uno piensa que va a ver un film de fantasmas y barcos abandonados. Nada que ver. "El barco fantasma" no cuenta la historia de un ambiguo capitán de un carguero que asegura tener la vida de su tripulación bajo sus designios y el enfrentamiento que este protagoniza con un nuevo oficial a bordo.

A modo de personaje con dos caras, el capitán que se pavonea de sus poderes y su buen hacer en el barco parece tener muy poco aprecio por la vida de su tripulación hasta el punto de que, parece no titubear a la hora de quitarse de en medio a determinados tripulantes. La tensión entre el capitán y el nuevo oficial se irá acrecentando hasta que este último tema por su vida y en efecto, deba luchar por no ser asesinado.

De este modo que, superado el shock inicial que provoca una película titulada "El barco fantasma" y en la que no hay ni rastro de espíritus o algo parecido, la película de Mark Robson producida por Lewton respeta al dictado, las máximas del cine del productor. Como hemos apuntado, atmósfera muy trabajada e inquietante y un marcada ambiguedad sostenida hasta prácticamente, el final de la película. Los fantasmas probablemente sean los que acechan la mente del tercer oficial Tom Merrian sobre la actitud del capitán, porque de otro modo no se explicaría el título.

En cualquier caso muy buena película de intriga, aunque eso si, insisto, que nadie espera toparse con ningún fantasma (en el sentido estricto de la palabra" en esta notable producción del gigante Val Lewton.

viernes, 3 de octubre de 2008

El mal habita al otro lado...


Hoy es viernes, glorioso día de estreno. Y hoy, llega a nuestras pantallas la última película del interesantísimo director Alexandre Ajá (en la imagen junto a Kiefer Sutherland), responsable de la tramposa aunque estimable "Alta tensión" y del más que notable remake de "Las colinas tienen ojos". "Reflejos" es otro remake de una producción japonesa titulada "Mirrors, Mirrors" al que según parece, Ajá le ha dado la vuelta utilizando como punto de partida la misma idea (el rollo de los espejos y los reflejos) pero con un desarrollo completamente distinto. Buena noticia en cualquier caso, viniendo de un director como Ajá, un tipo de planificación impecable, con un agradecido regusto por lo malsano y sin miedo a revolver algún que otro estómago no acostumbrado a demasiadas truculencias. Kiefer Sutherland vuelve a la primera línea de la actualidad cinematográfica tras el éxito de la serie "24".

Otra películas de moderado interés es "Death Race", es un film de ese director que no se todavía muy bien por qué, tiene el bolsillo a cierto sector de la crítica, quizá por haber dirigido la inquietante "Event Horizon", haber dignificado el cine de zombis aunque fuera a través de un videojuego con "Resident Evil" y no se bien, si por haber perdido lo que le quedaba de vergüenza con la hilarante "Alien Vs. Depreador". "Death Race" cuanta una historia de carreras de coches, muchos tiros y tipos duros donde destaca nuestro querido Jason Statham ("Transporter"). La crítica en general no ha dicho gran cosa de ella pero tampoco la ha puesto a caer de un burro aunque eso si, ha destacado la deconcertante presencia de una espectacular belleza, Natalie Martinez.

En cuanto al cine español, dos estrenos. La última de José Luis Garci, "Sangre de mayo", un tipo que suele aburrir al más pintado que por lo general, también suele ofrecer generosas dosis de buen cine, aunque sea mal dosificado o si lo prefieren, mal equilibrado y sobre todo, "Tiro en la cabeza". Esta película de Jaime Rosales (ganador del Goya al mejor director por "La soledad") ya ha levantado ampollas por su aproximación a la cotidianidad de un terrorista de ETA horas antes de asesinar a dos guardias civiles. El film, rodado con teleobjetivo y practicamente mudo ha sido tildado de pedante y presuntuoso y su, al parecer, humanización de los terroristas no ha sentado demasiado bien a determinados sectores. Algunas televisiones (TVE) ya han descartado comprar los derechos de emisión de la cinta y el uso de determinados vocablos por parte del director ("problema vasco", "víctimas de ambos bandos") se ha interpretado como una aproximación dicen, que demasiado benevolente con el terrorismo etarra. En definitiva, una película polémica, lo que a mi juicio, es sinónimo de por lo menos, interesante (la polémica siempre es más apetitosa que la indiferencia). La otra novedad que conlleva "Tiro en la cabeza" es que la película se va a estrenar simultaneamente en cines y en Internet, algo que a nosotros, los murcianos nos va a venir muy bien, porque en esta santa ciudad, según parece, no se va a estrenar la película de Rosales. Visitando esta página web (http://filmin.es/pelicula_43515_tiro_en_la_cabeza.html), hasta un máximo de cien personas podrán comprar la película por unos 4 euros enviando un sms y visionarla en su ordenador, que no descargarla. También, para qué lo vamos a negar, propuesta interesante.

jueves, 2 de octubre de 2008

Domingo sangriento


El otro día revisé "Domingo sangriento" (en la imagen). Había visto hace poco "El ultimátum de Bourne" de Paul Greengrass. Recordé que este hombre era también el director de "Vuelo 93" y que además, tenía un pequeño clásico moderno titulado "Domingo sangriento". Como sabrán, este film recrea los incidentes que tuvieron lugar en Derry, en Irlanda del Norte, en 1972 en una manifestación en contra del "internment" (aunque esto no se menciona en el film), una medida que metía entre rejas, sin juicio previo, a los sospechosos de pertenecer al IRA. Lo que si fue, desde luego, es una manifestación premeditadamente pacífica. 15.000 personas se dieron cita en Derry. Demasiada gente junta, demasiadas vísceras sobre la mesa... En unos 20 minutos los manifestantes se enfrentaron con las fuerzas del ejército británico. 14 personas murieron. En 20 minutos. Nadie en el ejército inglés fue sancionado, es más, lo soldados fueron condecorados...

Tema espinoso donde los haya, no cabe duda. La situación en Irlanda en la década de los 70 era complicada y reunir a tanta gente en un entorno sitiado por el ejército era un error de planificación básico. Controlar a 15.000 personas sin que nadie se saliera del esquema fijado (manifestación pacífica) era también muy, muy complicado. Cuando un grupo de alborotadores, los más jóvenes, empezaron a plantarle cara al ejército (una práctica muy habitual, por otro lado, en esa zona y en aquellos años), la semilla ya estaba plantada. Aquello dio alas al ejercito a hacer lo que de todos modos, parece ser, que tenía pensado hacer, actuar con suma dureza. El asunto se fue de las manos, alguien disparó primero, no se sabe con seguridad quien. Parece ser que fue el ejército. 14 muertos en 20 minutos. Según el film de Greengrass, los soldados dispararon indiscriminadamente a los civiles, rematándoles incluso en el suelo. También según Greengrass (puesto en boca de unos de sus personajes), aquel día los británicos le dieron un soplo de aire fresco al IRA porque esa misma noche, decenas de jóvenes que no pasaban de meros alborotadores dejaron las piedras a un lado para pasar a empuñar un arma. El odio enjendra odio.

Dejando a un lado la polémica el film está rodado con aire de premeditado pseudo-documental; la cámara se mueve mucho, está siempre al hombro, no es nada estable y hay muchos zooms. El efecto se consigue, desde luego. En realidad es como siempre filma Greengras, una vez vistas "Vuelo 93" y hasta "El ultimátum de Bourne" que es un auténtico desaguisado de planos y movimiento. Es lo que yo digo, unas formas no sirven para todos los relatos. Esta manera de rodar encajó como un guante en un film como "Domingo sangriento", quedaba bastante bien en "Vuelo 93" pero en "El ultimátum de Bourne" era más un inconveniente que un incentivo. Más que ver las cosas, se intuían. Todo resulta demasiado conjunto en esa película.

De todos modos, creo, las formas de Greengrass son las más fáciles. Es decir, no hay nada rápido que rodar una escena confusa haciéndola también confusa, pero eso, ya está muy visto. Y la prueba de que esto no es siempre una buena opción es "Domingo sangriento" y "El ultimátum de Bourne", en un sitio si encaja bien, en otro es un cocido de difícil conexión que no hace justicia a las -dicen- excelentes escenas de acción de esa película.