
Siempre que se estrena una película basada en algún personaje de comic, salen de debajo de las piedras, históricos seguidores de sus aventuras. De pronto, y sin previo aviso, tu amigo de toda la vida, el mismo con el que has arreglado el mundo en varias ocasiones y has discutido de sexo, amor y guerra resulta, que es un enamorado coleccionista de las aventuras de Spiderman, Hulk o Iron Man ede los trabajos de Alan Moore, Mike Mignola o Frank Miller. Yo nunca he sido un gran lector de comic y algunos nombres como los de Moore, Mignola o Miller los he descubierto gracias al cine. No me decían gran cosas aquellos comics, prefería las películas. Sólo hubo un comic que me atrapó, "Mortadelo y Filemón" de Francisco Ibañez. Lo bueno del asunto es que a día de hoy, a mis treinta y un años sigo disfrutando de su lectura y todavía de vez en cuando, me compró un comic de Mortadelo y Filemón previa estupefacción por los cuatro euros que me piden a cambio...
No hace mucho, los inmortales personajes de Francisco Ibañez han estado de enhorabuena tras la celebración de sus 50 años en esto hacer reír al personal, pero también volvieron a la primera página de la actualidad gracias a la película de Javier Fesser "La gran aventura de Mortadelo y Filemón" y su secuela, "Mortadelo y Filemón. Misión salvar la tierra" de Miguel Barden. La película de Fesser contó con el beneplácito y el apoyo del mismísimo Francisco Ibañez (algo que no ha pasado siempre) y el experimentó se saldó con uno de los mayores éxitos del cine español (ya saben, una de esas películas patrias que cuadran los números por todas aquellas que no lo han hecho y hacen que parezca que el cine español goza de buena salud). A mi la película de Fesser, todo hay que decirlo, me parece estimable y hasta valiente, ahora bien, también pienso que fue una terrible decepción. Y todo, aún denotando abiertas y generosas virtudes que van desde sus efectos especiales, a la caracterización de los actores y muy especialmente, la acertada decisión de hundir el universo de Mortadelo y Filemón en el costumbrismo más cañí de la España profunda. Hay mucho de eso en Mortadelo y Filemón. Sin embargo su guión es un completo despropósito, unos personajes como Mortadelo y Filemón, es un error de base, separarlos y Fesser, lo separa durante un buen pedazo de metraje, su realización a veces es tan tosca que no cubre cuestiones básicas de libro de audiovisual y en conjunto, su adaptación de la historieta "El sulfato atómico" es absolutamente desigual y hace aguas por todas partes. Pero como digo, su éxito, y lo entiendo, fue arrollador. Yo aún no he visto la segunda parte, ya le veré y os contaré, pero no espero nada especial.
No obstante, antes de la llegada de Fesser, Mortadelo y Filemón habían protagonizado una serie de televisión en 1994. Ibañez puso la serie a caer de un burro y lo cierto es que no era para menos porque ya no era una cuestión de que la animación fuera pobre, la banda sonora lamentable o el doblaje para echarse a llorar, es que las historias eran aburridas. Horrible, de hecho, la serie no duró demasiado.
Pero antes, mucho antes, unos 30 años antes, Mortadelo y Filemón ya protagonizaron una serie de televisión. Se trataba de una producción de los estudios Vara, dirigidos por Rafael Vara. Sus cortos funcionaron bastante bien y Vara los reunió en un largometraje titulado "Primer Festival del Humor" (1969). Eran historias calcadas en espíritu y casi también en la forma a las historietas de Ibañez. El doblaje resultó ser ciertamente sublime, la banda sonora idónea y todo, parecía encajar con la precisión idónea. El éxito provocó un segunda Festival (1970) muy similar al anterior, con muy poco dinero y si, mucho ingenio, Rafael Vara dio forma a la que para muchos sigue siendo la mejor adaptación que han tenido los personajes de Ibañez a la pantalla (ya sea esta grande o pequeña). Según parece, a Francisco Ibañez no le terminaba de gustar la apuesta de Vara, pero esto no impidió que el productor sacara un nuevo largometraje con dibujos más elaborados, una historia más cuidada y continuada que aunque ligada con 7 cortometrajes tenían una continuidad, es decir, al más puro estilo de los comis. El largometraje de 1970 "El armario del tiempo" (en la imagen, atención al diseño del cartel que no tiene desperdicio), es para el que esto firma, lo mejor que se ha hecho utilizando a Mortadelo y Filemón como base. Vara añadió además un personaje de su propia cosecha sacándose de la manga a un primo de Filemón, Chiflágoras (algo que según creo, no gustó en absoluto a Ibañez).
"El armario del tiempo" es absoluta hilaridad, un completo disparate ciertamente anárquico repleto de persecuciones y caídas en picado, gags inmejorables y todo gracias a un agradecido trabajo de animación, a su excelente banda sonora (de Ramón Femenías y Rafael Ibarbia) y claro está, a sus actores de doblaje; Víctor Ramirez (Mortadelo), José Martinez Blanco (Filemón, que también interpretó al barón de Somolskaia en "Aquí huele a muerto") y José Moratalla (primo Chiflágoras). "El armario del tiempo" es una película de bajo presupuesto, su animación resulta en ocasiones tosca y abiertemente, lejos de la perfección, tiene algunos errores de guión y su continuidad es a veces, sostenida con hilos, pero lo cierto es que el film es una verdadera delicia y ahora, 20 años después de haberlo visto decenas de veces, lo volví a ver, y me seguía haciendo gracia. Sus dibujos, sus historias, sus fondos, su música todo encajaba a la perfección en un trabajo que visto lo visto, se antoja irrepetible.