lunes, 29 de septiembre de 2008

Paul Newman


Quizá sea uno de esos pocos hombres del que, cualquier tío, sin temer por su virilidad, pueda afirmar que era guapo sin ambages. Y además, el cabrón, fue guapo hasta la tumba poniendo en entredicho esa -sobrevalorada- afirmación de "vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver". Si, que se lo digan a Paul Newman... Este norteamericano natural de Ohio, fue y era un torrente interpretativo, una verdadera y luminosa catedral del cine que dudo mucho, se vuelva a repetir. Un actor excepcional capaz de meterse en la piel de cualquiera sin perder un ápice de su estilo, su carácter y su porte. ¿Películas? Por toneladas y casi todas muy buenas. No voy a aburrir aquí con una interminable lista de películas. Yo sólo voy a mencionar dos: "El buscavidas" y "El golpe". La primera porque es rematadamente buena y todavía hoy provoca sesudos estudios. Y la segunda, porque es el perfecto ejemplo de película bien hecha donde todos y cada uno de sus elementos funcionan como un mecanismo de relojería pero sin la frialdad de una maquina, sino con gracia. Inolvidable la partida de Poker en la que Newman finge ser un jugador bebido...

¿Como persona? Pues dicen que la hostia. Solía reírse de su mismo cuando vio su cara estampada en una marca de sopas. Sentía pasión por las carreras de coches (su último trabajo tras la pantalla fue precisamente poniéndole voz a un viejo coche de la película "Cars"), llevaba en danza una comprometida sociedad benéfica y vivió una envidiable historia de amor con su -única- mujer durante medio siglo en un mundo forjado en las infidelidades y los multimatrimonios colaterales. En este sentido, el gran Newman dijo "Para qué voy a salir a comer hamburguesa cuando en casa tengo solomillo". Grandiosa.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Guerra, inocencia y...risas


Hoy es viernes, glorioso día de estreno. Y hoy, se estrena un buen paquete de películas, algunas de ellas ciertamente interesantes. Nos llega la última película del director italiano Giusseppe Tornatore, "La desconocida". A mi Tornatore es uno de esos directores que más me gustan cuando se pone tierno u optimista ("Cinema Paradiso", "La leyenda del pianista en el océano"). "La desconocida" es un drama de modo que ya veremos como se digiere eso... Luego también nos llega "Tropic Thunder" de Ben Stiller. La película la están calificando de obra maestra absoluta de la historia de la comedia y mira que a mi eso me extraña. No es que Ben Stiller sea un Dennis Dugan cualquiera ("Zohan") pero si que es un tipo con un sentido del humor que en ocasiones, no ha tenido inconveniente en rayar con el trazo grueso (al fin y al cabo, Stiller fue el protagonista de "Algo pasa con Mary").

En cualquier caso al parecer, el film arranca con una serie de trailers falsos (una tendencia que parece ir imponiéndose a las modas), que aseguran, es de lo mejor que se ha visto nunca, y cuenta además con inesperados cameos de algunos de los actores más importantes del actual Hollywood como el mismísimo Tom Cruise, que según dicen, aparece calvo, gordo, bailando interpretando a un productor gruñón... "Tropic Thunder" esta protagonizada por el mismo Stiller (que escribe, dirige y protagoniza el film), Jack Black y Robert Downey Jr. que interpreta a un actor blanco que se somete a una operación de pigmentación para interpretar a un negro...

Y finalmente, entre los estrenos destacados de la semana tenemos "El niño con el pijama a rayas", como es bien sabido, adaptación del celebérrimo best-seller de John Boyne que ha seducido a medio mundo sobre la amistad entre dos niños, uno dentro y otro, fuera de un campo de concentración nazi. Cosa fina...

En fin y poco más, salvo que la película de José Luis Cuerda, "Los girasoles ciegos" para representar a España en los Oscar. Esto no quiere decir que el largometraje vaya a ser nominado al Oscar a la mejor película de habla no inglesa, 1simplemente que es la apuesta Española en este sentido y que ahora, depende de la Academia de Artes y Ciencia Cinematográficas de Hollywood que nuestra propuesta sea admitida, que entre ustedes y yo, lo veo complicado... También es verdad que la cosas estaba dificililla este año a falta de algo tipo "El laberinto del fauno" o un "Mar adentro" que dicho sea de paso, suelen ser las películas que hacen cuadrar los números del cine Español y paso falsear su delicadísimo estado de salud. En cualquier caso, mucha suerte señor Cuerda y todo caso recordar, que usar la guerra civil como telón de fondo en una película española empieza a resultar manido... Bueno no, ¡qué coño!, ¡hace tiempo que está manido!

jueves, 25 de septiembre de 2008

Terence Fisher


Yo hice mi trabajo fin de carrera sobre Terence Fisher (en la imagen). Ante la inaudita falta de bibliografía en castellano y la vergonzosa gestión del servicio interuniversitario de bibliotecas, me las vi y me las desee para rastrear información sobre este extraordinario cineasta británico. Dejando a un lado las horas que me pase navegando por internet, me ve en la obligación de escarbar en libros de historia del cine en general, para poder encontrar algún resquicio más sobre el director inglés. Mi sorpresa fue mayúscula. Creo recordar, que no consulté una sóla historia del cine que le dedicara más de tres líenas al trabajo de Fisher en la Hammer Films. Aquello me hizo pensar. ¿Estare volcando todo mi esfuerzo en un director de segunda que yo me empeño en destacar pero sobre el que nadie ha vertido demasiada atención?




Los años han pasado. He seguido viendos las -maravillosas- películas de Terence Fisher y he aprendido mejor a valorar sus virtudes y a encontrar sus defectos. Pero sigo sosteniendo una cosa. Terence Fisher dentro de la historia del cine está a la altura de Murnau, Browning, Tourneur o Polanski. El problema, o mejor, la peculiaridad que tuvo Fisher es que nunca pretendió desentenderse de la Hammer, una productora cuya Edad de Oro él mismo inició con "La maldición de Frankenstein" y que prácticamente vio morir con su último film, "Frankenstein y el monstruo del infierno". Fisher estuvo demasiado ligado a la popularidad de la Hammer y por tanto, también a sus defectos y a sus tendencias populistas. La virtud de Terence Fisher dentro de este marco de acción, fue el de capotear con las exigencias de la Hammer cuando no servirse de ellas como fue el uso que Fisher hacía del sexo en sus películas.




Asumido todo esto, y también el ajustadísimo calendario y presupuesto con el que contaban sus películas, no parece demasiado complicado valorar las virtudes, algunas verdaderamente brillantes, del cine de Terence Fisher. Entre 1957 (año de producción del primer Frankenstein) y 1974 (estreno del último episodio de la saga de Frankenstein), a Terence Fisher le dio tiempo de casi todo, de filmar algunas obras maestras irrepetibles, de ser transferido a otros estudios para rodar películas, ciertamente mediocres, a experimentar con nuevos y apsionates caminos y hasta a iniciar una sensible decadencia que en todo caso, se nunca terminó por estropear ninguna de sus últimas películas.






Los Frankenstein



La propia serie de Frankenstein es todo un ejemplo de ascensión creativa, primeros signos de cansancio y un agotamiento creativo al final de su carrera que no obstante, se veía remachado gracias a algunas propuestas ciertamente insólitas que terminaba por eclipsar los apuntes menos interesantes (también llama la atención el curioso hecho de que Fihser lanzará a la Hammer con su primer episodio sobre Frankenstein y que su última película fuera también y precisamente, un Frankenstein). "La maldición de Frankenstein" es simple y llanamente una obra maestra. Con diferencia, la mejor adaptación que ha tenido la obra de Mary W. Shelley y todo un ejemplo de fidelidad al espíritu de la obra, que no a la letra. "La venganza de Frankenstein" (1958) pule si cabe más aún las virtudes del primer episodio y algo insólita, desarrolla la propuesta de Shelley con un planteamiento sorprendente.


Entonces se produce un lapso de casi 10 años hasta que Fisher retoma al monstruo de Frankenstein. La Hammer empezaba a tambalearse, de modo que comenzó a recurrir a aquellos personajes que le habían dado el éxito. Con "Frankenstein creó a la mujer", Terence Fisher filmó probablemente su episodio menos interesante, debido seguramente, al protagonismo que le cede a la historia de amor entre dos personajes secundarios y relegando la siempre imponente presencia de Peter Cushig. Pero no pasa nada. En 1969 Terence Fisher vuelve con todas sus fuerzas en otro ejemplo de brillantez, "El cerebro de Frankenstein", estimulante regreso del popular doctor. Lo más interesante aquí es comprobar como la personalidad de Víctor Frankenstein se ha ido degenerando y de un ávido médico con ganas de comerse el mundo ha pasado a un psicópata que mata indiscriminadamente cegado en pro de la ciencia. El último capítulo, "Frankenstein y el monstruo del infierno" tiene un valor añadido dentro de la serie. No sólo por ser el último trabajo de Fisher, sino por lo que tiene de propuesta en si misma, situar al doctor Frankenstein en una prisión para locos de remate que el mismo trata, combinado con una mayor sutileza a la hora de cometar sus asesinatos, aquí, tratados de una forma muy somera.




Los Drácula




La serie que el cineasta británico filmó sobre el popular conde transilvano resulta mucho más compacta y equilibrada, entre otras razones por ser sólo tres películas y habiéndose filmado en un periodo de tiempo relativamente corto. Todas se rodaron en pleno apogea de la Hammer y la prodcutora británica apenas había empezado a recurrir a dudosas artimañas mercantilistas. "Drácula" la rodó Fisher inmediatamente después de "La maldición de Frankenstein" como consecuencia directa del éxito de ésta. Es por tanto un film muy simular en tanto a que supone como aquella, una -inmejorable- aproximación a la novela de Bram Stoker. En este particular, de nuevo, la mayoría de los críticos suelen estar deacuerdo. No se ha hecho mejor adpatación de la novela de Stoker en un film que nuevamente, es todo un ejemplo de fidelidad al espíritu, que no a la letra.


Con "Las novias de Drácula" se produce un caso curioso. Para la Hammer la simple mención de la palabra "Drácula", era sinónimo de éxito. Christopher Lee no quería voler a interpretar al vampiro, de modo que se ideó un guión sin su presencia aunque su nombre apareciera en el título y únicamente, se le hiciera una fugaz mención al principio de la película. Además, la película es también curiosa porque sin ser estrictamente una secuela del primer "Drácula", si que encaja sin problemas entre está y el film que Fisher rodaría años después. Ese film es "Drácula. Príncipe de las tinieblas", para muchoas, la mayor y mejor película que jamás haya realizado Fisher aunque también están los que la consideran una burda copia del original... En esta ocasión si que aparecer Drácula (aunque no Van Helsing, con lo que nos perdemos la siempre esplendorosa presencia de Cushing) interpretado nuevamente por Christopher Lee quien, se vio obligado a interpretar al personaje por segunda vez. La películas, que es rematadamente buena, cuenta con una virtud muy particular, Lee interpretó al personaje a regañadientes, además el actor, consideraba que sus diálogos eran completas idioteces, de modo que se nego a pronunicar una sola palabra. Sabía decisión. El Drácula de "Drácula. Príncipe de las tinieblas" es uno de los más terroríficos y seductores que jamás se hayan configurado. Sigiloso, amenazante, este Drácula es una especia de felino boraz y salvaje capaz de seducir a cuantas doncellas se le ponga por delante.




Bestiario




Visto que los monstruos clásicos funcionaban a las mil maravillas, Terence Fisher también se apróximo a otras bestias del terror. Dirigió "La momia", una dignísima prolongación del mito que filmó de forma ejemplar Karl Freund en la Universal. El doctor Jeckyll y Mr. Hyde también cayó bajo el objetivo de Fisher que rodó una intrigante adaptación de la obra de Louis Stevenson con interesantísimos añadidos en "Las dos caras del doctor Jeckyll", como es el hecho de que Jeckyll no se beba la famosa poción sino que se la inyecta, de modo que su adicción a la poción queda mucho mejor ejemplificada visualmente. "La maldición del hombre-lobo" es tal vez una de las más poéticas y complejas aproximaciones que se hayan hecho jamás al mito de la licantropia donde Fisher puso un especial enfasis en el origen del mal y la naturaleza de la propia monstruosidad. Terence Fisher también rodó "El fantasma de la ópera", película menor aunque eso sí, sumamente curiosa e interesante.




Variedades




Fisher rodó casi 50 películas, en la Hammer, una veintena. Además de tocar los monstruos clásicos el cineasta británico también se aventuró con otros largometrajes de tono terrorífico. Tal es el caso de "Los extranguladores de Bombay", interesntísima aproximación en blanco y negro a la secta thug (los malos de "Indiana Jones y el templo maldito"). También resulta particularmente lograda "El perro de los Basckerville", impecable adaptación de la obra de Conan Doyle e impecable caracterización de Sherlock Holmes por parte del formidable Peter Cushing. También cabe destacar en este aspecto de la obra de Fisher "La novia del diablo", para muchos, la última obra maestra del maestro del horror británico. Rodada con ejemplar pulcritud, notoria concepción del suspense, asombrosas soluciones, visuales... magistral.




Terence Fisher murió el 18 de junio de 1980 sin poder realizar uno de sus proyectos más acariciados, una adaptación de la novela de Richard Matheson, "Soy leyenda". Fisher además padecía una dolorosa enfermedad que le hacía rodar con severa dificulad. Fihser se fue pero ahí queda el legado. Directores como Tim Burton, Martin Scorsese, John Carpenter o George A. Romero han manifestado en más de una ocasión su admiración por Fihser y la Hammer, y que así siga pues, a Fisher, el cine de terror, le debe mucho.


miércoles, 24 de septiembre de 2008

Plutón BRB Nero


Llega a la 2 de Televisión Española (esta noche) la serie de humor y ciencia ficción "Plutón BRB Nero", dirigida por el siempre interesante Alex de la Iglesia. La serie supone un hito por varias razones empezando por el hecho de ser la primera comedia de situación de ciencia ficción rodada en España además, de haberse rodado un cine, una sabia (y cara) decisión que le dará al conjunto un look alejado de ese tono de vídeo que tanto inunda la televisión de ficción nacional.

A mi, de entrada, lo que me da miedo de "Plutón BRB Nero" es que, de entrada, me recuerda demasiado a "Acción Mutante", un film que tengo que reconocer abiertamente, no terminé de ver en su día porque era superior a mi voluntad (limitada también es verdad porque era yo muy joven cuando pasó aquello y debería darle otra oportunidad) pero en conjunto lo cierto es que "Plutón BRB Nero" encaja bastante bien con los eternos intereses de De la Iglesia, es decir, un cine de presupuesto que visualmente recuerda mucho al norteamericano pero salpicado de citas a las España profunda. O dicho de otro modo, algo así como poner a Paco Martínez Soria al frente de la Nostromo. Algo así es lo que veo venir. Y todo, con una guinda sexual que añada picor al asunto y que en este caso viene dada por la -espectacular- Carolina Bang en su primer trabajo de resonancia y a la que sospecho, a partir de ahora vamos a ver con mayor frecuencia por las pantallas españolas.

En resumen, mi más sincero apoyo al proyecto de De la Iglesia que bien se lo merece. Salvo sorpresas, mañana hablaremos de los resultados...

martes, 23 de septiembre de 2008

CSI: La estética del crimen


"CSI" lleva en las parrillas de la televisión de medio mundo 8 años, casi una década. Ya hay una generación entera que se ha criado viendo como avispados investigadores descubren al asesino más rocambolesco. Como sabrán, este tipo de asesino que planea sus crímenes como si de un crucigrama se tratase sólo habita por tierras americanas. Aquí cogemos un cuchillo y ensangrentados negamos ante la policía cualquier implicación. "Spain its different"...

También como sabrán, "CSI" es un invento de uno de los productores más poderosos de Hollywood, Jerry Bruckheimer, responsable/culpable de películas como "Top Gun", "Dos policías rebeldes", "Black Hawk derribado", "Piratas del Caribe" o "La búsqueda", vamos, cosa fina... Para entendernos, Bruckheimer sería algo así como la Hamburguesa por antonomasia, el Burguer King del cine, es decir, mucho ruido y pocas nueces. Pero eso si, un ruido que Bruckheimer, lo ha demostrado con creces, sabe vender muy bien. Nunca ha ocultado sus verdaderas intenciones, lo suyo es hacer ruido. Sólo cuando filma con los hermanos Scott, el personal se toma el asunto con mayor seriedad pero aún en estos caso, lo que prima es el ruido. Y cuando hablo de ruido no me refiero sólo a formidables equipos de Dolby Digital Sourround, sino también a ruido visual, es decir, formidables efectos especiales y una cuidadísima estética articulada en función de sus planos, las fugas de luz, juegos con la profundidad de campo y claro está, el montaje, mucho, mucho montaje, Si además resulta que hay un buen guión, pues mira, eso que nos llevamos, pero esa no es la prioridad.

"CSI" es en verdad todo esto. La cámara está en constante movimiento, si se fijan, casi nunca está quieta, suaves desplazamientos por aquí, elegantes grúas por allá, además en muchos casos, también si se fijan, entre la cámara y el objeto principal a encuadrar, hay elementos secundarios desenfocados, que se "pasean" por delante de la cámara. En "CSI" también encontramos una cuidadísima iluminación, algunas efectos de montaje ciertamente chirriantes que a ritmo de rock nos muestran con todo lujo de detalles la belleza innata que inunda una sala de autopsias cuando un cadáver es abierto en canal. Los investigadores reproducen las escenas del crimen y Burckheimer se encarga reproducirla con sus consabidas cámaras lentas, acercando y alejando la cámara de forma imposible pero eso si, muy vistosa. Y otra cuestión desconcertante de "CSI". Todo el mundo es guapo o es guapa. Además están buenos y los, y las que no lo están, están tremendas. Todo resulta demasiado idílico, demasiado perfecto, demasiado...

Bien pues este es el mundo que ha manofacturado el señor Bruckheimer y que se vende como rosquillas en todo el mundo. Al público le gusta, por lo visto, sumergirse en truculentas tramas donde todo, no obstante, huele a nuevo. Historias de tragedias sociales que no estorban a nadie porque no dejan de desprender algo de plastificado, de falso. El público sueña por tanto con ser un esbelto o esbelta investigador/ora que con su flamante cuerpazo y sus tetas de silicona desenmascara a los malos sin que el peinado sufra daños colaterales o el rimel corriéndose hacía donde no debe. La muerte y el crimen resultan atractivos en "CSI" y Bruckheimer no tiene inconveniente en comercial con ello, ni nosotros, o al menos sus fervientes seguidores (yo la sigo ocasionalmente cuando soy invitado a verla), en comprarlo. La muerte y el crimen se han convertido en un buen material de mercado aunque esté vacío de contenido, aunque su única finalidad sea entretener.

No se hasta que punto hacemos bien, cuando mercadeamos con la muerte y el crimen que han sido maquillados para que gusten al público. Un público que sólo pide (en todo su derecho) pasar un rato frente al sofá evadido de sus problemas entretenido mientras unos mueren y matan en una sucesiva repetición de postales que en suma, no nos quieren decir nada, salvo consume, y no pienses porque no vale la pena.

Me dirán algunos, sus guiones está muy bien. Si, ¿y qué?

lunes, 22 de septiembre de 2008

Mortadelo y Filemón


Siempre que se estrena una película basada en algún personaje de comic, salen de debajo de las piedras, históricos seguidores de sus aventuras. De pronto, y sin previo aviso, tu amigo de toda la vida, el mismo con el que has arreglado el mundo en varias ocasiones y has discutido de sexo, amor y guerra resulta, que es un enamorado coleccionista de las aventuras de Spiderman, Hulk o Iron Man ede los trabajos de Alan Moore, Mike Mignola o Frank Miller. Yo nunca he sido un gran lector de comic y algunos nombres como los de Moore, Mignola o Miller los he descubierto gracias al cine. No me decían gran cosas aquellos comics, prefería las películas. Sólo hubo un comic que me atrapó, "Mortadelo y Filemón" de Francisco Ibañez. Lo bueno del asunto es que a día de hoy, a mis treinta y un años sigo disfrutando de su lectura y todavía de vez en cuando, me compró un comic de Mortadelo y Filemón previa estupefacción por los cuatro euros que me piden a cambio...

No hace mucho, los inmortales personajes de Francisco Ibañez han estado de enhorabuena tras la celebración de sus 50 años en esto hacer reír al personal, pero también volvieron a la primera página de la actualidad gracias a la película de Javier Fesser "La gran aventura de Mortadelo y Filemón" y su secuela, "Mortadelo y Filemón. Misión salvar la tierra" de Miguel Barden. La película de Fesser contó con el beneplácito y el apoyo del mismísimo Francisco Ibañez (algo que no ha pasado siempre) y el experimentó se saldó con uno de los mayores éxitos del cine español (ya saben, una de esas películas patrias que cuadran los números por todas aquellas que no lo han hecho y hacen que parezca que el cine español goza de buena salud). A mi la película de Fesser, todo hay que decirlo, me parece estimable y hasta valiente, ahora bien, también pienso que fue una terrible decepción. Y todo, aún denotando abiertas y generosas virtudes que van desde sus efectos especiales, a la caracterización de los actores y muy especialmente, la acertada decisión de hundir el universo de Mortadelo y Filemón en el costumbrismo más cañí de la España profunda. Hay mucho de eso en Mortadelo y Filemón. Sin embargo su guión es un completo despropósito, unos personajes como Mortadelo y Filemón, es un error de base, separarlos y Fesser, lo separa durante un buen pedazo de metraje, su realización a veces es tan tosca que no cubre cuestiones básicas de libro de audiovisual y en conjunto, su adaptación de la historieta "El sulfato atómico" es absolutamente desigual y hace aguas por todas partes. Pero como digo, su éxito, y lo entiendo, fue arrollador. Yo aún no he visto la segunda parte, ya le veré y os contaré, pero no espero nada especial.

No obstante, antes de la llegada de Fesser, Mortadelo y Filemón habían protagonizado una serie de televisión en 1994. Ibañez puso la serie a caer de un burro y lo cierto es que no era para menos porque ya no era una cuestión de que la animación fuera pobre, la banda sonora lamentable o el doblaje para echarse a llorar, es que las historias eran aburridas. Horrible, de hecho, la serie no duró demasiado.

Pero antes, mucho antes, unos 30 años antes, Mortadelo y Filemón ya protagonizaron una serie de televisión. Se trataba de una producción de los estudios Vara, dirigidos por Rafael Vara. Sus cortos funcionaron bastante bien y Vara los reunió en un largometraje titulado "Primer Festival del Humor" (1969). Eran historias calcadas en espíritu y casi también en la forma a las historietas de Ibañez. El doblaje resultó ser ciertamente sublime, la banda sonora idónea y todo, parecía encajar con la precisión idónea. El éxito provocó un segunda Festival (1970) muy similar al anterior, con muy poco dinero y si, mucho ingenio, Rafael Vara dio forma a la que para muchos sigue siendo la mejor adaptación que han tenido los personajes de Ibañez a la pantalla (ya sea esta grande o pequeña). Según parece, a Francisco Ibañez no le terminaba de gustar la apuesta de Vara, pero esto no impidió que el productor sacara un nuevo largometraje con dibujos más elaborados, una historia más cuidada y continuada que aunque ligada con 7 cortometrajes tenían una continuidad, es decir, al más puro estilo de los comis. El largometraje de 1970 "El armario del tiempo" (en la imagen, atención al diseño del cartel que no tiene desperdicio), es para el que esto firma, lo mejor que se ha hecho utilizando a Mortadelo y Filemón como base. Vara añadió además un personaje de su propia cosecha sacándose de la manga a un primo de Filemón, Chiflágoras (algo que según creo, no gustó en absoluto a Ibañez).

"El armario del tiempo" es absoluta hilaridad, un completo disparate ciertamente anárquico repleto de persecuciones y caídas en picado, gags inmejorables y todo gracias a un agradecido trabajo de animación, a su excelente banda sonora (de Ramón Femenías y Rafael Ibarbia) y claro está, a sus actores de doblaje; Víctor Ramirez (Mortadelo), José Martinez Blanco (Filemón, que también interpretó al barón de Somolskaia en "Aquí huele a muerto") y José Moratalla (primo Chiflágoras). "El armario del tiempo" es una película de bajo presupuesto, su animación resulta en ocasiones tosca y abiertemente, lejos de la perfección, tiene algunos errores de guión y su continuidad es a veces, sostenida con hilos, pero lo cierto es que el film es una verdadera delicia y ahora, 20 años después de haberlo visto decenas de veces, lo volví a ver, y me seguía haciendo gracia. Sus dibujos, sus historias, sus fondos, su música todo encajaba a la perfección en un trabajo que visto lo visto, se antoja irrepetible.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Extrañamente inquietante


Hoy es viernes, glorioso día de estreno. Y hoy, toca hablar de "Vicky, Cristina, Barcelona". Yo no me voy a extender demasiado sobre este particular porque como es bien sabido, Woody Allen es toda una caja de sorpresas que no sabe uno nunca por donde le va a salir. Eso si, manifestar mi absoluta admiración por el cine de este neoyorquino de sesenta y tantos años que tiene más ingenio, habilidad y capacidad que muchos enfant terribles del actual cine norteamericano, y no voy a dar nombres. A mi, y lo siento, es así, me gustan, en mayor o menor grado, todas las películas de Woody Allen, todas sin excepción, salvo "Scoop" un film que, tengo que admitirlo, me hizo temer un triste signo de decadencia. Afortunadamente, después Allen filmó "El sueño de Cassandra" y quise entender que nadie es perfecto. Como digo, no se que esperar de "Vicky, Cristina, Barcelona", salvo una buena película. Las críticas parecen que son buenas y esta misma mañana me han dicho que alguien que la había visto había afirmado que "da la sensación de que Javier Bardem y Penélope Cruz se han colado en una película de Woody Allen". Todavía no se exactamente que significa esto pero estoy atento.

Pero la película que a mi más me llama la atención es "Los extraños". Se trata de la primera película del texano Bryan Bertino y las primeras imágenes que hemos podido contemplar en el trailer destilan una inusual perturbación. Hay un detalle en concreto que me ha llamado poderosamente la atención, la ausencia de primeros planos de rostros enmascarados hacha en mano asustando al personal, y si esas imágenes en planos generales de esas figuras fantasmagóricas que por alguna extraña razón deciden acosar (e imagino que matar) a una apacible pareja en su casa de campo.

La idea, pese a su sencillez, tiene su aterrador aquel y más aún en un momento en el que uno no está seguro ni en su propia casa cuando los periódicos se llenan de noticias de asaltantes que entran en los hogares de quien haga falta, haya o no gente, para robar. Pero parece que aquí el suceso (que está basado en un desalentador hecho real) no tenían intereses económicos sino algo más pavoroso. Las primeras críticas son ciertamente llamativas y confirman mi sospecha que más allá de un escenario habitual y una situación tipificada (el punto de partida es muy similar al de "Funny Games" de Michael Haneken), detrás hay un cineasta como la copa de un pino. Cuidadosa, elegante y concisa, "Los extraños", dicen quienes la han visto, juego con los elementos más sutiles del cine de terror, precisamente en aquellos que suelen pasar por alto, y Bertino los desarrolla. La angustia, la claustrofobia, el pánico, en suma, la atmósfera.

Quizá otro día en otra entrada me tenga que tragar mis palabras pero de entrada, la cosa promete.