lunes, 28 de septiembre de 2009

"Malditos bastardos" de Quentin Tarantino (2009)

Ya saben los que me conocen que a mi Quentin Tarantino es un tipo que me cae regular. Desde luego, el hombre sabe de cine y eso se nota. Planifica sus películas con envidiable sobriedad y escribe guiones repletos de frescura y ocurrencias, pero creo, sinceramente, que no hay nadie detrás que le indique hasta donde llegar, cómo domesticar su ingenio, que sin duda, lo tiene. Esta incapacidad para moderar sus estallidos de genialidad, en ocasiones lo conducen a una exposición de su genio excesiva, desmedida, de modo que alcanzados ciertos extremos, pueden llegar a perjudicar un film esencialmente brillante.
Algo así, creo yo, es lo que le ocurre a "Malditos bastardos". Una historia bien planteada, desarrollada y resuelta se ve inevitablemente lastrada por esos momentos tan del gusto del cine de Tarantino, en el que las escenas se alargan mucho más allá de lo aconsejable a base de diálogos virtuosos, interpretaciones soberbias, situaciones disparatadas o atmósferas asfixiantes. El arranque de "Malditos bastardos" es un ejemplo perfecto de esto. Un coronel nazi, interroga a un pobre granjero de la Francia ocupada. En la conversación, lo que al fin y al cabo se viene a decir es que el oficial nazi anda buscando a una familia judía que vivía por los alrededores y de los que no se sabe nada. Entre una cosa y otra, el coronel le termina diciendo que haga lo que quiera pero que si está ocultando a judíos en su casa lo mejor será que se lo diga si no quiere sufrir las consecuencias.
Pues bien..., lo cierto es que no tenía un cronómetro a mano pero la escena, fácil, fácil, puede llegar a los quince minutos, sino veinte, tranquilamente, y todo, sin que haya nada mal hecho en conjunto, al contrario. Magnífica planificación, extraordinaria interpretación de Crhistoph Waltz y un suspense que se va incrementando cada minuto que pasa. ¿Problemas? que cuando un se percata el tiempo que le ha dedicado Tarantino a semejante planteamiento resulta imposible no preguntarse por qué no lo habrá hecho de una forma más directa, más concreta. Habrá quien asegure que en ese tempo reside buena parte del alma de Tarantino, pero una cosa es el tempo y otra la más absoluta de las detenciones. Durante minutos enteros la narración no avanza, es verdad que uno se puede regodear con los múltiples matices que Waltz imprime en su personaje, pero no deja de resulta demasiado paralítico todo, como para no terminar resintiendo al espectador.
Este mismo ejemplo, se puede aplicar a otras -memorables- escenas, como el encuentro con una espía en una taberna que termina con un formidable tiroteo, pero resulta inevitable que escena tras escena, pese a la virtud de Tarantino con su pluma y su cámara, al final uno termine por preguntarse por qué tanto tiempo para tantos matices que en el fondo sólo son eso, matices, nada particularmente esclarecedor ni para la trama ni para el drama.
Quizá por esto, cuando "Malditos Bastardos" se anima del todo es en su tercio final. Cuando se nota que a Tarantino le entran las prisas (como saben, el director recortó la película una vez se hubo estrenado en Cannes) y las cosas son más directas, más concretas. Lo bueno de esto, es que esa concreción dramática y formal no afecta en absoluta al conjunto, razón por la que sospecho, todo se podría haber reducido un poco más, sobre todo, en su primera mitad.
A mi, que no me gustó nada en absoluto "Kill Bill" (hasta el extremo, de que no he visto ni pienso ver, de momento, "Kill Bill 2") ni muchísimo menos "Death Proof" tengo que admitir que "Malditos bastardos" me ha resultado un entretenimiento bastante digno. Por qué, y esto es importante recordarlo, el cine de Quentin Tarantino, más allá de sus referencias culturales a la subcultura de movimientos pasados que el director actualiza para venderlas como vanguardia, su cine es mero y puro entretenimiento, tanto como una película de Indiana Jones. Y uno, con "Malditos bastardos" puede pasar un buen rato. Brad Pitt está casi grotesco de lo caricaturesco que resulta, hay momentos desternillantes y la acción, aunque siempre muy contenida, resulta brutal en cada momento. De modo que nada que objetas, excepto sus veinte o treinta minutos que sin duda, le sobran...

11 comentarios:

Tomás Serrano dijo...

Yo voy poco al cine (una vez cada tres años) y esta no va a ser. La veré después tranquilamente en casa y en V.O. De momento sólo te comento que estoy ABSOLUTAMENTE de acuerdo respecto a "Kill Bill", una película de cero absoluto. La que más me gusta de este tío es "Jackie Brown". Por cierto, he leído que esta película debe verse en V.O. por los diferentes acentos que se ponen...

Athena dijo...

Sí, querido Tomás: lo de los acentos llega a ser ridículo, tanto como el de aquellas películas de espías en las que se ponían a hablar dos rusos entre ellos con acento. Un disparate.

Lo mejor: Christoph Waltz, sin duda. Como dije en la Bitácora del Moñino, tiene un papel lucido que sabe aprovechar. Diane Krueger me parece que está estupenda también.

Ramón Monedero dijo...

De momento, yo de Tarantino también me quedó con "Jackie Brown" aunque tendría que volver a verla. Y lo de los acentos, bueno..., debe de ser un disparate, por lo que se sugiere en la película si, debe de ser un disparate...

Major Reisman dijo...

Buenas

Aún no he podido verla así que me reservo mi opinión por ahora. A ver si puedo esta semana.

Un saludo

Wunderk dijo...

Yo sin embargo creo que esa secuencia en la granja, todo un homenaje al western, es lo mejor de toda la película. También lo es el tiroteo del bar. Y lo demás... bueno, eso se me olvidará más fácilmente. Pero esas primeras secuencias son geniales.

Lo peor: ese Hitler pegando gritos, por mucho que sea una caricatura.

Ramón Monedero dijo...

Si, ciertamente, esas dos escenas son muy, muy buenas, pero eso no quita que se hubieran podido reducir. Y muy bueno Wunder tu apreciación sobre el western en esa escena, es cierto, por eso se nota que Tarantino sabe de cine, la pena es como digo, que no sepa templar su ingenio, que desde luego lo tiene.

Miguel dijo...

Me gustó "Malditos Bastardos", tiene partes brillantes, algunas demasiado largas en eso estoy de acuerdo, es una marca de Tarantino que será difícil cambiarla. El fallo que la veo, es que le falta algo más de ritmo. De su filmografía me quedo con "Pulp Fiction".

Antonio Rentero dijo...

Cuenta la leyenda que en una ocasión Mozart interpretó una pieza ante el emperador, y al terminar le preguntó su opinión. El soberano dijo "le sobran notas". A lo que el bueno de Amadeus replicó "¿cuáles, Majestad?".

Pues bien, a mi déjame una sala de montaje y unas tijeras y ya te digo yo si queda esta peli hecha un primor.

Reconozco que la vi con el cuchillo entre los dientes pq JAMÁS PERDONARÉ a tarantino que me hiciese perder hora y media de mi vida CON ESA PUTA MIERDA que es "Death Proof".

Ahora que ya estoy más calmado ;-) tb diré que con esta peli ha demostrado una vez más que tiene talento pero como bien resalta Ramón, no tiene perrito que le ladre y le diga "corta ya".

Podría habernos dejado a todos alucinados si se le ocurre hacer una peli sin esos diálogos intermimables, sin fuste y que nada aportan al desarrollo de la trama. Este hombre el concepto cinematográfico de "paja" no lo tiene del todo claro... o eso o es que le regalan celulóide por kilómetros.

Con todo y con eso reconozco que la peli no me enganchó tanto como un "Reservoir dogs" o un "Pulp fiction", aquí básicamente me interesó lo que pasaba con el coronel Landa y con Shossana, excelentes interpretaciones (la colección de gestos de esta cuando termina Landa el postre y la deja en el restaurante es de Oscar!!!).

Creo que Tarantino dejará muy satisfechos a sus fieles, a los que le vemos como un simple Luís Cobos del cine ya hace tiempo que no nos engaña con sus refritos, pero en esta ocasión, pese a todo, entretiene.

En definitiva, lo malo de los "enfants terribles" es que no recibieron un azote a tiempo la primera vez que hicieron la gracia... y a este con "Kill Bill" ya le debía haber caído encima al menos el primer aviso, otros como ya con "Reservoir dogs" pensábamos "vaya, otro que ha visto "City on fire" de Ringo Lam y otra media docena de pelis de John Woo, Chow Yun Fat y compañía", pues le tenemos tomada la medida.

Ramón Monedero dijo...

Ringo Lam, John Woo y esa maravilla de Stanley Kubrick que es "Atraco perfecto". Pues si amigo Antonio, yo también fui con el cuchillo entre los dientes, pero también tengo que admitir que hay que rendirse ante las evidencias, el hombre sabe de cine, y sabe escribir, pero no tiene del todo claro conceptos como equilibrio, mesura o contención. Tiempo al tiempo, ya se hará mayor...

Major Reisman dijo...

Buenas

Pues ya la he visto y la verdad tampoco era para tanto.

Por un lado no me siento engañado porque sabía que iba a ver una especie de fábula ambientada en la IIGM y que el rigor histórico brillaba por su ausencia.

Lo mejor que tiene es Christoph Waltz en su papel del coronel Landa. Es lo que salva esta película

También sabía que iba a ver una de Tarantino. Y he confirmado que este director sólo sabe hacer una determinada película y que siempre la está repitiendo. No entiendo que se le perdone el abuso de las secuencias truculentas. Me aburre que copie tanto el estilo de "Spaguetti Western" y lo traslade a cualquier época que se le ocurra (¿lo siguiente que será? ¿La época romana copiando las películas de Maciste?).

Es entretenida en general y es cierto que tiene momentos majos como el de la taberna. Pero tiene muchos más "momentos-ladrillo" como el del comienzo.

Me parece una estafa hacia el espectador que te la vendan como "protagonizada por Brad Pitt" cuando ese actor sale tanto como Sylvester Groth (el que hace de Goebbels). Aunque por otra parte me alegro porque lo hace fatal.

Y me produce tristeza que utilice trucos para camelarse a la crítica especializada como el de hacer protagonista a un crítico de cine, o el contínuo uso de "guiños" al cine clásico (atención, pregunta: ¿cuántas veces sale el apellido Pabst?)

Un saludo

PD: Yo también odio "Kill Bill" y por eso no vi "Death Proof" (y ni pienso verla)

Athena dijo...

Y, ya rizando el rizo, ese vaso de leche del comienzo, cuyo contenido sube y baja según el plano. ¿Un homenaje a fallos de raccord del cine clásico, tipo "Casablanca" y los cigarrillos?". Señor...