miércoles, 21 de enero de 2009

"W"


Jamás imaginé que vería "W" en La 2 tan sólo tres o cuatro meses después de su estreno en Estados Unidos. Recuerdo que cuando estuve en Londres en noviembre, vi un enorme cartel de la película en un cine. Yo esperaba ansioso ver ese mismo cartel en España. Al final, he tenido que conformarme con verlo en las páginas de televisión de los periódicos. Qué cosas...
A lo que íbamos, "W". De entrada, son ciertas determinadas afirmaciones que Oliver Stone ha venido haciendo sobre su última película, tal vez, la más evidente es que "W", al contrario que "Nixon", es algo así como una orquesta de cámara, una obra logísticamente más pequeña y reducida, que no quiere ir más allá de la definición de un personaje a base de pinceladas cortas ajenas a los grandes acontecimiento. No hay un sólo plano del atentado al World Trade Center, aunque si se menciona en varias ocasiones y en muchos sentidos determinada casi todas las decisiones político-bélicas que se toman en el film. No se representan los grandes momentos de la vida de Bush al frente de la Casa Blanca, tan sólo se inserta al actor entre imágenes de archivo. En suma, no había dinero o no había intención. Yo, sinceramente, conociendo a Stone, creo que lo primero forzó lo segundo. Sin embargo, esa comedia que Stone aseguró en su día que era "W" yo la he visto bastante disuelta en un conjunto eso si, donde si destaca algo es el patetismo con el que el director de "Platoon" desgrana la personalidad de George W. Bush.
Tengo la impresión de que "W" es un film forzado por sus propias circunstancias, es decir, realizar un largometraje sobre Bush antes de que éste abandonara la Casa Blanca. Debido a esta regla -según creo, autoimpuesta-, Stone ha optado por una planificación más espontánea y menos elaborada, un montaje más funcional y menos trabajado, un guión también más lineal y menos arriesgado. Y en suma esto es "W", una buena película, lejos de la genialidad de "JFK" y de la brillantez de "Nixon". También lejos de los excesos de "Un domingo cualquiera", del ombliguismo de "Alexander" o de los componente melodramáticos de "Nacido el cuatro de julio". En suma, "W" es eso, un film situado en un limbo creativo ciertamente poco estimulante aunque también, lejos de la mediocridad. Stone ha demostrado ya, en muchas ocasiones, que puede ser un magnífico director. Sin ir más lejos, si algo se sostiene con estoicismo en una película como "W" es su magistral dirección de actores. Johs Brolin está sencillamente brutal, en muchos planos parece el mismísimo Bush, y habiendo visto al ya expresidentes hablando por televisión, nos creemos sin problemas ciertos tics del personajes, ciertos gestos..., Richard Dreyfuss calca al detalle a su intrigante personaje, el vicepresidente Dick Cheney (es aterradora la larga escena en la que Cheney expone la verdadera razón por la que hay que atacar Irak), Toby Jones se sale dándole forma al asesor más cercano de Bush, Karl Rove y Jeffrey Wright compone sin titubear a un terriblemente verosímil Colin Powell. Es una pena que Scott Glenn no gozara de más espacio para desarrollar un personaje con tantas posibilidades (e importancia en la primera legislatura de la administración Bush) como Donald Rumsfeld o que Thandie Newton tampoco pudiera hacer de Condolezza Rice esa mujer de armas tomar que según dicen, fue la ex secretaria de estado de Bush.
Como digo, un film en tierra de nadie. Con magníficas ideas (ese final con Bush perdiendo de vista una pelota de baseball que iba a recoger), impresionantes interpretaciones, formidables escenas (la discusión de si atacar a o no Irak con la oposición frontal de Powell) y significativos apuntes, pero también con demasiadas vaguedades y muy poca concreción. Habrá que esperar pues a su edición en DVD que me apuesto lo que quieran, vendrá con metraje adicional. Stone, tuvo que montar "W" en un mes cuando el director de "Giro al infierno" suele tardar unos tres meses en darle forma a sus rodajes. De este modo, seguramente podremos escarbar en la inquietante presencia de Rumsfeld y regocijarnos con los terribles discursos de Cheney y las constantes salidas de tono de Bush, un personaje, según Stone (y de esto va la película en el fondo), sepultado por la alargada sombra de su parte, de la que según parece, nunca se ha podido desprender.
Pero tal vez, lo que definitivamente le quita cierto empaque al producto final es esa imposibilidad de abarcar a un personaje tan actual como George W. Bush sin permitirse el lujo de reflexionar sobre lo que ha hecho, una vez ha pasado el tiempo. Es verdad que viniendo de un cineasta como Oliver Stone, “W” podría haber hecho mucha más sangre y aunque fiel a una visión del ex presidente, la película de Stone mantiene cierta neutralidad, en tanto que procura también mostrar aquellos aspectos más admirables de Bush (su empeño en alcanzar determinados objetivos, su fuerza de voluntad, su inseguridad…). Pero como digo, el tiempo es imposible que le haya permitido a Bush llegar al meollo del asunto en una película sobre un presidente de los Estados Unidos que aún no había salido de la Casa Blanca cuando se estrenó la película. Un hecho que me recuerda a esos libros que ahora podemos encontrarnos cada 20 metros en cualquier librería sobre Barack Obama cuando aún no lleva ni 24 horas en el despacho oval.
De modo que ¿película oportunista?, si. ¿Interesante? También.

6 comentarios:

Tigretón dijo...

Pude ver, a ratos, y no la terminé la película.

En absoluto me pareció un panegírico de Bush, tampoco es una crítica feroz, pero desde luego no se le ensalza.

Dentro de lo poco que pude ver (estaba "reventado") observé una película modesta, con continuos "flashback" G.W. Bush es retratado como un tejano, maleducado (hasta por la forma de comer), alcoholizado, ignorante, oportunista, pendiente de la figura de su padre (Por ejemplo: hay una escena en que paseando por el campo Collin Powell expone que su padre no llegó a Bagdad, ni a acabar con Saddam Hussein en la I Guerra del Golfo, lo que el ahora expresidente considera un error), que llega a la política "de rebote" en Tejas, ya que fracasa en otros trabajos.

Aparecen bien parados (según lo que ví): C. Powell (podría haber sido el primer presidente republicano negro, a mí es un tipo que no me cae mal)o Laura Bush (aparece como una chica guapa, culta e inteligente ¿porqué le gusta George? No sé si luego se desvela el porqué)

En cuanto a Cheney, maquiavélico podría decirse, e intrigante, el personaje "pintado" por Stone.

No me queda claro como figura en la película Bush padre (George H. Bush), para mí no fue un mal presidente, fue más moderado que Reagan, y desde luego no comparable a su hijo (a nivel interno Bush padre salió mal parado con una crisis económica, a nivel externo finiquitó la Guerra Fría, cuyo final había iniciado Reagan, e intervino en la Guerra del Golfo, tras la anexión de Kuwait por Saddam, pero bajo mandato de la ONU, al frente de una coalición internacional, y no se atrevió a hacer lo que hizo su hijo, invadir Irak)

Bueno sí, Bush padre aparece como decepcionado, desquiciado por su hijo, Junior, al que considera como un "caso perdido" y le compara con su otro hijo, Jebb, más capacitado intelectualmente y más trabajador... El personaje está interpretado por James Cromwell (el actor que hace de granjero Hoggett en "Babe, el cerdito..." y de Príncipe Felipe de Edimburgo en "The Queen". Gran parecido físico tanto con el consorte inglés como con el expresidente...)

Ramón Monedero dijo...

A grandes rasgos la película iba por ahí. No cuenta mucho más ni aclara ciertas duda que ambos tenemos. Lo de Bush padre creo que se lo comió con patatas Clinton porque ese fue un presidnete con un carisma distinto, más abierto y cercano y eso podía con la seriedad y la tirantez de Bush padre, que no lo se del todo, pudo ser o mejor presidente, pero a años luz de la simpatia de Clinton

David Kow dijo...

pues yo me la perdí a posta, ya que, odio ver la television por la tele, pero pude ver una escena en la que el retrato tanto de Bush jr. como Bush padre, era cuanto menos risible, era como ver una de esas sitcoms dramáticos cutres. Y no lo digo como una critica sino como algo positivo, ya que , me parece que oliver stone se a reido de Bush. Pero esto lo digo sólo por una escena...lo mísmo me paso.

Ramón Monedero dijo...

Tranquilo David, Oliver Stone se reía de los Bush a gusto...
Tienes toda la razón a la hora de ver la televisión y tener que tragarte por huevos horas de publicidad. Pero a veces, en ocasiones muy excpecionales, y esta creo yo, era una de ellas, yo creo que merece la pena. Como siempre digo, a veces, hasta para ver cine hay que esforzarse, o bien porque la película es un tostón pero hayq ue verla como decía el chache por "completismo", o como este caso, porque venía acompañada por publicidad. Hasta que el mundo no cambio, es lo que hay...
Saludillos.

Tigretón dijo...

Efectivamente, yo la ví un tanto comedia (hasta la música lo denota, por ejemplo, cuando están en la escena en que hablan de comenzar la Guerra en Irak, y Bush echa un discursito, suena una cancioncilla, algo así como "Robin Hood, Robin Hood...")

Puntualizo... Bush padre no fue un mal presidente si lo comparamos con su hijo...

Curioso, los presidentes más populares de los EEUU a final del S.XX fueron tan distintos como Reagan y Clinton.

Por cierto, que he leído por ahí que a Reagan le impusieron a Bush padre como Vicepresidente el partido (porque fue director de la CIA y demás) y que (y esto ya es más discutible) podía haber estado implicado en el intento de asesinato del expresidente y actor de películas de serie B, al inicio del primer mandato presidencial; y también que Bush padre le gustaría que su hijo Jeb se presente a presidente...

¿Bush III? Stone podría dedicarse a investigar algo más sobre esta otra saga, paralela a los Kennedy, tiene "miga"

Ramón Monedero dijo...

Bueno, eso de la posible candidatura de Jeff (creo que es Jeff y no Jeb, pero no me hagas mucho caso) a la presidencia se deja caer un par de veces en "W", de hecho, lo que si queda muy claro es la preferencia de Bush padre por Jeff que por Bush hijo.
De todos modos, tras la descomuna castaña de Bush II, muy mal tendría que estar el país para que le dieran puerta abierta a un Buhs III...