martes, 21 de abril de 2009

"Horton" de John Powell


Hacía tiempo que me había hecho con esta BSO, pero no había tenido tiempo aún de saborearla. Y es que, "Horton" de John Powell, es una de esas partituras tan ricas, tan llena de matices, melodías, ritmos y en suma, de música (más de treinta cortes) que se hace difícil extraer una conclusión unificada al primer golpe de oído. Pero lo cierto es que "Horton" es un auténtico festival de música, sinfónica en su mayoría, la BSO también está salpicada de pegadizos ritmos, arrebatadoras melodías y disparatados momentos de frenetismo y épica orquestal. "Horton" no tiene un solo desperdicio.
En el fondo me fastidia (además de resultarme contradictorio), que un tipo tan seco y áspero como John Powell, pueda generar tanta música y tan divertida, tan llena de garra y emotividad. Es muy raro, la verdad. "Horton" no da un sólo segundo de respira, arranca con una bella y suave melodía de viento que poco a poco va convirtiéndose en un sugerente ritmo de cuerdas hasta su explosión sinfónica (coros incluidos), que no desciende hasta el final. Además, como es habitual en la obra de Powell, "Horton" contiene uno de esos leitmotivs emocionantes y arrebatadores, insisto, poco lógico para un personaje tan apático.
Pero claro, ante tanto genio e ingenio, uno no puede evitar preguntarse si habrá gato encerrado. Quiero decir, John Powell dice que no orquesta sus propias obras porque tiene un "problema de atención", porque piensa que es "lo mismo otra vez". Piensen que actualmente los compositores de música y más aún, un hombre como Powell, hijo de la escuela híper moderna de Hans Zimmer, compone con un ordenador. Es decir, crea las melodías y las genera de forma premeditadamente con sonidos metálicos y sintetizados para que los productores se hagan una idea de la música. Cuando se da el visto bueno, es entonces cuando esa obra primigenia se convierte en partitura orquestal, que adapta un orquestador.
Para un enamorado de las BSO como yo, la orquestación supone uno de los trabajos más apasionantes de la composición, porque es el momento de pulir, añadir matices, incluir o quitar aquello que termina de cuajar o no. Tal vez por eso, existe la figura del compositor de música adicional (de ahí han salido algunos nombres que cada vez pujan con mas fuerza como Richard Marvin autor de "U-571", el propio Powell, compuso música adicional para Hans Zimmer ). Pero a mi me parece bastante temerario dejar esa fase en manos de otro, por más que Powell esté supervisando todo el proceso. John Powell dice que orquesta cuando ya no hay más remedio, generalmente porque el dinero se acaba, de modo que no es una cuestión de poder o no poder, y además, Powell ha demostrado ser un magnífico orquestador con partituras como las de "Pluto Nash" (nefasta película pero desconcertante BSO de los buena que es).
Digo todo esto porque en una BSO como "Norton", tan excelsa y tan llena de matices y tan ricos, uno se pregunta donde empieza y termina el talento de Powell. No pongo en duda la creación, por ejemplo, de un leit motiv, pero esos matices... Y más aún en un hombre que dice, le aburre orquestal En fin.., como digo, Powell, un hombre desconcertante, árido personaje muy poco cercano y nada simpático y en cambio, firmante de algunas de las BSO más ingeniosas, ricas y apabullantes del actual panorama musical cinematográfico. Absolutamente desconcertante.

7 comentarios:

El chache dijo...

Jonh Powell es uno de los compositores mas interesantes que hay en el cine en estos momentos. Cada banda sonora que hace es una nueva delicia.
Un saludete

Ramón Monedero dijo...

NO habrás escuchado "United 93", porque esta tela....
Pero si, ahora mismo, yo diría que es el más grande. Pero que sea tan antipático..., macho, no lo puedo evitar, me fastidia... Aunque eso no quita que si, que haya que rendirse antes las evidencias de su música...

David Kow dijo...

Grandiosos temas principales para una anodina peliculita (sólo se salvan los diseños, que encima no son sino obra del gran Dr.Seuss).

John Powell es mi compositor favorito desde que escuché maravillas tales como Robots o Paycheck (magistral).A mí me recuerda su estilo, desenfadado y ecléctico, a de otro grande: Danny Elfman. Veremos lo que nos depara, porque lo único que le falta es tener un director de talento que lo tenga como talismán al estilo Burton-Elfman. En cuanto a su personalidad, pues parece ser que es bastante antipático (por lo menos en el último festival de música de Úbeda) pero no podía ser perfecto. Su música si lo es y con eso me conformo.

Antonio Rentero dijo...

Autenticamente fascinante todo este mundillo de las BSO, orquestaciones, compositores que se desentienden a medio facturar el producto...

Recuerdo lo que me contaste de la BSO de "Piratas del Caribe" y su "inspiracion" en "Gladiator" cuando saliamos de ver la tercera entrega de las aventuras del capitan Sparrow del Mucia Parque en una sesion veraniega de las de pastelico de carne, Estrella de Levante y pipas... podias dedicarle una entrada bloguera a esa aventura musical y otras similares.

Ramón Monedero dijo...

A ver..., dos cuestiones inquietantes...
David, estuviste en Úbeda del año que fue John Powell? Porque si es así y no nos conocimos, fue de milagro...
Y dos, Antonio, me asusta no recordar aquella anécdota que dices de conté. Ahora si que recuerdo ver Piratas 3 contigo en el Murcia Parque, pero no recuerdo nada más, no se...

Antonio Rentero dijo...

Todo vino pq te comenté lo mucho que me recordaba algunos momentos de la partitura de "Piratas el Caribe" a la BSO de "Gladiator", y me dijiste algo así como la BSO que le estaban haciendo a "Piratas" no le convencía al director y como recurso de última hora se "inspiraron" en "Gladiator"...

Pero vamos, que tú lo cuentas mejor... ¡si te acuerdas! ;-)

Ramón Monedero dijo...

Si, si, pero no, no, y de hecho, si, si, si, eso tiene una entrada si. Me la apunto, si señor...