miércoles, 8 de abril de 2009

Llorar



Dicen por ahí que admitir que una ha llorado viendo una película es una cosa muy rara de escuchar. No se. Me extraña, porque yo doy por hecho que todos hemos llorado alguna vez en una sala de cine, o en nuestra casa viendo una película y no admitirlo me parecería una actitud un poco ridícula. Yo recuerdo que una de esas primeras veces en las que las lágrimas comenzaron a brotar descontroladamente de mis ojos fue viendo "Despertares" de Penny Marshall, lo que no dice mucho a mi favor. Imagino que mis 14 ó 15 lozanos años tendrían algo que ver con eso, pero lo cierto es que hay lo retengo en mi memoria. Estar en una sala de cine y de pronto, sentir que necesitas llorar. Después la sensación es extraña, por un lado de liberación, de desahogo, por otro lado con un poco de amargura ante lo que te ha hecho llorar.
Otra de esas películas antológicas de lágrima fácil que me hacen llorar sin remisión una y otra vez, sin excepción, siempre que la veo es "El color púrpura". Si, ya se que la película no es de lo mejor que ha hecho Spielberg, pero me puede... Me pueden esas bellísimas imágenes (demasiado bellas de hecho), esa música de Quincy Jones, y esas hermanas llorando a moco tendido porque están siendo separadas como ganado, o porque se acaban de reencontrar décadas después... Si, ya se que esto tampoco dice mucho a mi favor.
También recuerdo que mis amigos de la infancia me advirtieron que había por ahí una película con la que iba a ponerme a llorar si o si. Yo, que por aquel entonces consideraba eso de llorar como algo muy poco habitual y excepcional, me puse a ver "Mi chica" completamente convencido que una película para niñas no me iba a hacer llorar de ninguna de las maneras. Pues si caballeros, lloré y además, a moco tendido otra vez. Y si, una vez más, sospecho que esto no dice nada particularmente bueno de mí.
Resulta curioso como con el paso de los años, las emociones también se han ido puliendo. Ahora también lloro, pero lo hago más de vez en cuando y con películas, creo yo, bastante mejores que las antes citadas. Por ejemplo, recuerdo que una vez fui al cine con mi madre (algo muy raro, por cierto) y vimos "A propósito de Smichdt". Allí conocí y hasta nuevo aviso me enamoré del cine de Alexander Payne. Recuerdo que está disfrutando de la película con sumo interés, sin perder detalle, nada hacía presagiar una catarata lacrimal. De pronto, un arrebatador primer plano de Jack Nicholson, nos muestra un hombre mayor que ya sólo le cabe esperar que llegue la muerte como se rompe a llorar ante la carta de un niño que ha apadrinado en el Tercer Mundo. Yo no pude soportar aquello... Bien es verdad que estaba yo un poco sensible porque no hacía ni dos días que una ex mía me había mandado a tomar viento a la vigésimo quinta farola, pero creo sinceramente que aquel fue un buen momento porque después salí del cine con cierta regeneración, cierta sensación de bienestar, de saneamiento. Llorar en un cine me había gustado, aquello no podía ser malo aunque ya tuviera unos añitos...
Yo creo que la última vez que lloré en un cine fue viendo "Big Fish". Al final, cuando Will Bloom deposita a su padre en el río y éste se convierte en un impresionante pez con la sencilla pero efectiva banda sonora de Danny Elfman... Estaba yo sólo en el cine. Como en otras ocasiones, no tenía yo previsto ponerme a llorar a esas horas, y menos aún en un cine, y todavía menos estando sólo, y desde luego jamás viendo una película de Tim Burton. Pero el caso es que el chasquido se produjo y de pronto me doy cuenta de que estoy llorando. Las luces están apagadas y yo me siento, hasta cierto punto, protegido, pero de pronto, algún insensato enciende las luces del cine y yo me veo con los ojos encharcados, lagrimones por la cara incluidos, sentado sólo en una butaca (bueno, de hecho, en la fila al completo sólo estaba yo) y me imagino la impresión que debía de dar ante quien me viera, allí sólo, empapado en lágrimas. Así que apresuradamente me levanto con la cabeza agachada, me quito algunas lágrimas y salgo del cine sin mirar a nadie a la cara.
Ya en la calle, quitándome todavía las lágrimas de los ojos, pensé, ¿pero será posible?, qué me pase esto a mi..., ¿a mis años?... Entonces después sonreí, aún cuando seguía yo sólo por la calle y los ojos los tenía aún acristalados. Me gustó, estuvo bien aquello. Y entonces, ocurrió algo. Me acordé de mi padre.


Creo que para cosas así también sirve el cine.

22 comentarios:

Athena dijo...

Llorar viendo una película es sano. A la edad que sea. Mi padre tiene 73 y sigue llorando con "Ben-Hur", como a mí me pasará cuando también tenga esa edad.

Fíjese que yo lloro, por ejemplo, con el final de "El milagro de Ana Sullivan", cuando la niña empieza a comprender el lenguaje de signos. No sé por qué, pero me emociona. Otra llorera me la pegué con el final de "Gattaca": con sólo oír la música... Y, por supuesto, lloro con todos los clásicos hechos para soltar la lágrima. Sin embargo, en "Philadelphia" me hice la dura y me negué, por sensiblera y petarda.

Pero lo que más me gusta es reír hasta llorar: eso sí que es llorar con gusto, ja, ja, ja.

Ramón Monedero dijo...

llorar con "Ben-Hur"? Grandioso. Felicita a tu padre de mi parte.

Athena dijo...

Hombre, yo me pego la gran panzada cuando va a por su madre y su hermana al Valle de los Leprosos y la madre le ruega que no la toque. Si no llora con eso...

Ramón Monedero dijo...

Yo es que con "Ben-Hur y más a esas alturas de película... llorar...., no, más bien, no...

Athena dijo...

Lo del llorar es muy personal. Volviendo a mi padre, él se emociona hasta en los bautizos, fíjese lo que le digo.

Ramón Monedero dijo...

Hombre, pero en la bbc (bodas, bautizos, comuniones) es norma que la gente, sobre todo la mayor se emocione, pero es que con "Ben-Hur", no se..., me ha hecho gracia...
De todos modos, poniéndonos más serios, imagino también que tu padre vería esa película de niño y él todavía conservará la impresión inicial que le causó y ésta será la que aún reacciona cuando vuelve a ver la película.

Major Reisman dijo...

Buenas

"Robin y Marian"

Un saludo

Athena dijo...

De niño, como que no, ja, ja. ¡Que nació en el 36!

Ramón Monedero dijo...

"Robin y Maria" Qué gran película. Sin duda, emocionante. Si..., a mi también me hizo sentir..., no se qué... Muy buena. A rememorar....

Wunderk dijo...

Mi padre es como el de Athena pero es que yo también... recuerdo que hasta una vez lloré con una cosa tan tonta como que el malo de la peli se iba a tomar viento al final (creo que era "Viaje al centro de la Tierra" de Verne..., con eso lo digo todo...).

Ramón Monedero dijo...

Todos tenemos nuestra fibra, inexplicablemente sensible...

Tomás Serrano dijo...

Pues sí, "Big Fish" tiene para mí momentos emocionantes. Pero también, cuando la ví en el cine, "Charlie y la fábrica de chocolate"... "Gran Torino", curiosamente, también me toca la fibra...

Antonio Rentero dijo...

Pues uno mas que se une al Club de la Plorera.

La que nunca falla es "Que bello es vivir", al final sobre todo, claro.

En "Amelie" me sorprendi llorando a moco tendido con el de la caja de los recuerdos de infancia, pero no cuando la abre al principio, sino al final, cuando le pela a su nieto la piel del pollo como se la pelaba a el su propio abuelo...

"La vida es bella" tb tenia sus momentos, por muy previsible y tramposo que fuera todo.

Pero sin dudarlo, "Siete almas" ha sido la peli en la que peor lo he pasado en mi vida.

Hacia solo un par de meses que habia muerto mi gran amiga Mamen, con solo 26 años, de un infarto y no se me ocurre mejor forma de empezar a entablar relaciones con una pretendida que llevarmela al cine a ver dicha peli, sabiendo simplemente que el argumento iba en torno a Will Smith tratando de ayudar a 7 desconocidos.

La primera pista me la dio ver que muchos de los mismos tenian problemas de salud... y que la prota estaba aquejada de problemas cardiacos... empece a temerme lo peor, pero vamos, sin incomodidades, sin presagiar lo que se me vendria luego encima.

En eso que en una escena sin venir a cuento, de repente (vamos, como la vida misma) la actriz se desvanece fulminantemente por culpa (evidentemente) de un ataque. Automaticamente de mis ojos empezaron a salir lagrimas y lagrimas sin poder detener aquello de ninguna de las maneras.

La siguiente media hora la pase con el corazon en un puño, pensando "anda que quien me mandaria a mi venir a ver esta peli", sorbiendo y sonando mocos y lagrimas e imagino que dando el espectaculo a mi "pretendida", que se estaria quedando con toda la copla y pensando para sus adentros "anda que menudo machote me he buscado yo hoy".

Por cierto, al novio de Mamen le tengo vetada este peli hasta algun año de estos.

Antonio Rentero dijo...

Se me olvidaba... "Wall-E".

Si no lloras al final, cuando Eva trata por todos los medios de recuperarle, es que estas muerto, joven nacional.

Ramón Monedero dijo...

Antonio, muy buena tu historia de "7 almas", trágica, pero también que un punto de humor, como la vida misma...

Antonio Rentero dijo...

Sastamente, querido Aspirante Satanásico...

De hecho, y como homenaje, quiero darle un poco de forma a ese suceso y bloguearlo, esa mezcla de toques humorísticos en medi de un momento doloroso, como bien dices, es la vida, y la vida hay que contarla.

Ramón Monedero dijo...

Tu lo has dicho queridisimo Antonio, tu lo has dicho...

Delirium dijo...

Pues debo confesar que peco de 'machote' y me como todas las lágrimas cuando veo alguna peli. Sé que es más ridículo que llorar si uno tiene ganas, pero no lo puedo evitar.

Muy pocas veces he fallado y he roto a llorar en film. La última que recuerdo (y con vergüenza) es Bailar en la oscuridad.

Maldición, si ni siquiera me gusta Bjork!!! (como se escriba)

Aprovecho para felicitarte por el estupendo blog. Me había paseado ya unas cuantas veces y pensé que ya era hora de saludarte por acá.

Eso. Un saludo.

Ramón Monedero dijo...

Bienvenido Delirium y gracias por tus comentarios. "Bailar en la oscuridad" eh? si..., yo también creo que me revolvió alguna entraña si. ¡QUe cabrón que es el señor Trier! "Rompiendo las olas también recuerdo que me hizo sentirme bastante incómodo si...

Antonio Rentero dijo...

¿Cabrón el Triers?

Esperad a ver "Anticristo"...

Ramón Monedero dijo...

Bueno eso puede ser... lo inimaginable... pánico me da, pavor...!!!

Antonio Rentero dijo...

Tu ve mirando el trailer y luego me cuentas...