miércoles, 18 de febrero de 2009

El cine: arte-esponja



Las pasadas Navidades mi novia tuvo la insensatez de regalarme una Palystation 3. Bueno..., en realidad fui yo el que la estuvo pidiendo durante meses. En realidad no quería exactamente una Playstation, me daba igual que fuera una X-BOX, pero tenía mucha curiosidad por meter la cabeza en el mundillo de los actuales videojuegos. Mis relaciones con los videojuegos se reducen a dos momentos de mi vida. Una en la que pasé una temporada enganchado a la Sega Master System II cuando rondaba los 10 años y otra ya, con unos 16 ó 17 años, en la que me pasé unas horillas delante del ordenador jugando al popular "Quake II". Pero ahora, más de diez años después de la última vez que jugué a un videojuego, habiendo oído y leído tanto sobre la influencia cada vez mayor del videojuego en el cine, tenía mucho interés por comprobar en realidad, por donde iban los tiros. Y bueno si, también, lo admito, me gusta jugar a los videojuegos, con reservas, pero me gusta, si.
Lo primero que me ha llamado la atención es que, visto lo visto, no se trata tanto de que las consolas estén infectando a las películas, es al contrario, las películas están afectando el diseño, las tramas y la acción en los videojuegos. El objetivo parece obvio, crear la ilusión de que el jugador controlar al héroe de una película. Para esto, se utilizan muchos de los recursos del cine. Por ejemplo, cuando un personaje llega a una gran ciudad (y me estoy refiriendo en concreto a un juego, el “Assassin´s Creed” –en la imagen-, al parecer el último grito en diseño y juegos de aventura), el juego se detiene unos segundos y filma en grúa el núcleo urbano o en los momentos acción en los que la cámara cambia su ubicación (por corte o a través de un movimiento) y la representa, al menos, desde dos puntos de vista.
Pero tal vez, lo más sorprendente sea el propio ritmo de algunos juegos. El personaje avanza por parajes alcanzando objetivos a través de los cuales, no siempre hay que hacer grandes cosas, solo atravesar largos caminos, en cuyo momento, suena una banda sonora que acompaña en tono épico al personaje que por cierto, va a caballo. Porque esa es otra, las Bandas Sonoras son cada vez más logradas hasta el punto de que existen videojuegos que han requerido del ingenio de reputados compositores como fue el caso de "Lair" cuya BSO la compuso John Debney. También se suele dar, y mucho, el caso contrario. Se considera que un curtido compositor de videojuegos es un excelente candidato para ponerle música a una película, y así sucedió con el caso de Michael Giacchino, autor de más de decenas de BSO de videojuegos, después responsable de las BSO de las series "Alias" y "Perdidos" y actualmente compositor de las BSO de "los increíbles", "Ratatouille", "Mission: Impossible III", "Speed Racer", el nuevo capítulo de "Star Trek" y la inminente "Up", la última ocurrencia de Pixar. Como digo, trasvases de cerebros, algo que también sucede entre guionistas, diseñadores, productores y no me extraña porque según parece, la industria del videojuego mueve más dinero que la del cine y la música juntas. Ahí es nada...
Y lo cierto es que no me extraña. El cine siempre ha sido un medio esponja. Nació absorbiendo los conocimientos del teatro (la escuela alemana de Max Reinhardt) y no tardó demasiado en percatarse de que en la pintura también había material del que nutrirse (la influencia de "La isla de los muertos" de Arnold Böklin en el diseño de "King Kong"). Ni que decir tiene la influencia que la literatura ha manifestado y sigue manifestando en el cine. La arquitectura también se dejó sentir y mucho en determinadas épocas del cinematógrafo (los diseños de "Intolerancia" de Griffith, la influencia cubista en "Satanás" de Edgar G. Ulmer), prácticamente nada ha escapado a la atenta mirada del cine, que nació y es un arte esponja.
Como suele suceder, las sacrosantas influencias del cine venidas del teatro, la pintura, la arquitectura o la literatura, suelen ser vistas con muy buenos ojos, algo que no ocurre cuando hablamos de la cada vez más visible influencia que los videojuegos o el cómic tienen en el cine. El problema deriva obviamente en que a día de hoy, la consideración cultural, tanto de cómic como la del videojuego no goza de un particular prestigio. El cómic parece que ha ganado cierto terreno en este sentido. Ya se habla de novelas gráficas en vez de tebeos y los expertos aseguran que hay matices de forma y contenido para calificar a un cómic de una forma en vez de otra. Pero el videojuego es todavía demasiado joven. Además, también es cierto que las películas que han tomado como inspiración directa los videojuegos tampoco han destacado como grandes películas precisamente.
En cualquier caso, pienso que no debemos reprobar aquellas influencias más recientes como un modo de infectar al cine, un medio que al fin y al cabo ha bebido de todo lo que le ha rodeado. Es cierto que no es lo mismo dejarse influenciar por un cuadro de Böcklin que por un juego de la Playsation, pero creo que esto es, de momento. El avance incesante de la industria del videojuego, su cada vez más cuidados argumentos, recreaciones y aspecto visual (y no me refiero sólo a la creación de gráficos de asombroso parecido con la realidad, sino a su planificación y a su intrínseca narrativa audiovisual) harán que más pronto que tarde, el videojuego empiece a ser considerado como una fuente de influencia más que digan (y no voy a hablar de considerarlo arte para no ofender a nadie).
De todos modos, de momento creo, que el cine le lleva la delantera al videojuego. Un videojuego es más realista, aplaudido y apasionante si tiene una estética cinematográfica, es decir, si genera la sensación de que estamos en una película. Y todavía voy más allá, no creo que los videojuegos sean los responsables de esos guiones construidos en torno a situaciones que se van complicando conforme pasa el metraje, asemejándose según algunos, a los distintos niveles que componen las pantallas de todo videojuego porque si no me equivoco (y no me estoy equivocando), fue Cecil B. De Mille quien dijo eso de una película debe comenzar con un terremoto y a partir de ahí, ir aumentando de intensidad.

19 comentarios:

Kenny dijo...

Ramón, he creado una entrada inspirada en esto que comentas.

No tenía yo conociemiento de éste tu vicio... :P

Un saludo

Ramón Monedero dijo...

más que mi vicio, esto tiene pinta de ser mi maldición...
es que macho, te pones a jugar y cuando te has dado cuenta, se han pasado dos horas y entonces me levanto cabreado pensando, por qué narices no estaré leyendo o escribiendo...

Kenny dijo...

Creo que no deberías hablar conmigo de este tema, Ramón. Más que nada, porque soy del grupo de los que piensan que jugar durante 2 horas no es mucho...

Mi consumo de videojuegos es ocasional, sólo que cuando me pongo, me pongo de verdad.

Cuando los juegos tienen historia (cualquier Zelda) o un final determinado (cualquier plataformas, especialmente si es de Mario), estoy jo****mente perdido. Ten en cuenta que los últimos juegos que me he pasado duraban 15 y 30 horas aproximadamente, y tardé dos días y una semana, respectivamente, en acabarlos. También es verdad que estaba de vacaciones.

Bueno, ya sabes que soy peligroso. Tú sabrás con quién te relacionas ;P

David Kow dijo...

pues yo soy de la generación super nintendo, cuando los videojuegos no intentaban imitar al cine. Algo que me ponía muy nervioso, con aquellas intros o cinemáticas interminables que tenías que tragarte antes de poder empezar a jugar. ¡¡Si yo lo que quería era jugar, no ver una película!!.

En resumén, no me gusta nada que los videojuegos imiten (y mal) al cine y mucho menos el cine a los videojuegos.

Ramón Monedero dijo...

Bueno Kenny, hay que tener amigos hasta en el infierno y yo en el fondo soy un mero aficionado. Yo ahora estoy con el Assassin´s Creed y me tiene pillado y eso, me fastidia la verdad, porque después no puedo evitar pensar que he perdido el tiempo. Es ocio y no es nada malo, por eso trato de jugar de vez en cuando, pero es cierto que constantemetne estoy con la tentación de jugar. supongo que serña la novedad. eso espero...

Ramón Monedero dijo...

Bueno Kenny, hay que tener amigos hasta en el infierno y yo en el fondo soy un mero aficionado. Yo ahora estoy con el Assassin´s Creed y me tiene pillado y eso, me fastidia la verdad, porque después no puedo evitar pensar que he perdido el tiempo. Es ocio y no es nada malo, por eso trato de jugar de vez en cuando, pero es cierto que constantemetne estoy con la tentación de jugar. supongo que serña la novedad. eso espero...

Ramón Monedero dijo...

Pues David, va a haber que ir a acostumbrándonos porque tiene toda la pinta de que el asunto va para largo...

El chache dijo...

Que suerte que tienes que pides la play 3 y te la regalan.
Un saludete

Ramón Monedero dijo...

Bueno a ver..., que mi vida no suele ser así, de hecho, el primer sorprendido fui yo. Creeme.

Antonio Rentero dijo...

¿Tienes la PS3?

Pues ve ahorrando para comprarte un proyector de alta definición (en torno a 1.000 €).

Es pasta, pero créeme que cuando veas un Blu-Rai con un proyector HD no querrás que ninguna otra cosa dañe tus pupilas con su luz.

Y no, el LCD no es una opcion... ¿me va a comparar un mierdecilla de pantalla de 42" con una de 100"?

:-)

Ramón Monedero dijo...

Yo por mi encantado pero creo que eso a mi novia.... además, dadas las dimensiones de la casa.... no se, alterando el espacio-tiempo, tal vez... no se... habrá que estudiarlo...

Marcelo L. Cambronero dijo...

Buena explicación de la influencia del cine en los videojuegos. A mí me resulta muy interesante la influencia de los video-clips en el cine. Tengo la impresión de que la dirección de video-clips es un primer paso para muchos directores de cine (hoy en día más que la famosa entrada por el arte del cortometraje) y el resultado es poco positivo para el cine.
Sin embargo, los videojuegos, con todas sus limitaciones, requieren de una continuidad narrativa mucho mayor que la del videoclips, incluso aunque se le quiera dar un ritmo acelerado, porque el videojuego pretende, precisamente, la interactividad, mientras que en el cine tendemos a que la imagen se imponga al espectador, con lo que pierde libertad, se reduce la calidad narrativa y los planos se aceleran y fragmentan.
El videoclip perjudica enormemente la educación, la mirada, de los nuevos directores.
¿Qué piensas tú? ¿Has hecho alguna entrada sobre este tema que pueda leer?
Abrazos.

Ramón Monedero dijo...

Vaya Marce! has tocado uno de mis temas. Yo en su día fui un enémigo acérrimo de los hijos del videoclip que llegaban al cine, los ponía a parir siempre que podía en cualquier momento y lugar, pero el paso del tiempo la verdad, me ha hecho moderar mi opinión y no meter en el mismo saco a todos los que vienen del videoclip. Gente como Michael Bay ("la roca"), Dominic Sena ("60 segundos") o el propio Tony Scott ("El fuego de la venganza"), son verdaderos terroristas de la imagen narrativa, del cine, en cambio, otros hijos del videoclip como David Fincher ("El curioso caso de Benajmin Button") han sabido pulir y hasta aclopar sus conocimientos del videoclip al cine de forma bastante interesante. Incluso Ridley Scott, que este si cabe es el caso más extraño, al menos para mi, he terminado por admitir, tiene sus valores.
En cualquier caso si, tengo una entrada que habla precisamente de Ridley Scott,
(http://ramonmonedero.blogspot.com/2008/11/ridley-scott.html)
ahora mismo no recuerdo exactamente como enfocaba el asunto, pero imagino que toda la herencia del vioclip que lleva el hombre estaría presente.
En cuanto al videojuego yo estoy deacuerdo contigo, con todas sus limitaciones, llegará el momento en el que habrá que admitir que es un medio con la dignidad suficiente como para absorver modelos cinematográficos y también para exportarlos.
En cualquier caso, empiezo a currarme mentalmente una entrada cine-videoclips.
Un abrazo.

David Kow dijo...

Yo creo que habría que distinguir entre videoclips buenos (que haberlos haylos) y malos (la inmensa mayoría). Y es que ahí esta ese señor llamado Michel Gondry que hace un cine bastante apreciable, a la vez que es un genial director de videoclips. O Mark Romanek que hizo una estupenda pelicula con Robin Williams llamada One Hour Photo (no recuerdo el título en español).

Antonio Rentero dijo...

"Retrato de una obsesión"... que casualmente está en estos momentos llegando a mi disco duro desde un servidor remoto en estricta aplicación del canon que pago a la SGAE ;-)

Ramón Monedero dijo...

Tienes razon david, hay buenos y malos viedoclips y si, Gondry es de los mejores, de eso no me cabe la menor duda, es más atrevido y experimental que David Fincher.
En cuanto a Mark Romanek, la verdad es que esa peli que mencionaes, "Retrato de una obsesión" tenia su punto intrigante, habra que seguirle la pista a este hombre..

Tigretón dijo...

Ramón no olvides la conexión a Internet de tu PS3. Añade un "plus" a los juegos, ganan mucho. Si la tienes no dudes en mandarme un correo a mi gmail con tu nick.

Soy un fanático de los videojuegos (no un viciado, eso esporádicamente). Empecé jugando a los "pin-ball" (el antecedente), a los "Game & Watch" nintenderos, a las primeras recreativas (Pacman o Comecocos; Galaxian o Matamarcianos); luego jugué a los Atari con amigos(nunca tuve una consola de esta marca), y tuve una Colecovision (años 80), una Megadrive, una PS2 y ahora la PS3. Ya digo, soy un fanático.

La industria del videojuego se ha convertido en importantísima (a nivel facturación). Hay producciones de juegos que parecen de una película... (incluso a nivel español)

Y bueno, decirte que tengo el "Assasin's", que estuve jugando con él, pero... también que me llegué a marear jugando con él (debido al vicio que cogí, así que terminé por no jugar)

Es cierto eso que dices sobre el tiempo (te das cuenta, miras el reloj y "te has chupado" dos horas), y lo que dice Kenny de los juegos con historia... Los de rol sobre todo. Para mí el mejor juego de este género (Baldur's Gate I y el II, para PC) era una maravilla (a la altura de un "El Señor de los Anillos", totalmente personalizable. Tardé un año en terminarlo, no por la dificultad en sí, sino por la longitud de la historia.

Ah! Y no olvidemos las películas basadas en videojuegos (malas) y los videojuegos basados en películas (por lo general también malos, aunque yo estoy pensando en uno de Indiana Jones que está por salir, que supongo tú también pensarás en el futuro)

magnolia dijo...

buenos vicios y yo también quiero que me regalen lo que pido.

Ramón Monedero dijo...

Caray!, si llego a saberlo! por una vez que pido y recibo...! QUé eso no me ha pasado nunca!!!
Por cierto Magnolia, bienvenida sea a este, mi humilde blog...