martes, 31 de marzo de 2009

Maurice Jarre


Tengo que admitir que mi relación con Maurice Jarre siempre ha sido muy limitada. Aunque soy un enamorado de la música de cine, Maurice Jarre y yo hemos mantenido siempre una relación correcta. La aparición de su nombre en los título de crédito, siempre me resultaba agradable, aunque no despertaba en mí el interés de pongamos por caso, John Williams o Jerry Goldsmith. Esto no quita, obviamente, que sea un absoluto enamorado de sus trabajos para David Lean, director con el que creo yo, alcanzó su cumbre; "Doctor Zhivago", "La hija de Ryan", "Pasaje a la India" pero sobre todas las cosas existentes, "Lawrence de Arabia" que además, es para un servidor, una obra maestra sin paliativos.
Maurice Jarre, que siempre fue un profesional, se caracterizó, creo yo por dos cuestiones bien claras, la primera, su constante necesidad de auto-reciclarse, probando sonidos nuevos y experimentado con los sintetizadores y en segundo lugar, por ser capaz de ponerle música, y por lo general, muy buena, a películas imposibles, como "Top Secret!". Aunque en realidad, lo de "Top Secret!" tenía su sentido, porque una de las virtudes de aquella descacharrante comedia era precisamente que estaba vestida como si de un film serio se tratase, es decir, su planificación aspiraba a imitar a los clásicos (aunque mediara un abismo), su reparto también quería emparentarse con los clásicos bélicos (la propia presencia de Omar Sharif) y claro, su música no podía ser menos, articulándose en función de una gran orquesta interpretando temas y melodías de sabor añejo.
Aunque Jarre contribuyó a resucitar esa música para el cine construida en torno a las grandes orquestas y los leit motiv (que luego explotarían Williams, Goldsmith, Horner y prácticamente todo el mundo), Jarre se fue desvinculando poco a poco de esa tendencia más llamativa y más popular, para ir acercándose a un universo musical mucho más minimalista, casi abstracto. De este modo, sin hacer mucho ruido, pero con una presencia en el fondo fundamental, Maurice Jarre compuso las BSO de algunos de los éxito más sonados del cine de los 80 y los 90 como "Único testigo", "Enemigo mío", "Mad Max. Más allá de la cúpula del trueno", "Atracción fatal", "La costa de los mosquitos", "Gorilas en la niebla", "El club de los poetas muertos" y sobre todo "Ghost", no porque sea su mejor trabajo sino porque es sin duda, su éxito más estruendoso.
Al final de su carrera, el compositor fetiche de Peter Weir (con quien más a gusto trabajaba entre otras razones, porque podía explotar la vertiente más electrónica de sus creaciones musicales), Maurice Jarre dejó de componer en 2001, con un drama bélico para televisión dirigido por Jon Avnet, su penúltimo trabajo había sido "Soñé con África", con Kim Basinger. Se dice que estaba harto de los tacaños que habitaban este Hollywood moderno que preferían música de consumo rápido con mucho sinte o en su defecto a cuatro músicos que imitaban que detrás, había una gran orquesta.
Nos deja por tanto un hombre con más de 150 partituras a sus espaldas, algunas de ellas absolutamente inolvidables. Nos deja eso sí, a su hijo, Jean-Michel Jarre, que ha seguido explotando esa fascinación por la experimentación musical. Poco importa que para un servidor, no sea uno de los preferidos, porque insisto, algunos de sus temas, serán imposibles que desaparezcan, algunos temas, como este. Imprescindible.

8 comentarios:

El chache dijo...

Es un gras compositor.
Un saludete

Ramón Monedero dijo...

Breve pero directo, si señor...

Wunderk dijo...

Muy buena reseña, Ramón. Yo me había aventurado con una entrada-homenaje al compositor sin mojarme nada. Pero tu entrada me sirve para conocer más cosas sobre él. Sin duda la banda sonora más lograda es Lawrence de Arabia, estoy contigo.

David Kow dijo...

Maurice Jarre es uno de los más grandes. No sólo la de Lawrence de arabia es sublime, sino la de Doctor Zhivago (tan mal usada en aquel horrible anuncio de navidad), sin olvidar la maravillosa partitura de La Hija de Ryan. De sus partituras me encantan las de Sol Rojo, Mad Max 3 y Enemigo Mío (vaya peliculas). No son lo mejor de lo mejor, pero a mí me encantan. Seguramente me deje muchísimas atrás, pero estas son las que recuerdo a bote pronto. Muy merecida entrada.

Tigretón dijo...

Esta mañana en la ducha me ha dado por tararear el "Tema de Lara" (y bueno, cuando vivía en León si que lo tarareaba bastante, je,je, sobre todo cuando venía en tren hasta Murcia, con todos los paisajes nevados me venía a la mente la música de Doctor Zhivago ;-). De hecho, subía al tren en la estación leonesa, cogía el Discman, y mientras miraba por las ventanillas las llanuras nevadas con algunos arbolitos al fondo, escuchaba la banda sonora de Doctor Zhivago... -sic- :-) )

Y es que la obra de Jarre es ya inmortal, ha pasado a eso que se ha dado en denominar "cultura popular", sobre todo esas dos bandas sonoras que primordialmente citáis, para mí también las dos mejores: Doctor Zhivago y Lawrence de Arabia, por supuesto (preciosas composiciones)

Ramón Monedero dijo...

Wunderk muchas gracias por tus palabra porque si, es verdad, mojarse tiene sus riesgos.
Yo y Jarre David, como decía en la entrada, nos hemos relacionado lo justo. Hay muchas de sus obras que no conozco, por ejemplo, "Enemigo mio". "Mad Max 3" recuerdo qeu le escuché hace años y según parece, no me dijo gran cosa, porque la he olvidado, pero es cuestión de recuperarla, eso está claro.
Y Tigretón, eso de ir escuchando Zhivago en un viaje en tren tiene que ser algo sublime...

Tigretón dijo...

¡Hombre! Una maravilla, y como digo mirando las llanuras nevadas... (Lástima que entonces no tuviera un Ipod, sólo CD's para ir escuchando. Había días que la música iba como anillo al dedo, otras no "pegaba" nada

Tomás Serrano dijo...

Inolvidables melodías...