lunes, 30 de marzo de 2009

Una "freakada": Bruce Campbell


Como todo cinéfilo orgulloso de serlo, tengo mis particulares tics, mi tendencia más freak, que cómo el propio apelativo indica (una vez se ha banalizado y desvinculado de la monumental obra maestra de Tod Browning), suele recaer en cuestiones más bien intrascendentes y profundamente minoritarias. De hecho, parece que los freaks, a más reducido es el círculo sobre el que gira nuestra admiración, más satisfechos nos sentimos de ser un freaks. Yo, sin ser la excepción que confirma la regla, soy un simpático seguidor de Bruce Campbell. Sin quebraderos de cabeza ni seguimiento obsesivos, Campbell es mi particular y deshonroso capricho cinéfilo. Y es que es un tipo que me hace gracia. Sólo le miro a la cara y no puedo evitar esbozar una leve sonrisa.
Desde luego Campbell es un hombre asociado a una saga, "Evil Dead", que aquí se estrenaron (son tres películas) como "Posesión infernal", "Terroríficamente muertos" y "El ejército de las tinieblas". La particular trilogía escrita y dirigida por Sam Raimi antes de marear al respetable con Spider-Man (sobre todo con la tercera), es un cuento de miedo en su más simple y banal concepción del término. De hecho, en "Posesión infernal" yo creo que se dio un curioso caso de querer empezar a hacer una película y terminar haciendo otra. El film arranca como un largometraje de terror serio. Tiene momentos muy buenos como la llegada de los jóvenes a la caseta (con ese plano por encima del coche acercándose o como Raimi dilata el tiempo y enrarece el espacio con los rítmicos golpes de un columpio contra la pared). Además parece que Raimi quiere preocuparse un poco por sus personajes e ir poco a poco. Obviamente esto el director no lo hace bien, pero si que revela la intención por parte de Raimi de querer tomarse su tiempo.
Pero a mitad del metraje, conforme las posesiones se van reproduciendo y el espacio, limitado a una cabaña se hace más y más pequeño, "Posesión infernal" parece tomar un camino premeditadamente disparatado, cómico incluso, convirtiéndose al final en un film de terror muy poco serio. Ahí reside la gracia de "Posesión infernal" y de toda la saga en realidad. Porque si algo demuestra esta teoría de empezar haciendo un film de terror para terminar haciendo una película de horror y risas, es precisamente su secuela, "Terroríficamente muertos", más que una continuación, un remake de la original con más dinero que ya abiertamente se metía de lleno en la comedia más absurda. Ya, la cuestión no era provocar miedo más allá de algún que otros susto, sino el disparate. Fue de hecho en esta película donde Bruce Campbell dio rienda suelta a sus tics y sus gestos como protagonista absoluto, durante la mayor parte del tiempo sólo en escena con momentos tan memorables como Campbell rompiendo la vajilla en su cabeza y persiguiendo a su propia mano amputada.
"El ejército de las tinieblas" fue algo así como "Terroríficamente muertos" pero pasada por el filtro de un gran estudio, la Universal, es decir, más dinero y más espectacular. Raimi contó con un presupuesto de 11 millones de dólares (frente a los 350.000 dólares de "Posesión infernal" y los 3,5 millones de "Terroríficamente muertos"), un dinero que se vio incrementado tras el éxito de "Darkman", la anterior película que Raimi hizo para la Universal. En "El ejército de las tinieblas", Campbell vuelve a ser un monigote estrella interpretando dos personajes, el héroe y el villano de la función. El film es la banalidad hecha cine, sin ningún prejuicio, la película es un completo e hilarante disparate que también ofreció algunas escenas memorables, como aquella de Ash recitando las palabras mágicas, que no recuerda...
Con el éxito de la serie "Evil Dead", Bruce Campbell se hizo con cierto hueco dentro del cine de terror de serie B y llegó a protagonizar algunos éxitos de video-club como "Maniac Cop", un film escrito por uno de los magos del género, Larry Cohen. Pero lo cierto es que Campbell no consiguió destacar. Ha aparecido en casi todas las películas de los hermanos Coen (amigos de Raimi cuando montaron "Posesión infernal") y claro, en todos los films del propio Sam Raimi, pero poco más. Su filmografía esta repleta de títulos descacharrantes como "Lunatics. A Love Story", "Waxwork II. Perdido en el tiempo" o "The Demolitionist". También lo hemos visto aparecer, aunque eso si, muy brevemente en alguna que otra superproducción como "Congo" (en la que moría a los cinco minutos), "The Majestic", "Sky Hight" o "Bienvenido al hormiguero".
En 1994 Bruce Campbell consiguió su particular vehículo de lucimiento con la serie de televisión "Las aventuras de Brisco Country Jr.", una especie de disparatada versión western creada por Jeffrey Boam (guionista de "Indiana Jones y la última cruzada") y Carlton Cuse (uno de los guionistas de la serie "Perdidos"), pero el asunto no cuajó. Sólo duró en antena una temporada y hoy lleva camino de convertirse en una serie de culto. De este modo Campbell, alternando las colaboraciones con Raimi y los Coen y sus ocasionales visitas a los grandes estudios de Hollywood, continuó, en el fondo, bebiendo de la mano de Raimi colaborando, interpretando y hasta dirigiendo algún capítulo de la serie "Hércules" primero y después "Xena". Pero donde Campbell sigue siendo una presencia significativa, aunque suela ser muy breve, es en el cine de terror de aires a serie B. Lo hemos visto en "Abierto hasta el amanecer 2", "2012. Rescate en Los Angeles" o "El bosque maldito". De hecho, en este contexto del terror de serie B, Burce Campbell protagonizó una curiosísima película, ignorada, pero con ciertos valores muy peculiares, "Bubba Ho-Tep", de Don Coscarelli (el temido de director de la serie "Phantasmas") y delirante argumento; Campbell interpreta a un Elvis Presiley otoñal refugiado en un asilo que fingió su propia muerte para huir del estruendoso mundo de la fama y junto a un anciano negro que se cree John F. Kennedy (como lo leen) tendrán que enfrentarse a una particular invasión de zombis... Sin desperdicio y todo, siendo un film mucho más templado de lo que pudiera sugerir su pasmoso argumento.
Campbell, consciente de que su particular gallina de los huevos de oro es "Evil Dead" siempre ha empujado a Raimi a que filmará una nueva secuela. La última vez que se habló de "Evil Dead" fue cuando Raimi dijo que iba a producir una nueva versión pero para que la dirigiera un director joven que la imprimiera frescura (como sea el tipo de director que está contratando para sus películas de terror de su productora Ghost House, vamos listos...), después se dijo que no, que iba a ser el propio Raimi quien dirigiría una nueva "Evil Dead", pero de momento, poco se sabe del tema aunque eso si, aguanta el tipo en imdb como un proyecto anunciado de Raimi, aunque no de Campbell (al actor aparece como productor no como protagonista). Esto es significativo porque según tengo entendido Bruce Campbell tuvo alguna que otra desagradable palabra en público con respecto al último film de Raimi, "Drag Me To Hell" ("Arrástrame al infierno"), diciendo algo así como a quien le importa a donde te arrastren, la gente lo que quiere ver es más "Evil Dead".
De hecho, tal es el empeño y la nostalgia de Bruce Campbell por "Evil Dead" que visto que Raimi no se decide, ha sido el propio Campbell quien se ha dispuesto a exprimir un poco más la franquicia, aunque sea de forma indirecta. Atención porque el asunto no tiene desperdicio. La película, que está hecha desde el año 2007 y que según creo a España, llegará, un día de estos, pero directamente al video-club, se titula "Mi nombre es Bruce" (en la imagen, de la que por cierto es verdad, ya hablé de ella hace tiempo en este mismo y humilde blog) y la dirige el propio Campbell. Curiosamente el guión no es del propio Campbell, sino de Mark Verheiden, guionista de entre otras, "La máscara", "Time Cop" y un habitual de las series "Smalville" y "Heroes", que debe ser un consumado fan de Campbell sino no se explica el argumento. La idea es la siguiente, Bruce Campbell se interpreta así mismo como un actor de tercera interpretando papeles en películas de terror de serie Z. Un buen día, un grupo de lugareños de una aldea perdida de Estados Unidos se traslada a Los Angeles en busca de Bruce, el actor real, y le plantea la siguiente cuestión más o menos tal que así: si se te da también enfrentarte a demonios, como demostraste en la serie "Evil Dead", ¿te importaría acompañarnos a nuestro pueblo donde..., tenemos un problema de posesiones masivas bastante significativo?. Disparatado ¿verdad? Pues la película está hecha y Campbell ya ha dicho que va hacer la segunda parte. Y todo pese a que la película costara un millón y medio de dólares y el fin de semana de su estreno recaudara sólo 16.432 dólares, si bien es verdad, la película se estrenó sólo, en una sala, lo que es un pecado, un verdadero tiro en la cabeza a cualquier carrera comercial de cualquier película.
Pero el caso es que Bruce Campbell sigue sumido en su mundo de la serie B. A sus 51 años sus fama es limitadísima a un grupo de freaks que como un servidor, tampoco es que perdamos el sueño por sus delirantes propuestas aunque siempre, nos resulte un rostro simpático. Y lo cierto es que el futuro de Campbell no se presenta particularmente esperanzador, ni si quiera con un eventual regreso a la serie "Evil Dead" porque, al fin y al cabo, se trata de un producto demasiado codificado como para ser consumido en masa por el gran público. Una pena, moderada, pero pena al fin y al cabo.

6 comentarios:

Tomás Serrano dijo...

Para mí "Posesión infernal", la única de la trilogía que he visto, es como unapelícula hecha por amiguetes con conocimientos y bueno, para verla una vez. "Darkman" ya me pareció directamente aburrida y "Spiderman", como para no seguir viendo más.
Saludos.

Ramón Monedero dijo...

Pues deberías ver "Terrorificamente muertos" y "El ejército de las tinieblas" y si al final aún te consideras un espectador con cierto orgullo y dignidad, es que ha pillado el chiste. Sólo por "disparatismo" cinematográfico, habría que verlas aunque eso si, siempre y cuando no tengas nada mejor que ver...

El chache dijo...

Que pelicula... madre mia.
No es que me disgustara del todo, pero no se, me esperaba mas.
Bueno, se deja ver.
Un saludete

David Kow dijo...

Bueno, bueno, he aquí otro "freak"(odio usar esta terminología, puesto que hoy en día es digna de enorgullecerse y antaño era digno de mofas. Cómo cambian las cosas) de bruce campbell y por extensión, de Raimi. Yo ya he visto esta peliculita vía pirata y tengo que decir que si bien no es tan mala (malísima) como la primera incursión de Campbell en el puesto de director:"The Man With Screaming Brain", tampoco es para tirar cohetes por el futuro como director del mega-simpático Campbell. La peli es mediocrísima, y no sólo a nivel de producción (creo que sólamente se estrenó en USA en algunos cines de Michigan, donde nacieron toda la panda de Raimi)sino que argumentalmente no tiene nada que ver con la saga Evil Dead ni siquiera Campbell hace de Ash (lo cual es una doble frustación). Sólo se salva por ese humor "campbelliano" entre zoquete y cabrón, que bien supo explotar en la tercera (la más floja y mejor valorada; qué curioso) entrega de Evil Dead. En resumén: sólo para fans y aún así es decepcionante por lo que su alocada trama prometía.
p.d: Dos recomendaciones para los fans de mr.Campbell: la serie "Último Aviso" que aunque no la he visto, podría suponer un empuje laboral para el pobre de Ash y un documental sólo disponible en youtube (y en inglés) acerca de la relación odio-amistad entre nuestro idolo y sus fans. El título del documental creo que era "Fanalysis" y esta es el enlace para los interesados: http://www.youtube.com/watch?gl=ES&feature=channel_page&v=MUpHs-qBTbw

Antonio Rentero dijo...

Al final tendremos que montarnos nuestro propio marathon Campbell para ver "Bubba-Ho-Tep"...

Larga vida a Campbell!!!

Ramón Monedero dijo...

Ya me imagino, Cahce y David, que la película debe de ser como mínimo, mediocre, de hecho, parto de esa mediocridad y parte de sus casposidad, donde entiendo, debería residir buena parte de s gracia. En cualquier caso yo aún no la he visto y de momento las inclemencias circunstanciales que rodean mi existencia, parece que me lo impiden. Pero tiempo al tiempo.
En cuanto a al Maratón Antonio, qué decir... ºQue un año pase pero que esto no nos vuelve a pasar otro año. De modo que vayamos fijando una fecha para una primera reunión en la que, claro está, "Mi nombre es Bruce", creo yo, debería ocupar un lugar preferente, prudente, pero también preferente.